Curiosidades

La sirenas ¿realidad o fantasía?

sirenaEn trabajos anteriores he comentado la  fascinación que siento desde pequeña por eso seres increíbles que son las sirenas, quizás por esta razón siempre busco información sobre ese tema, y encontré una investigación muy interesante con variados testimonios que pongo a la disposición de los interesados.

El propósito de este artículo es presentar y analizar testimonios recogidos de los pobladores rurales de la Región Amazónica del Sudeste Peruano, sobre los espíritus vinculados a las fuentes de agua. En especial se investiga el mito de la “sirena”, considerada una de las entidades acuáticas más importante de todos los tiempos. También comparamos nuestra información, con la existente en las fuentes escritas de otras regiones del Mundo.

Se hace una reflexión sobre los orígenes de esta entidad en el mundo conceptual del poblador amazónico y su posible relación con los mensajes orales que transmiten información a través de generaciones, sobre el aprovechamiento y conservación de los recursos hídricos de las fuentes de agua.

Palabras Claves: sirena, yakuruna, amazonía, lagunas, ríos, sirenomelia, mitos, cosmovisión, fuentes de agua.

INTRODUCCIÓN

Las sirenas, son extraños seres de leyenda. Generalmente son mujeres encantadoras y bellas que habitan en las aguas de ríos, lagos, mares y océanos; poseedoras de una morfología hibrida, con un cuerpo de forma humana de la cintura para arriba y de un pez de la cintura para abajo.

El mito de las sirenas ha ocupado el imaginario humano durante siglos en todas partes del mundo, siendo muchos los eruditos que dan cuenta de estos seres; calificándolos en algunos casos como reales y en otras como meras leyendas que son útiles para narraciones en noches de tertulia.

A las sirenas se las describe con frecuencia asomándose a la superficie del agua, o sentadas en una roca, peinando su larga y rubia cabellera mientras se miran en un espejo; en otros casos tocando su guitarra a la luz de la luna. Según las diferentes tradiciones se dice de ellas cosas contradictorias: que adivinan el futuro, que coaccionadas otorgan poderes sobrenaturales a las personas, que con sus cantos hacen que los hombres se enamoren de ellas y los arrastran al fondo del mar para devorarlos o transformarlos en sus amantes bajo el agua. Tanto la idea de un amor ideal pero fatal, como la de una belleza femenina inalcanzable forman parte inherente de su leyenda, y a este respecto existen paralelismos entre las historias que se cuentan de ellas y las que aparecen en la mitología clásica. La Sirena, en el mundo de la mitología y el folclore de la edad media, es una criatura marina; la iconografía la presenta con cabeza y torso de mujer y cola de pez, aunque en la mitología clásica tenía cuerpo de ave, como figura en los grabados de numerosos vasos griegos (Microsoft® Encarta® 2006).

La ciencia oficial no acepta la existencia biológica de las sirenas y atribuye el origen de esa Leyenda a los posibles relatos de marineros que por primera vez divisaron a mamíferos acuáticos, como manatíes, vacas marinas y focas, aunque en la civilización occidental, se continuaron registrando reportes de su presencia hasta el siglo XVIII (Berdayes, 2007).

Siempre ha predominado, la vinculación de las sirenas con mujeres, pero también se sabe de la existencia de “Los Hombres Pez”, que en las fuentes mitológicas son denominados como “tritones“, quienes vienen a ser la versión masculina de las sirenas, con las cuales supuestamente forman fuertes lazos familiares (Cometamagico.com, 2001). Los registros históricos citan al primer tritón conocido con el nombre de “Oannes” (también llamado “Ea”), el cual considerado un Dios Babilónico con cola de pez, era adorado en el año 5000 a.c., y cuya estatua, descubierta en Irak en el siglo XIX, está actualmente depositada en el Museo del Louvre en París. Otro famoso tritón de la antigüedad, es “Dagón“, Dios de los filisteos, que figura en la Biblia (1 Samuel 5: 1-4). El tritón, como contrapartida masculina, es una criatura semejante a la sirena que aparece en las mitologías babilónica, semítica y pre-griega.

Existen noticias diversas, serias y muy antiguas en diversos escritos de hombres misteriosos y legendarios que aparecieron provenientes de las aguas y otros que un buen día sintieron su llamada y se lanzaron a vivir en el océano. Estos seres en principio, totalmente humanos, son conocidos como hombres-pez u hombres marinos. Uno de los casos mas interesantes, por lo detalles que se brindan, se narra en el volumen VI del libro Teatro Crítico Universal” del fraile Benito Jerónimo Feijoo (1726 -1740), donde se muestra la historia de un supuesto hombre pez, conocido como “El hombre-pez de Liérganes“. Al respecto, este autor también revela en su libro, información sobre varios supuestos hallazgos reales de seres del agua (tritones, nereidas, sirenas), entre los cuales destaca el de “Pesce Cola” o “Nicolao”.

Muchos son los seres de leyenda que habitan en las fuentes de agua. Las sirenas son, entre ellos, los más conocidos, pero no los únicos, les siguen en popularidad las “ondinas” y las “ninfas”. Para los antiguos griegos, las ninfas eran los espíritus elementales del agua y tuvieron especial atención en nombrarlas y clasificarlas.

sire22En la Amazonia también se conoce el mito de la existencia de las “sirenas” y de los “hombres del agua” o “yakurunas” que habitan en el fondo de ríos caudalosos y lagos profundos (Huamán, 1981).

Aunque siempre se ha considerado a este fenómeno como une mera leyenda, existen testimonios escritos en fuentes bibliográficas y orales sobre la ocurrencia de extraños fenómenos vinculados a la observación real de estos seres del agua.

En el presente trabajo se recopila testimonios orales de muchas personas que afirman haber observado, escuchado o sentido manifestaciones vinculadas a la existencia real de las “sirenas” o “yakurunas” en la región Amazónica de Madre de Dios, en Perú, las cuales fueron analizadas con la finalidad de obtener un acercamiento a la interpretación del fenómeno, considerando que el mismo es parte de una cosmovisión social vinculada a la importancia de las fuentes de agua y de sus recursos.

METODOLOGÍA

Durante seis años (2000-2005) he registrado testimonios orales, mediante entrevistas a diversos moradores rurales y urbanos de Madre de Dios sobre el fenómeno (“sirenas”) en estudio. Con el ánimo de que las fuentes orales sean de primer orden (originales) se realizaron visitas y expediciones a ciertas comunidades indígenas y asentamientos rurales, de las provincias de Manu, Tambopata y Tahuamanu. La información testimonial fue registrada en cintas de audio y video, transcritas y archivadas en una base de datos digital.

Asimismo he visitado y registrado información adicional, tanto escrita como oral, en las siguientes ciudades: Iquitos, Ica (Pisco), Tingo Maria, Huanuco, Huancayo y Cuzco; y para una comparación a nivel global, he revisado fuentes bibliográficas que me han brindado información sobre el contexto internacional del fenómeno.

RESULTADOS

De acuerdo a las entrevistas realizadas en las provincias visitadas de Madre de Dios, he registrado testimonios de más de 40 personas que afirman haber observado personalmente a las sirenas, escuchado sus cantos o haber tenido contacto con algún fenómeno vinculado a su existencia. Los datos testimoniales vinculan el registro de sirenas a los siguientes ríos y lagos:

  • Río Madre de Dios, Río Tambopata, Río de Las Piedras, Río Manuripe, Río Muyumanu, Río Tahuamanu, Lago Valencia y Lago Tres Chimbadas,

Asimismo he confirmado que se habla sobre las sirenas en los siguientes departamentos:

  • Madre de Dios, Loreto, Ucayali, Ica, Cuzco, Puno, Pasco, Huanuco y Amazonas.

LAS SIRENAS Y SUS CARACTERÍSTICAS

a. Sus características físicas

Según la información obtenida de los testimonios orales y fuentes escritas, las sirenas del departamento de Madre de Dios y en general de las regiones peruanas visitadas, tendría las mismas características físicas de las descritas en los libros de cuentos y demás fuentes bibliográficas de otras regiones mundiales.

sirenasEn general las sirenas se caracterizan por tener, desde la cintura hacia abajo, incluido las extremidades inferiores, una larga y escamosa cola de pez y de la cintura hacia arriba un cuerpo humano; cabellos largos y rubios, ojos azules, piel bien blanca y el torso desnudo; cuyos senos son disimuladamente cubiertos con sus largos cabellos sueltos.

También cabe resaltar que la sirena casi nunca puede ser vista de frente, solo se le observa a la distancia y siempre de espaldas, sin mostrar su rostro. Cuando ella siente que alguien se le acerca para observarla mejor, tiende a lanzarse al agua y a desparecer en sus profundidades. Generalmente de día se le observa sentada sobre las rocas de los ríos, peinando o lavando su larga cabellera y de noche tocando su guitarra bajo la tenue luz de la luna llena (fig. 01).

Pero también existen testimonios de personas que aseguran haber tenido contactos con esta entidad sin que exhiba las típicas características, mas por el contrario mostrándose con la misma fisonomía humana, pero exhibiendo extraños comportamientos, como el de insistir en que su acompañante ingrese al agua con ella, bajo cualquier pretexto.

Generalmente siempre se ha vinculado a las sirenas con el género femenino, pero también he registrado afirmaciones de testigos que aseguran haber observado la existencia de seres acuáticos del género masculino, que como la revela la bibliografía serían conocidos como “Tritones” en otras realidades y tiempos. Las características de este ser u “hombre del agua” serian casi las mismas que las descritas para las sirenas del género femenino.

En la selva norte de Loreto y Ucayali, existe la creencia de que los “bufeos” o “delfines” del rio son en realidad animales que albergan a los espíritus de estos “hombres del agua” y que en determinadas circunstancias nocturnas, adquieren forma varonil para ir a conquistar a las mujeres que habitan en las orillas del río, para luego con sus encantos llevárselas a lo profundo de sus aguas para no regresarlas jamás. (Huamán, 1981).

b. Sus atributos

La sirena es un ser ambiguo, puede ser mala o bondadosa según con quien se relacione.

Puede enamorarse de una persona y brindarle todas sus atenciones y encantos, otorgándole premios que mayormente consisten en recursos hidrobiológicos (peces).

También suele premiar a los pescadores que se preocupan en proteger el recurso pesca, y puede castigar a aquellos que pescan demasiado, sin permitir que el recurso “descanse”.

La sirenas puede adular y engañar a sus víctimas para llevárselas a lo profundo del río, causando una fascinación y encanto en aquel hombre que logra ver su belleza, sumiéndolo en una nostalgia y tristeza si no la vuelve a ver y sintiéndose atraído por las aguas de ríos y lagos, donde la observó inicialmente. Algunas personas afirman que la atracción hipnótica es tal que algunos varones termina levantándose por las noches de sus camas, y dirigiéndose a la fuente de agua con la idea de arrojarse a ella, teniendo muchas veces que ser forzados a no hacerlo por sus familiares, quienes prefieren prevenir esto exigiendo al joven que se vaya del lugar.

Los machos sirenas (“tritones”) se sienten atraídos por las mujeres humanas y gustan cortejarlas. En algunos casos, al estar muy enamorados, las visitan en sus casas llevándoles regalos (sobretodo pescado). Se atreven a seducirlas sin importar que estas puedan tener marido, y por el contrario aceptan llevar una relación adúltera con la mujer, que en este caso también se muestra muy enamorada del galán, pero claro sin saber que este es un “hombre del agua”, solamente creyendo que es un nuevo vecino.

REGISTROS DE EXPERIENCIAS DE CONTACTOS CON LA ENTIDAD

1. Avistamientos

Muchas personas entrevistadas, sobre todo aquellas de la tercera edad (ancianos), aseguran haber visto en tiempos pasados a extrañas y bellas mujeres bañándose en el río o sentadas en rocas o troncos que afloraban del agua. Consideran que era común observar a estos seres a lo largo del rio y en las lagunas o “cochas”, en fechas pasadas cuando recién se poblaba la amazonia y cuando no existía mucho disturbio de la actividad humana en las fuentes de agua.

El común denominador de los testimonios de avistamiento asegura que los testigos, mientras navegaban por el rio, podían divisar a lo lejos una mujer sentada sobre las rocas o “palos” (troncos), lavándose o arreglando su cabellera; pero siempre mirando en dirección opuesta al de los testigos, quienes admirados y tratando de acercarse para verla con mas claridad, solo causaban la huida de la sirena, la cual se arrojaba a las aguas del rio antes de que aquellos puedan acercarse.

También algunos testimonios afirman que en algunos lugares se veían grupos de personas (a veces adultos y a veces niños) bañándose desnudos en medio del rio, personas totalmente extrañas al lugar y que luego de estar un rato chapoteando en el agua, desaparecían sin saber que fue de ellos.

2. Conversaciones, Enamoramientos y Relaciones

Existen los testimonios de personas que pudrieron haber entablado conversaciones con estos seres, y en algunos casos hasta una efímera amistad. En algunos casos existen testigos de toda una comunidad que dan fe del posible encantamiento de una sirena a una persona, como así lo afirma el relato de un extraño acontecimiento ocurrido en la comunidad nativa de “Shintuya” en la Provincia del Manu, en años pasados:

TESTIMONIO N° 01.- Una mañana del año 1987, en la comunidad de Shintuya (Rio alto del Madre de Dios, Prov. del Manu), el señor Luís Kiramo de 65 años de edad se encontraba trabajando en su chacra; pero alrededor de las 02.00pm, regreso inquieto a su casa, cogió su machete y sin decirle nada a su mujer regresó a su trabajo, para luego desaparecer por dos días.

Alertados los moradores de la comunidad, acuerdan ir a buscarlo y luego de 05 horas de caminar por el bosque, encontraron huellas de su paso en base a hojitas y ramitas quebradas; luego de seguir las huellas lo encontraron sumergido en una laguna (cocha), del cual solo se veía su rostro arriba de la superficie (se encontró que solo comía platanillo (Heliconias) mientras caminaba), la gente tenía miedo y nadie quería ingresar. Armados con sus escopetas, solo se atrevieron a sumergirse los señores: Juan Viesse y Mario Korisepa (Mario Viejo) quienes se acercaron y le hablaron: … ¿Qué haces allí?….. Vamos a la casa,….. tus hijos te esperan,…… tu mujer está llorando;…….. El Señor Viesse cortó una rama del árbol de topa (palo balsa) y le alcanzo, diciéndole que se agarre de ella. El hombre sin agarrarla dijo: …….espérate, ……espérate, ……..voy a devolver la vestimenta que me han prestado. Hizo un movimiento dentro del agua como si se quitaba la ropa y luego agarró la rama de topa y salio del agua. Lo llevaron todos en grupo, nadie se quería quedar atrás por miedo a que la “madre de la cocha” los jale. Kiramo quedo hipnotizado durante casi una semana, durante todo ese tiempo su mujer no lo quería recibir; sus ojos estaban muy rojos, como asustado; callado y sus hijos le tenían miedo.

Pasado un mes Luís Kiramo, contó lo sucedido diciendo que mientras él trabajaba en la chacra se le acercó una joven muy bonita, y le dijo que quería “intercambio de raja” (sexo), que él era un hombre muy simpático y trabajador y que quería casarse con él y que le quería llevar a su casa. El hombre siguió a la chica rumbo a su casa por un camino muy ancho, hasta llegar a una casa que tenía un canchón (patio) muy amplio. Cuando llegaron había mucha gente en el canchón festejando una fiesta y cuando Kiramo quiso ingresar le salió al encuentro un tremendo perro negro que le ladraba y no le dejaba pasar. Al ver esto la mujer le riñó al perro y el hombre pudo entrar. El papá de la joven le invitó a pasar a la casa pero Kiramo no aceptó y solo se quedó en el canchón, a donde la joven, que tenía mucho dinero, le traía “masato”, le abrazaba y le besaba, diciéndole mi papá te llama, pero él no quería entrar.

Kiramo afirmaba haber caminado por una amplia y despejada trocha (sendero) para llegar a la casa, siempre guiado por la extraña joven (pero en realidad, los hombres que lo siguieron, afirmaban que dicho sendero estaba cubierto de abundante vegetación espinosa de “pachaquilla”, que causó muchos rasguños entre los rescatistas) pero lo extraño es que Kiramo no tenía ningún rasguño. Asimismo Kiramo afirmaba haber ingresado al canchón de una casa, pero en realidad había ingresado al interior de un lago o cocha no explorada, y el perro que afirmaba Kiramo, en realidad era un gran caimán negro que pudo ser observado por los rescatistas dentro del lago Al año Kiramo padeció de cáncer a la cara y murió a los 04 años de haber sucedido estos acontecimientos.

Asimismo son interesantes, pero escasos los testimonios de amistad ocurridos entre sirenas y humanos. Al respecto he logrado registrar la historia de una señora de nombre “Elena”, quien afirmaba haber tenido un supuesto caso de amistad entre ella y una sirena, ocurrido en el sector de Chonta en la Prov. de Tambopata:

TESTIMONIO N° 02.- En el año 1976, en el sector de Chonta, por el río Tambopata, Elena tuvo una extraña experiencia. Un día mientras estaba lavando su embarcación, se le apareció una linda jovencita que venía surcando en una pequeña canoa a lo largo del río; al llegar, la joven se le acercó, le saludo y se sentó al lado de Elena para conversar. Luego de la plática, le jovencita, se despidió de ella, diciéndole que su nombre era Rogelia y que vendría a visitarle otro día.

La extraña jovencita era muy bonita. Tenía la piel bien blanca, los cabellos muy rubios, los ojos de color verde intenso y vestía un lindo traje verde, con zapatitos de tacos bajos. Luego de tal sorpresa, Elena terminó de lavar su ropa y se fue a su casa.

Al día siguiente Rogelia se volvió a aparecer; Elena le invito desayuno y luego de conversar largo rato, la jovencita se fue. De esa fecha en adelante, las visitas se repetirían todos los días en horas de la mañana.

El esposo de Elena, de nombre Heliodoro, se dirigía al campo a trabajar temprano por las mañanas y no se daba cuenta de las visitas que hacía Rogelia a su mujer, quien llegaba después de que él se iba. Un día Elena le contó a su marido que le visitaba una amiga llamada Rogelia, y a quien quería presentarle; pero que siempre se retiraba antes de que él llegue a la casa. El marido no le creyó y mucho menos le dio importancia al asunto.

Un día cuando el marido llegó, Elena salió de la casa y le dijo: “…Heliodoro, justo a horita se acaba de ir la Rogelia…”. El marido ya aburrido de tanto nombrarla y sin tener indicios de la existencia de tal visitante, solo atinaba a responderle con palabras groseras a su mujer.

En otra oportunidad, cuando Rogelia llegó a visitarle, encontró que el hijo de Elena estaba con una fuerte diarrea; al ver esto Rogelia le dijo:

- …Elena, mira mi mama es una doctora, ¿por qué no le llevamos a tu hijo para que le cure?…;

- ….ya pues…, contestó Elena y juntas se fueron a la orilla del río a embarcarse en la canoa de Rogelia. Cuando Rogelia empujó la canoa; Elena que estaba ya sentada sintió como se hundía en el agua; esto le dio miedo y de un ágil salto se pasó a la otra canoa que estaba atada en la orilla. Elena ya no quiso ir, y solo atinó a decirle: “….. Hay Rogelia, tu canoa es muy chica, se va a hundir mejor otro día vamos,,,” y se regresó corriendo hacia su casa.

Otro día, a eso de las 10am, el esposo de Elena regresó temprano a su casa y encontró a su mujer, quien extrañamente parecía que conversaba con alguien, pero el no veía a nadie. Al llegar al umbral de su casa, este arrojó el machete que cayó clavándose en el suelo. Al ver esto Elena le reclamó diciéndole: “…Heliodoro, casi le cortas su pie de la Rogelia…”, supuestamente el machete había caído muy cerca de los pies de la jovencita; pero el marido no veía ni escuchaba a nadie y solo atino a decir groserías, sin hacerle caso a su mujer. Rogelia le dijo: “…ya me voy Elena…”.

Siempre cuando el río estaba crecido Elena veía a Rogelia navegando en su canoa por el río y cuando estaba su marido cerca le decía “…Heliodoro, mira halla esta bajando la Rogelia…”; pero el marido, como siempre no veía nada.

Un día que Rogelia llegó a conversar con Elena, le dijo, “…Elena sabes que, el hijito de tu vecina me gusta, quisiera robármelo…”. Su vecina era Ernestina y cuando Elena le visitó le dijo que tenga cuidado porque se querían robar a su hijo.

En otra oportunidad, Rogelia llegó a donde Elena y le dijo, “……sabes he visto a tu vecino anoche, estaba sentado en la popa de su canoa, ensuciando en el agua, y justamente en ese bote, me he olvidado mi machetito; lindo mi machetito ¿cómo me he olvidado?…”. Al otro día cuando Elena, fue a mirar a dicho bote, en realidad había un machetito, pero bien viejo y oxidado dentro de la canoa, no como dijo la jovencita. Elena se lo llevó y lo guardó.

Cuando conversaban sobre temas relacionados con el río, Rogelia le decía: “….Elena dentro del río hay tierra, hay casas; si entras va a ver que es igualito como acá…”. Pero Elena le respondía: “… ¿Qué va ha ser Rogelia?, mas bien me ahogo…”; “… No Elena, es igualito como acá, hay de todo…”.

En otra oportunidad Rogelia le obsequió una piedra a Elena diciéndole: “…Elena te voy a dar esta piedra, guárdala…”, pero nunca le dijo ¿para qué servía la piedra?. Elena guardó la piedra para siempre.

Un día Rogelia le dice, “…Elena, ¿sabes qué?, vamos a hacer un pacto…, porque yo no quiero ya venir…..”; “….pero ¿Qué pacto vamos a hacer?..” replicó Elena. “…Ya, mira, yo voy a venir a medianoche, te voy a silbar y tu sales para realizar el pacto…”, y así fue; a la medianoche, Elena escuchó los silbidos, pero no salió de su casa porque le dio miedo y siguió durmiendo. En sueños, vio a Rogelia que le hablaba y le decía: “…Elena ¿porque no haz salido?, yo no quería hacerte daño, yo no te quiero molestar, yo solo quería hacer un pacto contigo para que tu puedas vivir bien; pero no te preocupes ya no voy a ir mas a tu casa…”.

Luego de este suceso que duró casi dos meses, Elena nunca volvió a ver otra vez a Rogelia. La extraña jovencita nunca más regresó a la casa de Elena y pese a que se hicieron las consultas, nunca nadie mencionó haberla conocido.

También se habla de algunos casos de adulterio cometidos por mujeres que vivían a las orillas del rio, con preciosos hombres que venían a seducirlas luego que su marido se fuese a trabajar. Estos hombres, de piel blanca y cabello rubio, venían donde la adúltera trayéndoles abundante pescado; luego de tener sexo con ella, se retiraban de la casa antes de que llegue el marido.

3. Encantamientos, Secuestros, Desapariciones y Apariciones

No existen testimonios de agresiones directas causadas por las sirenas a los moradores humanos. Algunos datos recogidos de algunas personas que experimentaron el fenómeno dan fe que las sirenas pueden “encantar” o hipnotizar a sus victimas y atraerlas hacia las profundidades de los ríos y lagos.

Muchas personas afirman que la desaparición de sus parientes en las aguas de los ríos, no se debe al ahogamiento, si no mas bien a secuestros causados por las sirenas, quienes se llevan a la victima a sus dominios bajo el agua, manteniéndolos cautivos por el tiempo que ellas consideren necesario.

TESTIMONIO N° 03.- Hace aproximadamente 15 años atrás (por los años 90) en el sector de Rompeolas (Tambopata), se produjo un accidente extraño que fue atribuido al posible accionar de una serpiente anaconda o de una sirena.

En ese año un grupo de estudiantes de una escuela pública de la ciudad de Puerto Maldonado, decidieron, junto con sus profesores realizar un paseo a dicho sector para bañarse en la playa, ya que era meses de sequía, periodo donde se forman las playas en los ríos. Los estudiantes estaban dispersos en toda la playa y un grupo de niñas había decidido apartarse del grupo central. Ana, compañera de la victima, fue una de las testigos presénciales, quien formó parte de ese grupo que se apartó. Mientras jugaban en la orilla, una de las compañeras de Ana había ingresado sola al agua para bañarse, sin que las demás se percataran de ello porque estaban distraídas en el juego. Al rato, Ana escuchó que la niña le gritaba desesperada, pidiéndole auxilio: “…Ana. Anita. Ayúdame, algo me esta halando…” y manoteaba en el agua desesperada como si algo en realidad le halaba dentro del agua. Ana corrió y se metió en el agua para ayudar a su amiga, pero todo fue inútil, impotente pudo observar como la niña desaparecía dentro del río, arrastrada por algún objeto misterioso. Pese a todos los esfuerzos por buscarla, la víctima nunca fue encontrada.

Ana nunca pudo recuperarse de tal impresión, hasta el día de hoy vive atormentada por los recuerdos de ese día, y entre sollozos, lamenta mucho no haber podido salvar a su amiga.

Según se afirma sobre los secuestros, los cautivos solo pueden ser liberados de su prisión en las profundidades acuáticas, gracias a la acción de ciertos “brujos” o “hechiceros” especializados. Si una victima logra retornar al mundo humano, lo hace en otras regiones (en otra ciudad o país), totalmente desnudo y desorientado, como si estuviera ubicado en otros tiempos y circunstancias, es decir luego de muchos años de habérsele dado por perdido o muerto. Uno de estos casos corresponde al siguiente testimonio:

TESTIMONIO N° 04.- Hace muchos años, un tal Zacarías, luego de tomar Ayahuasca, desapareció sin dejar rastros. Luego de 2 años y cuando ya la gente se había olvidado de él, fue encontrado en lo que antes era una enorme laguna del sector de Mallea, por el río Tambopata.

Un día, cuando el Sr. Antonio, fue armado de su escopeta, a su arrozal para cazar a los “ronsocos” que se comían el cultivo, observó que entre las plantas de arroz, algo se movía y pensando que eran esos roedores, le apuntó con la escopeta. Cuando estaba a punto de dispararle se dio con la sorpresa de que no era un animal; era un hombre totalmente desnudo. Al acercarse a verlo mejor, el hombre reaccionó y le dijo: “……..hay paisa, estoy desnudo….”. Don Antonio quien había reconocido que era Zacarías, le dijo: “….paisa, no importa, vamos a la casa…”, y cogiéndolo del brazo se lo llevó a la vivienda.

En la casa de Don Antonio, Zacarías comenzó a exclamar: “…. Paisa ¿recién me sueltan?….”, “..Feliz yo vivía ahí adentro, pero lo que no me gustaba era el lobo, había sido malo paisa; el lobo es gente, la boa es la hamaca, todos son cosas así de la vida normal…”, “… yo entré al agua, de ahí los enemigos me querían matar, y en eso sentí que estaba en otro mundo, pero respirando aire…”.

Zacarías afirmaba, que hace dos años, había ingresado al interior del río Tambopata, donde encontró un mundo interior muy parecido al de nosotros los humanos, pero donde el lobo de río, las boas y los caimanes eran personas, pero que posteriormente, por alguna razón desconocida fue devuelto a nuestro mundo, apareciendo en el sector conocido como “lago de Mallea”, a muchos kilómetros de donde había desaparecido.

6. Efectos psíquicos y corporales luego del contacto con la entidad

Otros aseguran que algunas de las personas secuestradas por las sirenas pueden retornar al mundo físico pero con poderes curativos otorgados por ella, convirtiéndolos en expertos curanderos, los cuales nunca revelan de donde proviene su poder curativo.

Algunos síntomas físicos de los testigos que pudieron presenciar o tener contacto con las sirenas, se traduce en malestar, fiebre, dolor de cabeza y susto, que luego debe ser curado por los curanderos, quienes tienen que “humearlos” es decir soplarles humo de “tabaco” por todo el cuerpo, para lograr que les pace el “susto“. También algunos tienen pesadillas, donde supuestamente la sirena se les “revela“, es decir que se les presenta en el sueño y entabla conversación con ellos.

7. Sonidos y cantos

Son muchos los testimonios de personas que dicen haber escuchado música salir de las profundidades del río, lago o arroyo (quebrada), como si en su interior existiese en una gran fiesta, con mucho jolgorio.

Algunos testigos afirman nunca haber visto a la sirena, pero si haber escuchado sus hermosos y melodiosos cantos en la oscuridad de la noche provenientes de algún lago, rio o arroyo (quebrada). Los cantos estarían acompañados de sonidos de “guitarra”, “mandolina” o “arpa”, sobre todo en noches de luna llena.

TESTIMONIO N° 05.- En 1992, el señor Raúl Calcín y su esposa, quienes habían migrado del departamento de Puno, se fueron a su nueva propiedad, un terreno que le había sido entregado en titulación por el distrito de Iñapari. El fundo estaba ubicado al final de los otorgados y tenia como uno de sus limites una quebrada de nombre “Primavera”.

Luego de algún tiempo, cuando los esposos comenzaron a realizar las labores de roce y tumba, fueron sorprendidos al escuchar unas lindas melodías que provenían del interior de la quebrada. La música que era entonada con guitarra y arpa, era tan atractiva que sintieron muchas ganas de ir a ver, pero a la vez sintieron un temor interno que les hizo desistir de su curiosidad.

Cuando indagaron si por ese lugar habitaban otras personas, comprobaron que no vivía nadie y que ellos eran los últimos del sector titulado. La música continuaba siendo escuchada; pero ellos por temor tuvieron que retirase del lugar, hasta el día de hoy.

También hay testimonios de personas que dicen haber visto a la sirena, cantando y tocando su guitarra en esas condiciones nocturnas. Tal es un caso sucedido en el Lago Valencia, por el bajo río Madre de Dios.

TESTIMONIO N° 06.- Entre los años 1957 y 1959, el Sr, Yabar, pudo ver algo en el Lago Valencia, que le dejó desconcertado toda su vida. Una clara noche de verano, iluminada fuertemente por la luna llena, el Sr. Yabar sintió mucho calor y alrededor de las 10 pm., salió a sentarse al borde del lago. Mientras meditaba mirando el cielo, escuchó muy claramente que a unos 100 metros de la orilla, alguien cantaba y tocaba una guitarra. Al escuchar, sintió curiosidad por saber de donde venía el sonido y quien tocaba esa guitarra. Trató de observar bien a esa distancia, pero al no poder apreciar nada, cogió su bote y decidió acercarse hasta el lugar.

El canto y el sonido de la guitarra provenían de una gran roca plana en forma de meza que emergía fuera del agua en el lago. Yabar avanzó en su bote hasta la roca y cuando ya le faltaban unos 20 metros para llegar a ella, pudo ver con claridad la figura de una mujer sentada sobre la roca, de espaldas hacia él. Sorprendido siguió remando, pero luego de un descuido y al tratar de mirar con más detalle a esa mujer, ésta ya había desaparecido (fig. 02).

Un lugar vinculado a este fenómeno de emisión de vocalizaciones o sonidos, es el origen del nombre del sector “Condenado” ubicado en el río Tambopata.

TESTIMONIO N° 07.- Se afirma que años anteriores (1950 a 1970) en que los “tanganeros” *, transitaban por el “Río Tambopata”, podían escuchar, en el sector conocido actualmente como “Condenado”, una serie de gritos y alaridos lastimeros en el fondo del río, fenómeno que era explicado por ellos como el lugar donde habitaban los “condenados”, es decir aquellos pecadores castigados por Dios. Esta sería la razón del origen del nombre de dicho lugar, donde se podían observar “cachuelas” (afloramientos de rocas) que lo hacia un poco peligroso para la navegación.

8. Nacimiento de Sirenas

Existen algunas personas que afirman haber sido testigos del nacimiento de niños sirenas, provenientes de madres humanas normales. En algunos casos estos niños llegaban a morir al momento de nacer, como el siguiente acontecimiento:

TESTIMONIO N° 08.- Por los años, 1960, cuando la Sra. Elvira, tenia 10 a 12 años, escuchó a sus mayores que hablaban preocupados por el parto que había tenido una mujer de nombre Guillermina. Esta señora vivía en el sector del Triunfo, por la margen izquierda del río Madre de Dios, y todos los días cruzaba el río para asistir a la escuela y así estudiar. Según el testimonio, la mujer tuvo un parto muy difícil, porque el bebé no podía nacer. Cuando lo hizo, todos los que la atendieron se asombraron de que la criatura nacida, era un varón que tenia la mitad del cuerpo, desde la cintura para abajo, una larga cola en forma de pez. El niño luego de una hora murió.

Otros casos de niños sirenas, provienen de aquellos testimonios de personas que afirman haber visto pequeñas sirenas capturadas en el rio por algunos pescadores.

TESTIMONIO N° 09.- Aproximadamente por el año de 1975, Daniel Peinachi, de 40 años, fue testigo de que en el centro del poblado de Iberia, se exhibió a una pequeña niña sirena capturada en el río Tahuamanu. Otra persona que probablemente también estuvo presente y que fue testigo de tal acontecimiento, según el testimonio de Peinachi, es el Sr. Alberto Chitahuari, quien vive actualmente en Puerto Maldonado. La persona que la capturó, mostró a la niña en un triciclo y muchas personas la vieron. Luego de ser observada por el público, la devolvieron a su sitio aguas abajo del río Tahuamanu, en el sector conocido como Miraflores. La niña estaba serena en el triciclo y en ningún momento pretendió escapar.

9. Efectos sobre la pesca

Algunos testigos afirman de que las sirena no les deja pescar demasiado en un solo lugar y por un periodo determinado, como dando un mensaje de aprovechamiento racional. Los pescadores afirman que la sirena “les mezquina sus pescados” y exige “que dejen descansar a la pesca”. Un caso interesante del fenómeno fue el siguiente:

TESTIMONIO N° 09.- ** Leoncio Vela, quien fue testigo de un hecho formidable, había contratado a un pescador para que le extraiga pescado en el sector de la “Cachuela” (Río Madre de Dios, Distrito de Tambopata).

En los inicios de su labor el pescador extraía abundante pescado en la red, que extendía entre las peñas de la cachuela. Pero extrañamente al llegar al 8° o 10° día de faena, la red que era extendida por la noche, amanecía depositada en la playa bien amarrada con todos los aparejos de pesca, como si alguien la hubiera retirado de las aguas y depositado cuidadosamente en la orilla.

El Sr. Vela, pensaba que el pescador no quería entregarle el pescado, y que para ello había inventando el cuento de que “no había pescado porque la red, alguien la retiraba del río”, así que decidió verificar el mismo y para ello se fue al lugar junto con su hermano Rodrigo, decidido a dormir en la canoa, cuidando la red que habían templado en el río. Para ver quien era el que sacaba la red, Vela inclusive trató de quedarse toda la noche agarrándola; pero vencido por el cansancio se quedó dormido y la soltó; al despertarse se percató de que la malla no estaba en el río. Despertados todos se fijaron en la playa y pudieron ver que la red estaba cuidadosamente depositada sobre la arena con todos sus aparejos.

El fenómeno se repitió en 2 o 3 oportunidades, durante las cuales hicieron las mismas intenciones de pescar pero sucediendo siempre lo mismo: por la madrugada alguien retiraba la red con todos sus aparejos.

Al darse cuenta de esto, los hombres tuvieron que dejar de pescar por lo menos 08 días; luego de ese periodo, volvieron a tirar la red y nuevamente comenzaron a extraer abundante pescado. Cumplidos 08 a 10 días de pesca la red nuevamente era retirada extrañamente, por lo que tal fenómeno fue interpretado como que la sirena estaba “mezquinando su pescado” y obligaba a que estos pescadores dejen “descansar a la pesca”.

Asimismo, Vela asegura que “cuando la sirena quería hacer correr a mis pescadores comenzaba a crecer el rio pero en esa parte nomás y cuando ellos se iban ya no había tal creciente”.

10. Otras experiencias y fenómenos vinculados a las “sirenas”

Algunos pescadores afirman haber cogido ciertos objetos vinculados a la sirena tales como sus cabellos, durante sus faenas de pesca. Este es el siguiente testimonio de uno de ellos:

TESTIMONIO N° 11.- Alrededor del año 1962, el Sr. Huayabo, considerado el primer pescador de redes que llegó a Madre de Dios, proveniente de Pucallpa, se fue a pescar al lago valencia. Un día cuando pescaba, sintió que su anzuelo se había atascado con algún objeto bajo el agua; trató de halarlo suavemente para que no se rompa, pero no salía; estaba atorado con firmeza, razón por la cual tiró con fuerza y logró desatascarlo. Al momento que el anzuelo salió del agua, Don Guayabo, se asombró al observar que enganchados a la púa estaban los largos cabellos rubios de una mujer. El y otros testigos se asustaron y arrojaron los cabellos al agua. Posteriormente al testigo le dijeron los pobladores de que tales cabellos serian de una sirena.

También se habla de animales vinculados al fenómeno “sirena”, observados en los mismos escenarios, que podrían ser considerados espíritus adicionales o de la misma “madre del agua” que puede transformarse en animales conocidos y emerger con dicha forma de las aguas. Existen afirmaciones de personas que observaron salir de las profundidades de ríos y lagos, a extraños “caballos”, “gallos”, “burros” y “huanganas” (pecaries).

TESTIMONIO N° 12.-En 1958, cuando Floria Racua Chuquiza tenía 13 años de edad, sus padres trabajaban en un lugar llamado San Luis. Un domingo por la mañana Floria y su hermano Damián de 10 años de edad, se embarcaron en una canoa para pescar en un lago. Luego de navegar media hora, lograron cruzarlo y se quedaron pescando en sus orillas.

La pesca se prolongó por veinte minutos y cuando ya tenían pescado suficiente, Floria acomodó su lineada (anzuelos) y se dirigió hacia la canoa; en esos instantes observó como al lado de la popa de la canoa emergían burbujas y se escuchaba como si hirviera el agua, dándole la impresión de que algo iba a salir del lago. Al ver esto la niña le dijo a su hermanito que desate la canoa y ambos se embarcaron rápido. Mientras remaban presurosos los niños vieron salir de aquellas burbujas un caballo de color totalmente negro que relinchaba muy fuerte y que mostraba sus blancos dientes; el cual comenzó a seguirlos. Al llegar a la parte central del lago, la niña comenzó a gritar pidiendo ayuda; siendo escuchada por otras personas que fueron a su encuentro llevando escopetas para matar al animal; no pudiendo hacerlo porque el caballo se hundió en el lago y nunca mas apareció. La niña y su hermanito se enfermaron, tenían dolor de cabeza, fiebre y malestar en todo el cuerpo; lo que obligó a su madre a humearlos para que les pase el susto.

D. ESCENARIOS y PERSONAS VINCULADOS A LA ENTIDAD

  1. Ríos, lagos, lagunas y arroyos

Es común vincular a las sirenas con los ríos amazónicos. Se le observa sentada sobre las rocas y troncos que afloran de las aguas, o en sus orillas rocosas. Generalmente se dice que vive cerca de las grandes “muyunas”, donde hay profundos remansos y donde a veces se forman fuertes remolinos, que hacen zozobrar a los botes y canoas que por casualidad circulan cerca de ellos (fig. 03).

Se afirma que en su interior habitan estos seres, en un mundo muy parecido al nuestro, pero con ciertas y extrañas características. Se dice que una vez que una persona ingresa al agua, bajo el encantamiento de la sirena, se encuentra con un mundo libre de agua, donde hay ciudades y personas que viven cómodamente; donde la boa de agua (anacondas), los lagartos (caimanes), los lobos de rio (nutrias), las tortugas y otros animales acuáticos son personas que habitan con las sirenas. Lo mismo sucede en los grandes lagos.

En menor proporción se relacionan a los arroyos o “quebradas”, donde casi no se afirma haberlas visto, pero si el haber oído sus cantos y sonidos. Algunas personas afirman haber sido testigos de la presencia de extrañas damas solitarias bañándose desnudas en arroyos, al interior del bosque, como es el caso del siguiente testimonio (fig. 04):

TESTIMONIO N° 13.- En 1998, José Fernández Coral trabajaba para la compañía petrolera y realizaba labores entre Mazuko y Quincemil. Un día, él y uno de sus compañeros, fueron trasladados a tomar las coordenadas con un GPS en la carretera, teniendo que introducirse al monte (bosque) para realizar su trabajo; luego de realizar sus labores, caminaron buscando donde descansar, hasta que llegaron a un lugar sin nombre ubicado entre dos cerros. Cansados de caminar buscaron una casa o algún lugar donde poder beber agua.

En ese lugar, ubicado entre dos cerros había un chorrito de agua proveniente de las grandes rocas, que al caer había formado un pequeño pozo en el suelo; se acercaron al arroyo y cuando estaban a unos 40 metros, vieron en el lugar a una señorita desnuda de piel binen blanca que tenía una larga cabellera, la cual se echaba agua con sus manos, sin verlos a ellos. Avergonzados los hombres decidieron retirarse del lugar y buscar la posible casa de la chica a donde poder ir a descansar. Luego de caminar largo rato no encontraron ninguna casa, regresaron al lugar del arroyo donde dejaron a la chica, para preguntarle donde vivía, pero cuando llegaron a dicha fuente de agua, no encontraron a nadie. Se sorprendieron de tal suceso, ya que si en esos lugares no había viviendas, que hacia una mujer solita y bañándose desnuda.

Regresaron a la carretera donde cogieron el vehiculo que los devolvió al campamento, donde contaron lo sucedido y preguntaron a sus compañeros si había habitantes por esa zona. Los demás trabajadores manifestaron que eso no era nada raro, que siempre se veía a esa chica, una mujer que se había perdido en ese lugar hace años y que siempre se aparecía y se le miraba en ese lugar, lo cual no era nada extraño para ellos.

  1. Ambientes como escenarios de avistamientos

Los testigos afirman que mucho antes de la masiva presencia humana a lo largo de los ríos y de los bosques, cuando la selva era más virgen, se podían observar a las sirenas sentadas sobre las rocas de las “cachuelas” (fig. 05), es decir sobre los afloramientos rocosos que son comunes en los ríos grandes de Madre de Dios, en épocas de sequía (agosto-septiembre). También era común observarlas sobre las “palizadas“, que son “palos” o troncos que emergen del agua del río.

En estos lugares se les “miraba” sentadas, lavando o peinando su larga cabellera rubia. Cuando los botes pasaban y se le querían acercar para verla mejor, ella se lanzaba al agua, huyendo de las sorprendidas miradas de los transeúntes.

Otros ambientes vinculados a la sirena, son los grandes “remansos” o pozos profundos conocidos como “muyunas“, alejados de la presencia humana, pero donde curiosamente era (y es en algunos lugares) común encontrar abundante pesca y escuchar lindas melodías o música de grandes fiestas por las noches proveniente de sus profundidades.

  1. Brujos y hechiceros

Se habla de personas capaces de introducirse a los ríos y lagos, a voluntad para poder convivir con los seres de sus aguas. Estas extrañas personas serian “brujos” o “hechiceros” que tendrían pleno conocimiento de estos misteriosos seres acuáticos y de su forma de vida, así como tendrían los secretos de como ingresar y salir a voluntad de esos mundos acuáticos. También se sabe de pactos que ellos hacen con estas entidades, que al parecer les brindan poderes curativos o de otra índole.

Algunos afirman que ciertas personas de edad avanzada, sintieron la hora de su muerte y que prefirieron irse para siempre a ese mundo introduciéndose a un lago o rio. Tal es el testimonio de un ingeniero forestal quien escuchó las afirmaciones de un posible caso:

TESTIMONIO N° 14.- Trabajé en infierno haciendo un linderamiento de dicha comunidad de 70km en todo el perímetro. En el lago “tres chimbadas”, había un señor cuyo nombre no recuerdo, quien tenia su casa al borde del lago, vivía solo, la gente tenia miedo de ir donde él. El señor decía a sus vecinos que ya se iba a ir a vivir al lago, porque cuando él se metía al agua, había dentro de esa fuente de agua un pueblo, una ciudad. Él decía que “ya se iba a ir de la tierra, que se iba a ir a vivir allí porque había conocido a una persona con quien se iba a casar”. No sé como acabó la historia pero por el año 1992, había gente que iba al lago y no pescaba nada; pero el anciano sí tenía abundante pesca, por eso las personas decían que “él tenía ese poder, esa capacidad, no tenía miedo de ingresar al lago de noche para pescar y que él ya se iba a ir a vivir al interior del lago”.

UN ACERCAMIENTO A LA COSMOVISIÓN

1. Las sirenas como espíritus protectores de las fuentes de agua

Se considera que las sirenas son dueñas de los recursos hidrobiológicos de las aguas. Son la “madre del agua”, la “madre de la cocha (lago)” o la “madre del río”. Ellas son las que cuidan a los peces y evitan la pesca sin su autorización.

Son las sirenas las que castigan he impiden que algunos pescadores puedan pescar mas de los debido, castigándolos con hacerles “escasa la pesca”, haciéndoles “desparecer” las redes de pesca, “causando fuertes remolinos” o “causando mal tiempo” que ahuyenta a los pescadores del lugar.

En otras realidades extranjeras también esta arraigada la tradición de la existencia de espíritus que son guardianes de las fuentes de agua, como sucede con las tradiciones culturales “Emberá“, (en Darién, Panamá) que consideran que las fuentes de agua están habitadas por unos seres míticos o espirituales llamados “wandras”, algo similar a lo que en las culturas latinas se conoce como “duendes”. Por lo tanto, para utilizar sus aguas hay que pedirles permiso a los “wandra” mediante una ceremonia. De lo contrario hay que atenerse a las consecuencias. Si alguien mencionó este aspecto cultural, nadie le puso mayor atención, quizás por no hacer el ridículo lo callaron (Ross, 2001).

2. Temor y respeto a la entidad

La población en general les teme a las sirenas, consideran que son seres que secuestran o se “llevan” a las personas; por esa razón los moradores de las orillas de los ríos y lagos cuidan a sus niños y evitan que vayan solos a bañarse en sus aguas. Siempre es común oír el mensaje “no te vaya a llevar la sirena”.

En especial las personas antiguas, evitan pescar mucho en lugares donde supuestamente habitan estos seres y aconsejan a los menores que no deben pescar mucho en un lugar y hora en particular.

3. Aprovechamiento racional de las fuentes de agua

La expresión “mezquinar su pescado”, esta difundido entre los pescadores, quienes creen que las sirenas no les permiten pescar a aquellos que lo hacen constantemente y en un solo lugar. Algunos testigos (Testimonios N° 09 y N° 10) afirman que la sirena les retira los aparejos de pesca y solo les permite pescar luego de haber cumplido con un periodo de “descanso” del recurso ictiológico; algo muy parecido a los periodos de “veda” que exigen las autoridades humanas y que de no respetarse conlleva a la sanción respectiva, como la incautación o decomiso de los equipos del pescador; como también sucede con la “sirena” quien retira los aparejos de pesca para evitar que sigan pescando.

4. Otros espíritus amazónicos de las aguas

En la Amazonia es común la creencia de la existencia de las sirenas, como habitantes de sus ríos y lagos. También se conoce a los míticos “hombres del agua” o “yakurunas“, que habitan el fondo de las aguas de ríos caudalosos y grandes lagos, en ciudades y palacios encantados y que de vez en cuando sale a la superficie para atrapar a la persona de su agrado y llevarla a vivir a las profundidades para siempre, con casi las mismas características humanas, pero con la cara invertida, es decir al lado opuesto de lo normal. (Huaman, 1981).

En la selva norte de Loreto y Ucayali, se habla de que los delfines o “Bufeos“, son animales acuáticos que se pueden transformar en personas y seducir a las jovencitas de los pueblos y caseríos de las orillas de ríos y lagos. Lo mismo sucede en Brasil donde se conoce la leyenda del “Boto“, que considera a los delfines como seres poseedores del espíritu del agua, los cuales pueden transformarse en humanos cuando así lo requieren. Tambien es común considerar a las boas (anacondas) y a los lagartos (caimanes) como animales de las aguas que pueden adquirir la forma humana para ingresar a nuestro mundo y así poder relacionarse con los seres humanos.

Asimismo, en Madre de Dios, algunos testigos afirman que ciertas personas han tenido y tienen el privilegio de ingresar a los lagos y ríos sin que se ahoguen. Esas personas serian especialmente los “brujos” y “hechiceros” con capacidades para hacerlo, quienes han manifestado que en el “fondo de los lagos o ríos, en realidad no hay agua, si no mas bien que existen ciudades y personas, donde los lagartos (caimanes), las boas de agua y los lobos de rio son personas comunes y corrientes como nosotros, con quienes se puede conversar”.

REGISTROS DE SIRENAS EN OTRAS REALIDADES DE LA GEOGRAFÍA PERUANA

En el Departamento de Ica, existen historias que reflejan la creencia en las sirenas, tal es el caso de la popular “Leyenda de Huacachina“, que atribuye los orígenes de ese oasis, a la existencia de una sirena. Algo muy parecido se atribuye a la existencia de otras lagunas iqueñas ya desparecidas como fueron las lagunas de “La Huega“, “La Victoria” y “Saraja”, sin considerar que también entre los pescadores de la ciudad de Pisco se habla de esta entidad acuática. También he confirmado que es común la creencia de sirenas en los departamentos de Loreto, Ucayali, San Martín, y las lagunas altoandinas de Huanuco, Junín, Cuzco, Ayacucho, Huancavelica y Puno (Lago Titicaca).

LOS SERES DEL AGUA EN OTRAS REALIDADES MUNDIALES

En diversos países de América y del Mundo Antiguo existe el mito de la sirena o de los espíritus del agua, los cuales pueden exhibir diversos nombres y algunas características propias de esas realidades, pero en general todos esos mitos y leyendas tienen un denominador común y exhiben las mismas características de la típica sirena. Los nombres y países donde se conocen a esos seres del agua, se muestran en el cuadro N° 01.

Nombres y Lugares donde se mencionan a los espiritus de las aguas

NOMBRE LUGAR DE ORIGEN DEFINICION
Ningyo Japon es un pez con solo la cabeza de mujer que llora perlas en lugar de lágrimas
Neck. Escandinavia Sirenas de agua dulce y salada.
Rusalka Ruso y eslavo Espíritu del agua, que habita a las riveras de los ríos.
Náyades Ninfas del agua con cuerpo de mujer. Pueden sobrevivir solamente si su manantial de agua dulce y fresca, no se seca.
Nixe y Nix Aguas nórdicas Espíritus, que atraen a la gente al agua en que viven. Los nixes machos asumen cualquier forma.
Gwragedd Annwn leyenda galesa Doncellas del lago que se casan con los hombres que ellas escogían.
Glaistig escoces Es una ondina –o elemental del agua- mitad mujer y mitad cabra que podía ser vista en tierra pero que invariablemente era asociada con el agua.
Murduchu, irlandés Significa “canción del mar” o “canto del mar”. Sirena que si se le roba su tocado ya no puede cantar nunca más.
Selkies, o Sealchies Irlanda y Escocia. Mitad foca y mitad mujer, aunque no al mismo tiempo. La foca se convierte en mujer al pisar tierra firme y quitarse su piel de foca. Las leyendas dicen que el hombre que logre robar la piel de foca obtendrá los poderes de la selkie, y hasta podrá casarse con ella y tener prole. Pero, si ella encuentra de nuevo su piel, sin importarle nada, ni su estatus marital ni los hijos procreados, volverá al mar.
Each Uisge, tierras altas de Escocia Es un caballo acuático. Estas criaturas son consideradas más bien neutrales, si no benevolentes, hacia los seres humanos. Excepto cuando son amenazados o secuestrados.
Boto Brasil Espíritu del agua que vive en el delfín y que se puede transformar en humano
Yara Brasil “madre del agua” de rio y lagos amazónicos.
Yacumama, Yacupamama Mayumaman Argentina Espíritu protector del agua
Madre del agua Colombia Espíritu de los ríos
Pincoya Chile sirena conocida en el archipiélago “Chiloé
SIrena y Yakuruna Perú Mujer y hombre del agua, ríos y lagunas del Perú.
Wandras Panamá Duendes o espíritus de las aguas

DISCUSIÓN DE LAS POSIBLES EXPLICACIONES AL FENÓMENO

¿Observaciones distantes de mamíferos acuáticos?

Es posible que el mito de las sirenas tenga sus orígenes en las primeras observaciones que realizaron marinos de los siglos pasados, donde todavía no se ha habían descubierto y descrito a los mamíferos marinos del Orden Pinnípedos (focas y otros), que al ser observados a la distancia pudieron ser confundidos con seres humanos. Posteriormente el ingenio y la imaginación pudieron hacer el resto en la construcción imaginaria de este ser, que al ser difundida pudo haberse transformado en la leyenda que es hoy en dia.

Tal podría ser el caso de la observación realizada por Cristóbal Colón, quien informó haber visto sirenas en uno de sus viajes a América, pero que en realidad habría correspondido a las observaciones del “manati” o “dugong” (Orden Sirenia), de los ríos Amazónicos.

Las primeras observaciones de estos mamíferos y su posterior difusión, pero transformados en “sirenas” gracias al imaginario de marinos y pescadores, pudo haber sido reforzada por la acción de muchos estafadores que momificaban cuerpos (torsos y cabezas) de monos (primates) y que los cosían para unirlos a la parte inferior del cuerpo de ciertos peces, asegurando que los mismos eran momias de sirenas y que podían ser vendidas a jugosos precios a coleccionistas de objetos extraños y antigüedades, lo que pudo haber alimentado un lucrativo negocio, a través de los tiempos y por lo tanto al imaginario popular, que ha mantenido vivo el mito de la sirena.

¿Casos de “Sirenomelia“?

La posible explicación anterior, pudo haber estado reforzada por el esporádico nacimiento de algún recién nacido con “sirenomalia”, un raro mal congénito que se caracteriza por que los bebes naces con las extremidades inferiores unidas entre si y que en algunos casos pueden ser separados solo por intervención quirúrgica, algo que en la antigüedad pudo haber sido imposible.

La sirenomalia o el “síndrome de la sirena” es una malformación congénita letal extremadamente rara, que se origina a la 3ra semana de desarrollo. Consiste en que la mitad inferior del cuerpo se desarrolla anormalmente, existe fusión de los miembros inferiores y una amplia gama de anomalías (Nuñez et., al., 2003). Este síndrome aparece en 1 de cada 60,000 niños recién nacidos y según las estadísticas médicas, el 98% de los bebés que padecen con esta patología no sobreviven más de siete días.

En siglos pasados estos nacimientos pudieron haber sido señal de mal augurio y haber pasado al campo del misticismo, que lo transformó en la leyenda de la sirena, la cual basada en un supuesto origen real, pudo haberse fortalecido y difundido por todo el mundo.

¿Una entidad de dimensiones paralelas?

Según las actuales investigaciones sobre la física quántica y la astrofísica, se tendrían evidencias teóricas de la existencia de dimensiones o mundos paralelos que interactúan unos con otros y que coexisten con el nuestro; formando un espacio multidimensional o “Hiperespacio” o “Pluriverso” (Lozano, 2003). Al respecto, existen algunos registros de acontecimientos insólitos suscitados en diversas partes del mundo que hacen especular sobre la existencia de estos universos paralelos (Tesolin, 2005).

Pocos son los estudios y las hipótesis al respecto; y son selectos los físicos que se han aventurado a brindar explicaciones sobre estos extraños mundos y la forma como podrían estar interactuando con el nuestro.

Algunas hipótesis indican la posible existencia de puertas dimensionales que comunicarían a estos mundos paralelos con el nuestro; a través del cual se podrían intercambiar objetos y tal vez entidades que podrían estar ingresando y saliendo de estos universos paralelos.

Basado en la Teoría de los Mundos Paralelos, y como sustenté en el origen del duende amazónico o “chullachaqui” (Velásquez, 2007), me aventuro a considerar la posibilidad de que las rocas, cerros, cuevas, lagos, árboles y demás micro ambientes naturales, puedan ser o contener posibles puertas dimensionales naturales, a través de los cuales ingresan los duendes, sirenas, silfos y demás entidades astrales de las naturaleza (seres feéricos), que serian los comunes habitantes de esos mundos paralelos. Si esto es verdad, se justificaría la constante observación de vincular a las sirenas con las rocas o “cachuelas” de los ríos, y porque no decirlo con las rocas y peñasco de las orillas de los mares, ambientes que podrían ser puertas dimensionales que son abiertas y cerradas a la posible voluntad de estos seres; pero cuyo funcionamiento podría ser su secreto mejor guardado. Otras puertas dimensionales podrían ser las mismas fuentes de agua como arroyos o “quebradas“, pozos o “puquios“, ríos, lagos, lagunas, mares, etc. los cuales siempre están relacionadas con la presencia de estos seres.

Los desaparecidos o “llevados” por las “sirenas” y “yakurunas”, podrían haber ingresado a esas dimensiones, lo cual explicaría las afirmaciones de algunos testigos que dicen haber “entrado” a los ríos y lagos, donde es “igualito que acá”, en cuyo interior “existen ciudades con mucha gente, donde los animales acuáticos en realidad son personas que habitan en esas profundidades”.

6. ¿Ondas de energía generadas por las fuentes de agua?

Algunos ambientes, vinculados a las fuentes de agua podrían generar algún tipo de energía que interfieren con las ondas mentales de las personas afectadas y causarles alucinaciones, paranoias, estados de esquizofrenia y algún posible estado de trance hipnótico. Las “cachuelas”, “palizadas” y “muyunas”, donde es común observar a las sirenas, son considerados micro hábitats importantes para la fauna ictiológica (Carlos Cañas, comentario personal) y son a su vez lugares de mucha concentración de energía. Estos ambientes podrían ser los generadores de algunas fuerzas desconocidas que serían los causantes de los estados de paranoia de los afectados, quienes llegan a tener visiones ajenas a la realidad.

Esto podría dar una explicación al estado de trance hipnótico en que son encontradas las victimas y a la visión que tienen de haber ingresado a los lagos y ríos donde pudieron ver y hablaron personas que poblaban ciudades encantadas y agradables.

7. ¿Proyección física del anhelo humano de respeto y convivencia armónica con las fuentes de agua?

Muchas de las historias narradas sobre la existencia de la “sirenas”, reflejan una clara connotación ecológica del agua y sus recursos, debido a que encierran mensajes que la entidad trataría de inculcar a los que frecuentan las fuentes de agua; mensajes como “no pesques demasiado” o en vano.

Estos mensajes pudieron haber sido transmitidos por nuestros ancestros que vaticinaban el agotamiento de los recursos hidrobiológicos; los mismos que pudieron haber enmascarado una valiosa información mediante narraciones fantásticas, donde el ingenio creó a dicho personaje (“sirena”) para así inculcar el aprovechamiento racional y eficiente de las fuentes de agua, infundiendo temor a través de la existencia de un guardián de tales recursos; quien controla que estos no se agoten y castiga al que no los usa racionalmente.

Dicho mensaje, encarnado en el anhelo del hombre de vivir en armonía con la naturaleza, pudo haberse reflejado de generación en generación a través del mito de “la madre del agua”, que posteriormente se modernizó a través de la influencia de los colonos andinos, quienes sumaron a este mito, algunas posibles características físicas de este ser, lo cual permitió que le asignen el nombre de origen quechua: “yakuruna”.

Los mismos fundamentos filosóficos se reflejan en las narraciones de las sirenas de los mares de todo el mundo, al extremo que algunos investigadores afirman fehacientemente de que estos seres existen realmente y de que en efecto serían ellos los que estarían dictando tales mensajes de convivencia armónica con la naturaleza, los mismos que estarían muy preocupados por la alteración de los ambientes naturales, la pesca indiscriminada y la contaminación de las aguas del planeta.

Este mito también pudo tener sus orígenes en el diseño de lazos sociales, como el caso de los duendes de otras realidades, mito que “permite reforzar las sanciones para el cumplimiento cotidiano de los deberes personales y comunitarios, contribuyendo así al control social al interior de la colectividad” (F.J. Guerrero, 1981:233 y O. Smailus, 1974:222, cit. por. Campos, 2005).

COMENTARIOS Y CONCLUSIONES PRELIMINARES

En Madre de Dios, al igual que en toda la Amazonia Peruana, así como en las zonas andinas y costeras del Perú, se habla del mito de las “sirenas“, como espíritus femeninos de morfología híbrida, encarnados en bellas mujeres cuya anatomía refleja la mitad superior de su cuerpo con forma humana y la mitad restante con una larga cola de pez. La sirena es la versión femenina de una cosmovisión mayor que afirma la existencia de habitantes (“gente”) en las profundidades de las aguas de ríos, arroyos, lagos y lagunas, los cuales son conocidos por el nombre de “yakurunas“, de idioma quechua, que en castellano se traduce como “gente del agua” (yaku = agua; runa = gente); terminología que solo es conocida en las regiones amazónicas, mas no he tenido referencias de la misma en las zonas costeras y andinas. La creencia en los “yakurunas”, forma parte de una filosofía que concibe a las fuentes de agua como un mundo paralelo poblado por habitantes acuáticos, que curiosamente guarda paralelismo con las creencias de muchas culturas en todo el mundo, considerando que esta filosofía ya era conocida entre la población nativa amazónica, mucho antes de la llegada de los españoles.

Las características de las sirenas, identificadas en los mitos regionales peruanos, son idénticas a las expresadas en las versiones mitológicas de otras partes del mundo, por lo que considero que en los orígenes de ciertas características del fenómeno “sirena” pudieron haber existido fuertes influencias extranjeras. Asimismo en Madre de Dios y en los otros departamentos amazónicos del País, también es común la afirmación de la existencia de sirenas de género masculino (conocidos en otras realidades y mencionados por la bibliografía como “Tritones“) con casi los mismos atributos que la típica mujer del agua.

Las sirenas son seres que habitan en las profundidades de los ríos, lagos y arroyos, dentro de los cuales existen algunos micro-ambientes que estarían fuertemente vinculados a la presencia de esta entidad. Tal es el caso de las “cachuelas“, las “palizadas” y las “muyunas“, donde es común observar a las sirenas, sentadas sobre rocas y troncos, o emergiendo y nadando en sus aguas respectivamente; los mismos que también serían importantes micro hábitats para la fauna ictiológica; pero que a la fecha han sido pobremente investigados.

La cosmovisión amazónica, concibe a la “sirena”, como un espíritu del agua, que tiene una personalidad ambivalente ya que puede ser generoso y maligno, según su estado anímico producto de la interacción con los seres humanos que son de su agrado o no. La “sirena” es generosa con los que aprovechan racionalmente los recursos hidrobiológicos y con los que logran captar su atención amorosa; pero es dañina contra las personas que invaden su espacio sin permiso y aprovechan mal los recursos ictiológicos, o contra aquellos, que revelaron los secretos que le fueron celosamente confiados. Es una entidad que adopta ciertas características propias de los humanos como es la lujuria, la ira, el egoísmo, la obsesión, el engaño, el secuestro, la exigencia, la adulación, el enamoramiento y la venganza. Al igual que en los otros espíritus amazónicos (chullachaqui, yakumana, sachamama), estas características evidencian, que en la construcción del personaje ha existido una fuerte intencionalidad por humanizar a dicho espíritu.

El mito de la “sirena” junto a la del duende “chullachaqui”, ocupan gran parte (aprox. mas del 70%) del imaginario popular de los habitantes tanto rurales como urbanos de la Región de Madre de Dios y porque no decirlo de toda la Amazonía peruana. Asimismo forma parte importante de la creencia de la población de las zonas andinas, mas no así en las zonas costeras, donde pasa desapercibida o esta un tanto olvidada por parte de la creencia popular.

Aunque se bosquejan muchas hipótesis, solo puedo decir que en los orígenes del personaje existirían posibles influencias extranjeras y autóctonas. Pese a que los orígenes de esta entidad todavía no son entendibles, el mito tiene un denominador común en la mayor parte del mundo, en relación a la morfología hibrida, el aspecto bello, el poder hipnótico y la convivencia acuática de la entidad. Al margen de las posibles explicaciones racionales al fenómeno “sirena“; existen algunas experiencias extrañas de muchos testigos que no pueden hasta la fecha ser explicadas sin considerar que existe “algo” en las fuentes de agua que lo causa y que probablemente escapa al típico entendimiento racional de nuestra cultura actual.

La típica advertencia: “……….Ten cuidado, no te vaya a llevar la sirena”, o “…..Ten cuidado con la madre de la cocha”, ha servido durante tiempos ancestrales y sirve actualmente para amedrentar a las personas que pretenden ir solas a las orillas de los ríos, lagos y arroyos, y en especial cuando tratan de ingresar a tales ambientes naturales para bañarse sin cuidado o protección.

Asimismo, la creencia de que la sirena es la “la madre del agua”, ha servido para que los pescadores de las regiones amazónicas, tengan al menos la idea de pescar con respeto y de forma racional el recurso hídrico, traducidos en mensajes como “no pesques demasiado” o “no pesques en vano” o “deja que descanse la pesca” o que la sirena “mezquina su pescado”. Lo expresado en los Testimonios N° 09 y N° 10, nos confirma que en la cosmovisión amazónica sobre la existencia de los espíritus del agua existe una clara connotación ecológica del fenómeno vinculado al aprovechamiento racional de los recursos ictiológicos, a través de procedimientos de cosecha sostenible, que serian exigidos por estas entidades acuáticas; las cuales fijan periodos de cosechas y periodos de veda (08 a 10 días en el caso del testimonio N° 09) que al ser contravenidas, obligan a la sanción respectiva (en este caso mediante el retiro de los aparejos de pesca). Tal visión de cosecha sostenible a través del mito de las sirenas, es concordante con la exigida por nuestra cultura racional mediante la Ley General de Pesca; la Resolución N° 147 de Ordenamiento Pesquero de la Amazonía Peruana y el Decreto N° 008 de sanciones a los que infringen estas normas.

Lo cierto es que ligado al mito de las “sirenas” o “yakurunas”, existirían valiosos mensajes orales de ética y moral ecológica, relacionados con el respeto y el uso racional de los recursos hidrobiológicos, que se fueron transmitiendo a través de generaciones y desde tiempos inmemoriales en toda la Amazonía, producto de una filosofía que concibe a las fuentes de agua como importantes y desconocidos mundos paralelos que merecen ser respetados y protegidos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Berdayes, Yamila. 2007. Las sirenas, ¿han existido alguna vez?. Revista Bohemia Digital

http://www.bohemia.cubasi.cu/2007/01/09/especiales/sirenas.html

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Anexo imágenes

AGRADECIMIENTOS

Mi gratitud a Milagros Bascopé, por la ayuda en la recopilación de los testimonios en las zonas rurales y urbanas. Asimismo a todos los moradores de Madre de Dios quienes brindaron sus testimonios para el desarrollo del presente trabajo.

SOBRE EL AUTOR

VICTOR HUGO VELASQUEZ ZEA

Nacido en la ciudad de Ica, donde cursó sus estudios de primarios y universitarios. Actualmente cuenta con 39 años de edad y radica en la ciudad de Puerto Maldonado, en Madre de Dios, en el sur este del Perú.

Es Biólogo de profesión, dedicado a la investigación de la biodiversidad amazónica, con énfasis en fauna silvestre, específicamente en temas de herpetología.

Actualmente es Director del Instituto de Investigaciones de Recursos Naturales y Medio Ambiente (INRENMA) de la Universidad Nacional Amazónica de Madre de Dios – UNAMAD, donde también labora como docente de los cursos de fauna silvestre.

Asimismo es Director del Serpentario de Madre de Dios; Presidente de la Asociación para la Conservación de la Fauna Silvestre – ACOFAS y es Gerente general de ECOBIDA, Empresa Consultora en Conservación, Biodiversidad y Desarrollo Ambiental.

Es autor de 02 libros y de mas de 20 artículos sobre fauna silvestre. Últimamente viene investigando temas de cosmovisión amazónica vinculados al conocimiento ancestral del manejo racional de la biodiversidad en las selvas peruanas.

Apoyado por sus estudiantes, es uno de los principales activistas en defensa de los bosques tropicales de la selva amazónica del sur este del Perú.

Autor:

Blgo. Víctor Hugo Velásquez Zea

ecofaunabio[arroba]yahoo.es

Director del Instituto de Investigaciones de la Universidad Nacional Amazónica de Madre de Dios

Director del Zoológico (Serpentario) Tropifauna

El propósito de este artículo es presentar y analizar testimonios recogidos de los pobladores rurales de la Región Amazónica del Sudeste Peruano, sobre los espíritus vinculados a las fuentes de agua. En especial se investiga el mito de la “sirena”, considerada una de las entidades acuáticas más importante de todos los tiempos. También comparamos nuestra información, con la existente en las fuentes escritas de otras regiones del Mundo.

Se hace una reflexión sobre los orígenes de esta entidad en el mundo conceptual del poblador amazónico y su posible relación con los mensajes orales que transmiten información a través de generaciones, sobre el aprovechamiento y conservación de los recursos hídricos de las fuentes de agua.

Palabras Claves: sirena, yakuruna, amazonía, lagunas, ríos, sirenomelia, mitos, cosmovisión, fuentes de agua.

INTRODUCCIÓN

Las sirenas, son extraños seres de leyenda. Generalmente son mujeres encantadoras y bellas que habitan en las aguas de ríos, lagos, mares y océanos; poseedoras de una morfología hibrida, con un cuerpo de forma humana de la cintura para arriba y de un pez de la cintura para abajo.

El mito de las sirenas ha ocupado el imaginario humano durante siglos en todas partes del mundo, siendo muchos los eruditos que dan cuenta de estos seres; calificándolos en algunos casos como reales y en otras como meras leyendas que son útiles para narraciones en noches de tertulia.

A las sirenas se las describe con frecuencia asomándose a la superficie del agua, o sentadas en una roca, peinando su larga y rubia cabellera mientras se miran en un espejo; en otros casos tocando su guitarra a la luz de la luna. Según las diferentes tradiciones se dice de ellas cosas contradictorias: que adivinan el futuro, que coaccionadas otorgan poderes sobrenaturales a las personas, que con sus cantos hacen que los hombres se enamoren de ellas y los arrastran al fondo del mar para devorarlos o transformarlos en sus amantes bajo el agua. Tanto la idea de un amor ideal pero fatal, como la de una belleza femenina inalcanzable forman parte inherente de su leyenda, y a este respecto existen paralelismos entre las historias que se cuentan de ellas y las que aparecen en la mitología clásica. La Sirena, en el mundo de la mitología y el folclore de la edad media, es una criatura marina; la iconografía la presenta con cabeza y torso de mujer y cola de pez, aunque en la mitología clásica tenía cuerpo de ave, como figura en los grabados de numerosos vasos griegos (Microsoft® Encarta® 2006).

La ciencia oficial no acepta la existencia biológica de las sirenas y atribuye el origen de esa Leyenda a los posibles relatos de marineros que por primera vez divisaron a mamíferos acuáticos, como manatíes, vacas marinas y focas, aunque en la civilización occidental, se continuaron registrando reportes de su presencia hasta el siglo XVIII (Berdayes, 2007).

Siempre ha predominado, la vinculación de las sirenas con mujeres, pero también se sabe de la existencia de “Los Hombres Pez”, que en las fuentes mitológicas son denominados como “tritones“, quienes vienen a ser la versión masculina de las sirenas, con las cuales supuestamente forman fuertes lazos familiares (Cometamagico.com, 2001). Los registros históricos citan al primer tritón conocido con el nombre de “Oannes” (también llamado “Ea”), el cual considerado un Dios Babilónico con cola de pez, era adorado en el año 5000 a.c., y cuya estatua, descubierta en Irak en el siglo XIX, está actualmente depositada en el Museo del Louvre en París. Otro famoso tritón de la antigüedad, es “Dagón“, Dios de los filisteos, que figura en la Biblia (1 Samuel 5: 1-4). El tritón, como contrapartida masculina, es una criatura semejante a la sirena que aparece en las mitologías babilónica, semítica y pre-griega.

Existen noticias diversas, serias y muy antiguas en diversos escritos de hombres misteriosos y legendarios que aparecieron provenientes de las aguas y otros que un buen día sintieron su llamada y se lanzaron a vivir en el océano. Estos seres en principio, totalmente humanos, son conocidos como hombres-pez u hombres marinos. Uno de los casos mas interesantes, por lo detalles que se brindan, se narra en el volumen VI del libro Teatro Crítico Universal” del fraile Benito Jerónimo Feijoo (1726 -1740), donde se muestra la historia de un supuesto hombre pez, conocido como “El hombre-pez de Liérganes“. Al respecto, este autor también revela en su libro, información sobre varios supuestos hallazgos reales de seres del agua (tritones, nereidas, sirenas), entre los cuales destaca el de “Pesce Cola” o “Nicolao”.

Muchos son los seres de leyenda que habitan en las fuentes de agua. Las sirenas son, entre ellos, los más conocidos, pero no los únicos, les siguen en popularidad las “ondinas” y las “ninfas”. Para los antiguos griegos, las ninfas eran los espíritus elementales del agua y tuvieron especial atención en nombrarlas y clasificarlas.

En la Amazonia también se conoce el mito de la existencia de las “sirenas” y de los “hombres del agua” o “yakurunas” que habitan en el fondo de ríos caudalosos y lagos profundos (Huamán, 1981).

Aunque siempre se ha considerado a este fenómeno como une mera leyenda, existen testimonios escritos en fuentes bibliográficas y orales sobre la ocurrencia de extraños fenómenos vinculados a la observación real de estos seres del agua.

En el presente trabajo se recopila testimonios orales de muchas personas que afirman haber observado, escuchado o sentido manifestaciones vinculadas a la existencia real de las “sirenas” o “yakurunas” en la región Amazónica de Madre de Dios, en Perú, las cuales fueron analizadas con la finalidad de obtener un acercamiento a la interpretación del fenómeno, considerando que el mismo es parte de una cosmovisión social vinculada a la importancia de las fuentes de agua y de sus recursos.

METODOLOGÍA

Durante seis años (2000-2005) he registrado testimonios orales, mediante entrevistas a diversos moradores rurales y urbanos de Madre de Dios sobre el fenómeno (“sirenas”) en estudio. Con el ánimo de que las fuentes orales sean de primer orden (originales) se realizaron visitas y expediciones a ciertas comunidades indígenas y asentamientos rurales, de las provincias de Manu, Tambopata y Tahuamanu. La información testimonial fue registrada en cintas de audio y video, transcritas y archivadas en una base de datos digital.

Asimismo he visitado y registrado información adicional, tanto escrita como oral, en las siguientes ciudades: Iquitos, Ica (Pisco), Tingo Maria, Huanuco, Huancayo y Cuzco; y para una comparación a nivel global, he revisado fuentes bibliográficas que me han brindado información sobre el contexto internacional del fenómeno.

RESULTADOS

De acuerdo a las entrevistas realizadas en las provincias visitadas de Madre de Dios, he registrado testimonios de más de 40 personas que afirman haber observado personalmente a las sirenas, escuchado sus cantos o haber tenido contacto con algún fenómeno vinculado a su existencia. Los datos testimoniales vinculan el registro de sirenas a los siguientes ríos y lagos:

  • Río Madre de Dios, Río Tambopata, Río de Las Piedras, Río Manuripe, Río Muyumanu, Río Tahuamanu, Lago Valencia y Lago Tres Chimbadas,

Asimismo he confirmado que se habla sobre las sirenas en los siguientes departamentos:

  • Madre de Dios, Loreto, Ucayali, Ica, Cuzco, Puno, Pasco, Huanuco y Amazonas.

LAS SIRENAS Y SUS CARACTERÍSTICAS

a. Sus características físicas

Según la información obtenida de los testimonios orales y fuentes escritas, las sirenas del departamento de Madre de Dios y en general de las regiones peruanas visitadas, tendría las mismas características físicas de las descritas en los libros de cuentos y demás fuentes bibliográficas de otras regiones mundiales.

En general las sirenas se caracterizan por tener, desde la cintura hacia abajo, incluido las extremidades inferiores, una larga y escamosa cola de pez y de la cintura hacia arriba un cuerpo humano; cabellos largos y rubios, ojos azules, piel bien blanca y el torso desnudo; cuyos senos son disimuladamente cubiertos con sus largos cabellos sueltos.

También cabe resaltar que la sirena casi nunca puede ser vista de frente, solo se le observa a la distancia y siempre de espaldas, sin mostrar su rostro. Cuando ella siente que alguien se le acerca para observarla mejor, tiende a lanzarse al agua y a desparecer en sus profundidades. Generalmente de día se le observa sentada sobre las rocas de los ríos, peinando o lavando su larga cabellera y de noche tocando su guitarra bajo la tenue luz de la luna llena (fig. 01).

Pero también existen testimonios de personas que aseguran haber tenido contactos con esta entidad sin que exhiba las típicas características, mas por el contrario mostrándose con la misma fisonomía humana, pero exhibiendo extraños comportamientos, como el de insistir en que su acompañante ingrese al agua con ella, bajo cualquier pretexto.

Generalmente siempre se ha vinculado a las sirenas con el género femenino, pero también he registrado afirmaciones de testigos que aseguran haber observado la existencia de seres acuáticos del género masculino, que como la revela la bibliografía serían conocidos como “Tritones” en otras realidades y tiempos. Las características de este ser u “hombre del agua” serian casi las mismas que las descritas para las sirenas del género femenino.

En la selva norte de Loreto y Ucayali, existe la creencia de que los “bufeos” o “delfines” del rio son en realidad animales que albergan a los espíritus de estos “hombres del agua” y que en determinadas circunstancias nocturnas, adquieren forma varonil para ir a conquistar a las mujeres que habitan en las orillas del río, para luego con sus encantos llevárselas a lo profundo de sus aguas para no regresarlas jamás. (Huamán, 1981).

b. Sus atributos

La sirena es un ser ambiguo, puede ser mala o bondadosa según con quien se relacione.

Puede enamorarse de una persona y brindarle todas sus atenciones y encantos, otorgándole premios que mayormente consisten en recursos hidrobiológicos (peces).

También suele premiar a los pescadores que se preocupan en proteger el recurso pesca, y puede castigar a aquellos que pescan demasiado, sin permitir que el recurso “descanse”.

La sirenas puede adular y engañar a sus víctimas para llevárselas a lo profundo del río, causando una fascinación y encanto en aquel hombre que logra ver su belleza, sumiéndolo en una nostalgia y tristeza si no la vuelve a ver y sintiéndose atraído por las aguas de ríos y lagos, donde la observó inicialmente. Algunas personas afirman que la atracción hipnótica es tal que algunos varones termina levantándose por las noches de sus camas, y dirigiéndose a la fuente de agua con la idea de arrojarse a ella, teniendo muchas veces que ser forzados a no hacerlo por sus familiares, quienes prefieren prevenir esto exigiendo al joven que se vaya del lugar.

Los machos sirenas (“tritones”) se sienten atraídos por las mujeres humanas y gustan cortejarlas. En algunos casos, al estar muy enamorados, las visitan en sus casas llevándoles regalos (sobretodo pescado). Se atreven a seducirlas sin importar que estas puedan tener marido, y por el contrario aceptan llevar una relación adúltera con la mujer, que en este caso también se muestra muy enamorada del galán, pero claro sin saber que este es un “hombre del agua”, solamente creyendo que es un nuevo vecino.

REGISTROS DE EXPERIENCIAS DE CONTACTOS CON LA ENTIDAD

1. Avistamientos

Muchas personas entrevistadas, sobre todo aquellas de la tercera edad (ancianos), aseguran haber visto en tiempos pasados a extrañas y bellas mujeres bañándose en el río o sentadas en rocas o troncos que afloraban del agua. Consideran que era común observar a estos seres a lo largo del rio y en las lagunas o “cochas”, en fechas pasadas cuando recién se poblaba la amazonia y cuando no existía mucho disturbio de la actividad humana en las fuentes de agua.

El común denominador de los testimonios de avistamiento asegura que los testigos, mientras navegaban por el rio, podían divisar a lo lejos una mujer sentada sobre las rocas o “palos” (troncos), lavándose o arreglando su cabellera; pero siempre mirando en dirección opuesta al de los testigos, quienes admirados y tratando de acercarse para verla con mas claridad, solo causaban la huida de la sirena, la cual se arrojaba a las aguas del rio antes de que aquellos puedan acercarse.

También algunos testimonios afirman que en algunos lugares se veían grupos de personas (a veces adultos y a veces niños) bañándose desnudos en medio del rio, personas totalmente extrañas al lugar y que luego de estar un rato chapoteando en el agua, desaparecían sin saber que fue de ellos.

2. Conversaciones, Enamoramientos y Relaciones

Existen los testimonios de personas que pudrieron haber entablado conversaciones con estos seres, y en algunos casos hasta una efímera amistad. En algunos casos existen testigos de toda una comunidad que dan fe del posible encantamiento de una sirena a una persona, como así lo afirma el relato de un extraño acontecimiento ocurrido en la comunidad nativa de “Shintuya” en la Provincia del Manu, en años pasados:

TESTIMONIO N° 01.- Una mañana del año 1987, en la comunidad de Shintuya (Rio alto del Madre de Dios, Prov. del Manu), el señor Luís Kiramo de 65 años de edad se encontraba trabajando en su chacra; pero alrededor de las 02.00pm, regreso inquieto a su casa, cogió su machete y sin decirle nada a su mujer regresó a su trabajo, para luego desaparecer por dos días.

Alertados los moradores de la comunidad, acuerdan ir a buscarlo y luego de 05 horas de caminar por el bosque, encontraron huellas de su paso en base a hojitas y ramitas quebradas; luego de seguir las huellas lo encontraron sumergido en una laguna (cocha), del cual solo se veía su rostro arriba de la superficie (se encontró que solo comía platanillo (Heliconias) mientras caminaba), la gente tenía miedo y nadie quería ingresar. Armados con sus escopetas, solo se atrevieron a sumergirse los señores: Juan Viesse y Mario Korisepa (Mario Viejo) quienes se acercaron y le hablaron: … ¿Qué haces allí?….. Vamos a la casa,….. tus hijos te esperan,…… tu mujer está llorando;…….. El Señor Viesse cortó una rama del árbol de topa (palo balsa) y le alcanzo, diciéndole que se agarre de ella. El hombre sin agarrarla dijo: …….espérate, ……espérate, ……..voy a devolver la vestimenta que me han prestado. Hizo un movimiento dentro del agua como si se quitaba la ropa y luego agarró la rama de topa y salio del agua. Lo llevaron todos en grupo, nadie se quería quedar atrás por miedo a que la “madre de la cocha” los jale. Kiramo quedo hipnotizado durante casi una semana, durante todo ese tiempo su mujer no lo quería recibir; sus ojos estaban muy rojos, como asustado; callado y sus hijos le tenían miedo.

Pasado un mes Luís Kiramo, contó lo sucedido diciendo que mientras él trabajaba en la chacra se le acercó una joven muy bonita, y le dijo que quería “intercambio de raja” (sexo), que él era un hombre muy simpático y trabajador y que quería casarse con él y que le quería llevar a su casa. El hombre siguió a la chica rumbo a su casa por un camino muy ancho, hasta llegar a una casa que tenía un canchón (patio) muy amplio. Cuando llegaron había mucha gente en el canchón festejando una fiesta y cuando Kiramo quiso ingresar le salió al encuentro un tremendo perro negro que le ladraba y no le dejaba pasar. Al ver esto la mujer le riñó al perro y el hombre pudo entrar. El papá de la joven le invitó a pasar a la casa pero Kiramo no aceptó y solo se quedó en el canchón, a donde la joven, que tenía mucho dinero, le traía “masato”, le abrazaba y le besaba, diciéndole mi papá te llama, pero él no quería entrar.

Kiramo afirmaba haber caminado por una amplia y despejada trocha (sendero) para llegar a la casa, siempre guiado por la extraña joven (pero en realidad, los hombres que lo siguieron, afirmaban que dicho sendero estaba cubierto de abundante vegetación espinosa de “pachaquilla”, que causó muchos rasguños entre los rescatistas) pero lo extraño es que Kiramo no tenía ningún rasguño. Asimismo Kiramo afirmaba haber ingresado al canchón de una casa, pero en realidad había ingresado al interior de un lago o cocha no explorada, y el perro que afirmaba Kiramo, en realidad era un gran caimán negro que pudo ser observado por los rescatistas dentro del lago Al año Kiramo padeció de cáncer a la cara y murió a los 04 años de haber sucedido estos acontecimientos.

Asimismo son interesantes, pero escasos los testimonios de amistad ocurridos entre sirenas y humanos. Al respecto he logrado registrar la historia de una señora de nombre “Elena”, quien afirmaba haber tenido un supuesto caso de amistad entre ella y una sirena, ocurrido en el sector de Chonta en la Prov. de Tambopata:

TESTIMONIO N° 02.- En el año 1976, en el sector de Chonta, por el río Tambopata, Elena tuvo una extraña experiencia. Un día mientras estaba lavando su embarcación, se le apareció una linda jovencita que venía surcando en una pequeña canoa a lo largo del río; al llegar, la joven se le acercó, le saludo y se sentó al lado de Elena para conversar. Luego de la plática, le jovencita, se despidió de ella, diciéndole que su nombre era Rogelia y que vendría a visitarle otro día.

La extraña jovencita era muy bonita. Tenía la piel bien blanca, los cabellos muy rubios, los ojos de color verde intenso y vestía un lindo traje verde, con zapatitos de tacos bajos. Luego de tal sorpresa, Elena terminó de lavar su ropa y se fue a su casa.

Al día siguiente Rogelia se volvió a aparecer; Elena le invito desayuno y luego de conversar largo rato, la jovencita se fue. De esa fecha en adelante, las visitas se repetirían todos los días en horas de la mañana.

El esposo de Elena, de nombre Heliodoro, se dirigía al campo a trabajar temprano por las mañanas y no se daba cuenta de las visitas que hacía Rogelia a su mujer, quien llegaba después de que él se iba. Un día Elena le contó a su marido que le visitaba una amiga llamada Rogelia, y a quien quería presentarle; pero que siempre se retiraba antes de que él llegue a la casa. El marido no le creyó y mucho menos le dio importancia al asunto.

Un día cuando el marido llegó, Elena salió de la casa y le dijo: “…Heliodoro, justo a horita se acaba de ir la Rogelia…”. El marido ya aburrido de tanto nombrarla y sin tener indicios de la existencia de tal visitante, solo atinaba a responderle con palabras groseras a su mujer.

En otra oportunidad, cuando Rogelia llegó a visitarle, encontró que el hijo de Elena estaba con una fuerte diarrea; al ver esto Rogelia le dijo:

- …Elena, mira mi mama es una doctora, ¿por qué no le llevamos a tu hijo para que le cure?…;

- ….ya pues…, contestó Elena y juntas se fueron a la orilla del río a embarcarse en la canoa de Rogelia. Cuando Rogelia empujó la canoa; Elena que estaba ya sentada sintió como se hundía en el agua; esto le dio miedo y de un ágil salto se pasó a la otra canoa que estaba atada en la orilla. Elena ya no quiso ir, y solo atinó a decirle: “….. Hay Rogelia, tu canoa es muy chica, se va a hundir mejor otro día vamos,,,” y se regresó corriendo hacia su casa.

Otro día, a eso de las 10am, el esposo de Elena regresó temprano a su casa y encontró a su mujer, quien extrañamente parecía que conversaba con alguien, pero el no veía a nadie. Al llegar al umbral de su casa, este arrojó el machete que cayó clavándose en el suelo. Al ver esto Elena le reclamó diciéndole: “…Heliodoro, casi le cortas su pie de la Rogelia…”, supuestamente el machete había caído muy cerca de los pies de la jovencita; pero el marido no veía ni escuchaba a nadie y solo atino a decir groserías, sin hacerle caso a su mujer. Rogelia le dijo: “…ya me voy Elena…”.

Siempre cuando el río estaba crecido Elena veía a Rogelia navegando en su canoa por el río y cuando estaba su marido cerca le decía “…Heliodoro, mira halla esta bajando la Rogelia…”; pero el marido, como siempre no veía nada.

Un día que Rogelia llegó a conversar con Elena, le dijo, “…Elena sabes que, el hijito de tu vecina me gusta, quisiera robármelo…”. Su vecina era Ernestina y cuando Elena le visitó le dijo que tenga cuidado porque se querían robar a su hijo.

En otra oportunidad, Rogelia llegó a donde Elena y le dijo, “……sabes he visto a tu vecino anoche, estaba sentado en la popa de su canoa, ensuciando en el agua, y justamente en ese bote, me he olvidado mi machetito; lindo mi machetito ¿cómo me he olvidado?…”. Al otro día cuando Elena, fue a mirar a dicho bote, en realidad había un machetito, pero bien viejo y oxidado dentro de la canoa, no como dijo la jovencita. Elena se lo llevó y lo guardó.

Cuando conversaban sobre temas relacionados con el río, Rogelia le decía: “….Elena dentro del río hay tierra, hay casas; si entras va a ver que es igualito como acá…”. Pero Elena le respondía: “… ¿Qué va ha ser Rogelia?, mas bien me ahogo…”; “… No Elena, es igualito como acá, hay de todo…”.

En otra oportunidad Rogelia le obsequió una piedra a Elena diciéndole: “…Elena te voy a dar esta piedra, guárdala…”, pero nunca le dijo ¿para qué servía la piedra?. Elena guardó la piedra para siempre.

Un día Rogelia le dice, “…Elena, ¿sabes qué?, vamos a hacer un pacto…, porque yo no quiero ya venir…..”; “….pero ¿Qué pacto vamos a hacer?..” replicó Elena. “…Ya, mira, yo voy a venir a medianoche, te voy a silbar y tu sales para realizar el pacto…”, y así fue; a la medianoche, Elena escuchó los silbidos, pero no salió de su casa porque le dio miedo y siguió durmiendo. En sueños, vio a Rogelia que le hablaba y le decía: “…Elena ¿porque no haz salido?, yo no quería hacerte daño, yo no te quiero molestar, yo solo quería hacer un pacto contigo para que tu puedas vivir bien; pero no te preocupes ya no voy a ir mas a tu casa…”.

Luego de este suceso que duró casi dos meses, Elena nunca volvió a ver otra vez a Rogelia. La extraña jovencita nunca más regresó a la casa de Elena y pese a que se hicieron las consultas, nunca nadie mencionó haberla conocido.

También se habla de algunos casos de adulterio cometidos por mujeres que vivían a las orillas del rio, con preciosos hombres que venían a seducirlas luego que su marido se fuese a trabajar. Estos hombres, de piel blanca y cabello rubio, venían donde la adúltera trayéndoles abundante pescado; luego de tener sexo con ella, se retiraban de la casa antes de que llegue el marido.

3. Encantamientos, Secuestros, Desapariciones y Apariciones

No existen testimonios de agresiones directas causadas por las sirenas a los moradores humanos. Algunos datos recogidos de algunas personas que experimentaron el fenómeno dan fe que las sirenas pueden “encantar” o hipnotizar a sus victimas y atraerlas hacia las profundidades de los ríos y lagos.

Muchas personas afirman que la desaparición de sus parientes en las aguas de los ríos, no se debe al ahogamiento, si no mas bien a secuestros causados por las sirenas, quienes se llevan a la victima a sus dominios bajo el agua, manteniéndolos cautivos por el tiempo que ellas consideren necesario.

TESTIMONIO N° 03.- Hace aproximadamente 15 años atrás (por los años 90) en el sector de Rompeolas (Tambopata), se produjo un accidente extraño que fue atribuido al posible accionar de una serpiente anaconda o de una sirena.

En ese año un grupo de estudiantes de una escuela pública de la ciudad de Puerto Maldonado, decidieron, junto con sus profesores realizar un paseo a dicho sector para bañarse en la playa, ya que era meses de sequía, periodo donde se forman las playas en los ríos. Los estudiantes estaban dispersos en toda la playa y un grupo de niñas había decidido apartarse del grupo central. Ana, compañera de la victima, fue una de las testigos presénciales, quien formó parte de ese grupo que se apartó. Mientras jugaban en la orilla, una de las compañeras de Ana había ingresado sola al agua para bañarse, sin que las demás se percataran de ello porque estaban distraídas en el juego. Al rato, Ana escuchó que la niña le gritaba desesperada, pidiéndole auxilio: “…Ana. Anita. Ayúdame, algo me esta halando…” y manoteaba en el agua desesperada como si algo en realidad le halaba dentro del agua. Ana corrió y se metió en el agua para ayudar a su amiga, pero todo fue inútil, impotente pudo observar como la niña desaparecía dentro del río, arrastrada por algún objeto misterioso. Pese a todos los esfuerzos por buscarla, la víctima nunca fue encontrada.

Ana nunca pudo recuperarse de tal impresión, hasta el día de hoy vive atormentada por los recuerdos de ese día, y entre sollozos, lamenta mucho no haber podido salvar a su amiga.

Según se afirma sobre los secuestros, los cautivos solo pueden ser liberados de su prisión en las profundidades acuáticas, gracias a la acción de ciertos “brujos” o “hechiceros” especializados. Si una victima logra retornar al mundo humano, lo hace en otras regiones (en otra ciudad o país), totalmente desnudo y desorientado, como si estuviera ubicado en otros tiempos y circunstancias, es decir luego de muchos años de habérsele dado por perdido o muerto. Uno de estos casos corresponde al siguiente testimonio:

TESTIMONIO N° 04.- Hace muchos años, un tal Zacarías, luego de tomar Ayahuasca, desapareció sin dejar rastros. Luego de 2 años y cuando ya la gente se había olvidado de él, fue encontrado en lo que antes era una enorme laguna del sector de Mallea, por el río Tambopata.

Un día, cuando el Sr. Antonio, fue armado de su escopeta, a su arrozal para cazar a los “ronsocos” que se comían el cultivo, observó que entre las plantas de arroz, algo se movía y pensando que eran esos roedores, le apuntó con la escopeta. Cuando estaba a punto de dispararle se dio con la sorpresa de que no era un animal; era un hombre totalmente desnudo. Al acercarse a verlo mejor, el hombre reaccionó y le dijo: “……..hay paisa, estoy desnudo….”. Don Antonio quien había reconocido que era Zacarías, le dijo: “….paisa, no importa, vamos a la casa…”, y cogiéndolo del brazo se lo llevó a la vivienda.

En la casa de Don Antonio, Zacarías comenzó a exclamar: “…. Paisa ¿recién me sueltan?….”, “..Feliz yo vivía ahí adentro, pero lo que no me gustaba era el lobo, había sido malo paisa; el lobo es gente, la boa es la hamaca, todos son cosas así de la vida normal…”, “… yo entré al agua, de ahí los enemigos me querían matar, y en eso sentí que estaba en otro mundo, pero respirando aire…”.

Zacarías afirmaba, que hace dos años, había ingresado al interior del río Tambopata, donde encontró un mundo interior muy parecido al de nosotros los humanos, pero donde el lobo de río, las boas y los caimanes eran personas, pero que posteriormente, por alguna razón desconocida fue devuelto a nuestro mundo, apareciendo en el sector conocido como “lago de Mallea”, a muchos kilómetros de donde había desaparecido.

6. Efectos psíquicos y corporales luego del contacto con la entidad

Otros aseguran que algunas de las personas secuestradas por las sirenas pueden retornar al mundo físico pero con poderes curativos otorgados por ella, convirtiéndolos en expertos curanderos, los cuales nunca revelan de donde proviene su poder curativo.

Algunos síntomas físicos de los testigos que pudieron presenciar o tener contacto con las sirenas, se traduce en malestar, fiebre, dolor de cabeza y susto, que luego debe ser curado por los curanderos, quienes tienen que “humearlos” es decir soplarles humo de “tabaco” por todo el cuerpo, para lograr que les pace el “susto“. También algunos tienen pesadillas, donde supuestamente la sirena se les “revela“, es decir que se les presenta en el sueño y entabla conversación con ellos.

7. Sonidos y cantos

Son muchos los testimonios de personas que dicen haber escuchado música salir de las profundidades del río, lago o arroyo (quebrada), como si en su interior existiese en una gran fiesta, con mucho jolgorio.

Algunos testigos afirman nunca haber visto a la sirena, pero si haber escuchado sus hermosos y melodiosos cantos en la oscuridad de la noche provenientes de algún lago, rio o arroyo (quebrada). Los cantos estarían acompañados de sonidos de “guitarra”, “mandolina” o “arpa”, sobre todo en noches de luna llena.

TESTIMONIO N° 05.- En 1992, el señor Raúl Calcín y su esposa, quienes habían migrado del departamento de Puno, se fueron a su nueva propiedad, un terreno que le había sido entregado en titulación por el distrito de Iñapari. El fundo estaba ubicado al final de los otorgados y tenia como uno de sus limites una quebrada de nombre “Primavera”.

Luego de algún tiempo, cuando los esposos comenzaron a realizar las labores de roce y tumba, fueron sorprendidos al escuchar unas lindas melodías que provenían del interior de la quebrada. La música que era entonada con guitarra y arpa, era tan atractiva que sintieron muchas ganas de ir a ver, pero a la vez sintieron un temor interno que les hizo desistir de su curiosidad.

Cuando indagaron si por ese lugar habitaban otras personas, comprobaron que no vivía nadie y que ellos eran los últimos del sector titulado. La música continuaba siendo escuchada; pero ellos por temor tuvieron que retirase del lugar, hasta el día de hoy.

También hay testimonios de personas que dicen haber visto a la sirena, cantando y tocando su guitarra en esas condiciones nocturnas. Tal es un caso sucedido en el Lago Valencia, por el bajo río Madre de Dios.

TESTIMONIO N° 06.- Entre los años 1957 y 1959, el Sr, Yabar, pudo ver algo en el Lago Valencia, que le dejó desconcertado toda su vida. Una clara noche de verano, iluminada fuertemente por la luna llena, el Sr. Yabar sintió mucho calor y alrededor de las 10 pm., salió a sentarse al borde del lago. Mientras meditaba mirando el cielo, escuchó muy claramente que a unos 100 metros de la orilla, alguien cantaba y tocaba una guitarra. Al escuchar, sintió curiosidad por saber de donde venía el sonido y quien tocaba esa guitarra. Trató de observar bien a esa distancia, pero al no poder apreciar nada, cogió su bote y decidió acercarse hasta el lugar.

El canto y el sonido de la guitarra provenían de una gran roca plana en forma de meza que emergía fuera del agua en el lago. Yabar avanzó en su bote hasta la roca y cuando ya le faltaban unos 20 metros para llegar a ella, pudo ver con claridad la figura de una mujer sentada sobre la roca, de espaldas hacia él. Sorprendido siguió remando, pero luego de un descuido y al tratar de mirar con más detalle a esa mujer, ésta ya había desaparecido (fig. 02).

Un lugar vinculado a este fenómeno de emisión de vocalizaciones o sonidos, es el origen del nombre del sector “Condenado” ubicado en el río Tambopata.

TESTIMONIO N° 07.- Se afirma que años anteriores (1950 a 1970) en que los “tanganeros” *, transitaban por el “Río Tambopata”, podían escuchar, en el sector conocido actualmente como “Condenado”, una serie de gritos y alaridos lastimeros en el fondo del río, fenómeno que era explicado por ellos como el lugar donde habitaban los “condenados”, es decir aquellos pecadores castigados por Dios. Esta sería la razón del origen del nombre de dicho lugar, donde se podían observar “cachuelas” (afloramientos de rocas) que lo hacia un poco peligroso para la navegación.

8. Nacimiento de Sirenas

Existen algunas personas que afirman haber sido testigos del nacimiento de niños sirenas, provenientes de madres humanas normales. En algunos casos estos niños llegaban a morir al momento de nacer, como el siguiente acontecimiento:

TESTIMONIO N° 08.- Por los años, 1960, cuando la Sra. Elvira, tenia 10 a 12 años, escuchó a sus mayores que hablaban preocupados por el parto que había tenido una mujer de nombre Guillermina. Esta señora vivía en el sector del Triunfo, por la margen izquierda del río Madre de Dios, y todos los días cruzaba el río para asistir a la escuela y así estudiar. Según el testimonio, la mujer tuvo un parto muy difícil, porque el bebé no podía nacer. Cuando lo hizo, todos los que la atendieron se asombraron de que la criatura nacida, era un varón que tenia la mitad del cuerpo, desde la cintura para abajo, una larga cola en forma de pez. El niño luego de una hora murió.

Otros casos de niños sirenas, provienen de aquellos testimonios de personas que afirman haber visto pequeñas sirenas capturadas en el rio por algunos pescadores.

TESTIMONIO N° 09.- Aproximadamente por el año de 1975, Daniel Peinachi, de 40 años, fue testigo de que en el centro del poblado de Iberia, se exhibió a una pequeña niña sirena capturada en el río Tahuamanu. Otra persona que probablemente también estuvo presente y que fue testigo de tal acontecimiento, según el testimonio de Peinachi, es el Sr. Alberto Chitahuari, quien vive actualmente en Puerto Maldonado. La persona que la capturó, mostró a la niña en un triciclo y muchas personas la vieron. Luego de ser observada por el público, la devolvieron a su sitio aguas abajo del río Tahuamanu, en el sector conocido como Miraflores. La niña estaba serena en el triciclo y en ningún momento pretendió escapar.

9. Efectos sobre la pesca

Algunos testigos afirman de que las sirena no les deja pescar demasiado en un solo lugar y por un periodo determinado, como dando un mensaje de aprovechamiento racional. Los pescadores afirman que la sirena “les mezquina sus pescados” y exige “que dejen descansar a la pesca”. Un caso interesante del fenómeno fue el siguiente:

TESTIMONIO N° 09.- ** Leoncio Vela, quien fue testigo de un hecho formidable, había contratado a un pescador para que le extraiga pescado en el sector de la “Cachuela” (Río Madre de Dios, Distrito de Tambopata).

En los inicios de su labor el pescador extraía abundante pescado en la red, que extendía entre las peñas de la cachuela. Pero extrañamente al llegar al 8° o 10° día de faena, la red que era extendida por la noche, amanecía depositada en la playa bien amarrada con todos los aparejos de pesca, como si alguien la hubiera retirado de las aguas y depositado cuidadosamente en la orilla.

El Sr. Vela, pensaba que el pescador no quería entregarle el pescado, y que para ello había inventando el cuento de que “no había pescado porque la red, alguien la retiraba del río”, así que decidió verificar el mismo y para ello se fue al lugar junto con su hermano Rodrigo, decidido a dormir en la canoa, cuidando la red que habían templado en el río. Para ver quien era el que sacaba la red, Vela inclusive trató de quedarse toda la noche agarrándola; pero vencido por el cansancio se quedó dormido y la soltó; al despertarse se percató de que la malla no estaba en el río. Despertados todos se fijaron en la playa y pudieron ver que la red estaba cuidadosamente depositada sobre la arena con todos sus aparejos.

El fenómeno se repitió en 2 o 3 oportunidades, durante las cuales hicieron las mismas intenciones de pescar pero sucediendo siempre lo mismo: por la madrugada alguien retiraba la red con todos sus aparejos.

Al darse cuenta de esto, los hombres tuvieron que dejar de pescar por lo menos 08 días; luego de ese periodo, volvieron a tirar la red y nuevamente comenzaron a extraer abundante pescado. Cumplidos 08 a 10 días de pesca la red nuevamente era retirada extrañamente, por lo que tal fenómeno fue interpretado como que la sirena estaba “mezquinando su pescado” y obligaba a que estos pescadores dejen “descansar a la pesca”.

Asimismo, Vela asegura que “cuando la sirena quería hacer correr a mis pescadores comenzaba a crecer el rio pero en esa parte nomás y cuando ellos se iban ya no había tal creciente”.

10. Otras experiencias y fenómenos vinculados a las “sirenas”

Algunos pescadores afirman haber cogido ciertos objetos vinculados a la sirena tales como sus cabellos, durante sus faenas de pesca. Este es el siguiente testimonio de uno de ellos:

TESTIMONIO N° 11.- Alrededor del año 1962, el Sr. Huayabo, considerado el primer pescador de redes que llegó a Madre de Dios, proveniente de Pucallpa, se fue a pescar al lago valencia. Un día cuando pescaba, sintió que su anzuelo se había atascado con algún objeto bajo el agua; trató de halarlo suavemente para que no se rompa, pero no salía; estaba atorado con firmeza, razón por la cual tiró con fuerza y logró desatascarlo. Al momento que el anzuelo salió del agua, Don Guayabo, se asombró al observar que enganchados a la púa estaban los largos cabellos rubios de una mujer. El y otros testigos se asustaron y arrojaron los cabellos al agua. Posteriormente al testigo le dijeron los pobladores de que tales cabellos serian de una sirena.

También se habla de animales vinculados al fenómeno “sirena”, observados en los mismos escenarios, que podrían ser considerados espíritus adicionales o de la misma “madre del agua” que puede transformarse en animales conocidos y emerger con dicha forma de las aguas. Existen afirmaciones de personas que observaron salir de las profundidades de ríos y lagos, a extraños “caballos”, “gallos”, “burros” y “huanganas” (pecaries).

TESTIMONIO N° 12.-En 1958, cuando Floria Racua Chuquiza tenía 13 años de edad, sus padres trabajaban en un lugar llamado San Luis. Un domingo por la mañana Floria y su hermano Damián de 10 años de edad, se embarcaron en una canoa para pescar en un lago. Luego de navegar media hora, lograron cruzarlo y se quedaron pescando en sus orillas.

La pesca se prolongó por veinte minutos y cuando ya tenían pescado suficiente, Floria acomodó su lineada (anzuelos) y se dirigió hacia la canoa; en esos instantes observó como al lado de la popa de la canoa emergían burbujas y se escuchaba como si hirviera el agua, dándole la impresión de que algo iba a salir del lago. Al ver esto la niña le dijo a su hermanito que desate la canoa y ambos se embarcaron rápido. Mientras remaban presurosos los niños vieron salir de aquellas burbujas un caballo de color totalmente negro que relinchaba muy fuerte y que mostraba sus blancos dientes; el cual comenzó a seguirlos. Al llegar a la parte central del lago, la niña comenzó a gritar pidiendo ayuda; siendo escuchada por otras personas que fueron a su encuentro llevando escopetas para matar al animal; no pudiendo hacerlo porque el caballo se hundió en el lago y nunca mas apareció. La niña y su hermanito se enfermaron, tenían dolor de cabeza, fiebre y malestar en todo el cuerpo; lo que obligó a su madre a humearlos para que les pase el susto.

D. ESCENARIOS y PERSONAS VINCULADOS A LA ENTIDAD

  1. Ríos, lagos, lagunas y arroyos

Es común vincular a las sirenas con los ríos amazónicos. Se le observa sentada sobre las rocas y troncos que afloran de las aguas, o en sus orillas rocosas. Generalmente se dice que vive cerca de las grandes “muyunas”, donde hay profundos remansos y donde a veces se forman fuertes remolinos, que hacen zozobrar a los botes y canoas que por casualidad circulan cerca de ellos (fig. 03).

Se afirma que en su interior habitan estos seres, en un mundo muy parecido al nuestro, pero con ciertas y extrañas características. Se dice que una vez que una persona ingresa al agua, bajo el encantamiento de la sirena, se encuentra con un mundo libre de agua, donde hay ciudades y personas que viven cómodamente; donde la boa de agua (anacondas), los lagartos (caimanes), los lobos de rio (nutrias), las tortugas y otros animales acuáticos son personas que habitan con las sirenas. Lo mismo sucede en los grandes lagos.

En menor proporción se relacionan a los arroyos o “quebradas”, donde casi no se afirma haberlas visto, pero si el haber oído sus cantos y sonidos. Algunas personas afirman haber sido testigos de la presencia de extrañas damas solitarias bañándose desnudas en arroyos, al interior del bosque, como es el caso del siguiente testimonio (fig. 04):

TESTIMONIO N° 13.- En 1998, José Fernández Coral trabajaba para la compañía petrolera y realizaba labores entre Mazuko y Quincemil. Un día, él y uno de sus compañeros, fueron trasladados a tomar las coordenadas con un GPS en la carretera, teniendo que introducirse al monte (bosque) para realizar su trabajo; luego de realizar sus labores, caminaron buscando donde descansar, hasta que llegaron a un lugar sin nombre ubicado entre dos cerros. Cansados de caminar buscaron una casa o algún lugar donde poder beber agua.

En ese lugar, ubicado entre dos cerros había un chorrito de agua proveniente de las grandes rocas, que al caer había formado un pequeño pozo en el suelo; se acercaron al arroyo y cuando estaban a unos 40 metros, vieron en el lugar a una señorita desnuda de piel binen blanca que tenía una larga cabellera, la cual se echaba agua con sus manos, sin verlos a ellos. Avergonzados los hombres decidieron retirarse del lugar y buscar la posible casa de la chica a donde poder ir a descansar. Luego de caminar largo rato no encontraron ninguna casa, regresaron al lugar del arroyo donde dejaron a la chica, para preguntarle donde vivía, pero cuando llegaron a dicha fuente de agua, no encontraron a nadie. Se sorprendieron de tal suceso, ya que si en esos lugares no había viviendas, que hacia una mujer solita y bañándose desnuda.

Regresaron a la carretera donde cogieron el vehiculo que los devolvió al campamento, donde contaron lo sucedido y preguntaron a sus compañeros si había habitantes por esa zona. Los demás trabajadores manifestaron que eso no era nada raro, que siempre se veía a esa chica, una mujer que se había perdido en ese lugar hace años y que siempre se aparecía y se le miraba en ese lugar, lo cual no era nada extraño para ellos.

  1. Ambientes como escenarios de avistamientos

Los testigos afirman que mucho antes de la masiva presencia humana a lo largo de los ríos y de los bosques, cuando la selva era más virgen, se podían observar a las sirenas sentadas sobre las rocas de las “cachuelas” (fig. 05), es decir sobre los afloramientos rocosos que son comunes en los ríos grandes de Madre de Dios, en épocas de sequía (agosto-septiembre). También era común observarlas sobre las “palizadas“, que son “palos” o troncos que emergen del agua del río.

En estos lugares se les “miraba” sentadas, lavando o peinando su larga cabellera rubia. Cuando los botes pasaban y se le querían acercar para verla mejor, ella se lanzaba al agua, huyendo de las sorprendidas miradas de los transeúntes.

Otros ambientes vinculados a la sirena, son los grandes “remansos” o pozos profundos conocidos como “muyunas“, alejados de la presencia humana, pero donde curiosamente era (y es en algunos lugares) común encontrar abundante pesca y escuchar lindas melodías o música de grandes fiestas por las noches proveniente de sus profundidades.

  1. Brujos y hechiceros

Se habla de personas capaces de introducirse a los ríos y lagos, a voluntad para poder convivir con los seres de sus aguas. Estas extrañas personas serian “brujos” o “hechiceros” que tendrían pleno conocimiento de estos misteriosos seres acuáticos y de su forma de vida, así como tendrían los secretos de como ingresar y salir a voluntad de esos mundos acuáticos. También se sabe de pactos que ellos hacen con estas entidades, que al parecer les brindan poderes curativos o de otra índole.

Algunos afirman que ciertas personas de edad avanzada, sintieron la hora de su muerte y que prefirieron irse para siempre a ese mundo introduciéndose a un lago o rio. Tal es el testimonio de un ingeniero forestal quien escuchó las afirmaciones de un posible caso:

TESTIMONIO N° 14.- Trabajé en infierno haciendo un linderamiento de dicha comunidad de 70km en todo el perímetro. En el lago “tres chimbadas”, había un señor cuyo nombre no recuerdo, quien tenia su casa al borde del lago, vivía solo, la gente tenia miedo de ir donde él. El señor decía a sus vecinos que ya se iba a ir a vivir al lago, porque cuando él se metía al agua, había dentro de esa fuente de agua un pueblo, una ciudad. Él decía que “ya se iba a ir de la tierra, que se iba a ir a vivir allí porque había conocido a una persona con quien se iba a casar”. No sé como acabó la historia pero por el año 1992, había gente que iba al lago y no pescaba nada; pero el anciano sí tenía abundante pesca, por eso las personas decían que “él tenía ese poder, esa capacidad, no tenía miedo de ingresar al lago de noche para pescar y que él ya se iba a ir a vivir al interior del lago”.

UN ACERCAMIENTO A LA COSMOVISIÓN

1. Las sirenas como espíritus protectores de las fuentes de agua

Se considera que las sirenas son dueñas de los recursos hidrobiológicos de las aguas. Son la “madre del agua”, la “madre de la cocha (lago)” o la “madre del río”. Ellas son las que cuidan a los peces y evitan la pesca sin su autorización.

Son las sirenas las que castigan he impiden que algunos pescadores puedan pescar mas de los debido, castigándolos con hacerles “escasa la pesca”, haciéndoles “desparecer” las redes de pesca, “causando fuertes remolinos” o “causando mal tiempo” que ahuyenta a los pescadores del lugar.

En otras realidades extranjeras también esta arraigada la tradición de la existencia de espíritus que son guardianes de las fuentes de agua, como sucede con las tradiciones culturales “Emberá“, (en Darién, Panamá) que consideran que las fuentes de agua están habitadas por unos seres míticos o espirituales llamados “wandras”, algo similar a lo que en las culturas latinas se conoce como “duendes”. Por lo tanto, para utilizar sus aguas hay que pedirles permiso a los “wandra” mediante una ceremonia. De lo contrario hay que atenerse a las consecuencias. Si alguien mencionó este aspecto cultural, nadie le puso mayor atención, quizás por no hacer el ridículo lo callaron (Ross, 2001).

2. Temor y respeto a la entidad

La población en general les teme a las sirenas, consideran que son seres que secuestran o se “llevan” a las personas; por esa razón los moradores de las orillas de los ríos y lagos cuidan a sus niños y evitan que vayan solos a bañarse en sus aguas. Siempre es común oír el mensaje “no te vaya a llevar la sirena”.

En especial las personas antiguas, evitan pescar mucho en lugares donde supuestamente habitan estos seres y aconsejan a los menores que no deben pescar mucho en un lugar y hora en particular.

3. Aprovechamiento racional de las fuentes de agua

La expresión “mezquinar su pescado”, esta difundido entre los pescadores, quienes creen que las sirenas no les permiten pescar a aquellos que lo hacen constantemente y en un solo lugar. Algunos testigos (Testimonios N° 09 y N° 10) afirman que la sirena les retira los aparejos de pesca y solo les permite pescar luego de haber cumplido con un periodo de “descanso” del recurso ictiológico; algo muy parecido a los periodos de “veda” que exigen las autoridades humanas y que de no respetarse conlleva a la sanción respectiva, como la incautación o decomiso de los equipos del pescador; como también sucede con la “sirena” quien retira los aparejos de pesca para evitar que sigan pescando.

4. Otros espíritus amazónicos de las aguas

En la Amazonia es común la creencia de la existencia de las sirenas, como habitantes de sus ríos y lagos. También se conoce a los míticos “hombres del agua” o “yakurunas“, que habitan el fondo de las aguas de ríos caudalosos y grandes lagos, en ciudades y palacios encantados y que de vez en cuando sale a la superficie para atrapar a la persona de su agrado y llevarla a vivir a las profundidades para siempre, con casi las mismas características humanas, pero con la cara invertida, es decir al lado opuesto de lo normal. (Huaman, 1981).

En la selva norte de Loreto y Ucayali, se habla de que los delfines o “Bufeos“, son animales acuáticos que se pueden transformar en personas y seducir a las jovencitas de los pueblos y caseríos de las orillas de ríos y lagos. Lo mismo sucede en Brasil donde se conoce la leyenda del “Boto“, que considera a los delfines como seres poseedores del espíritu del agua, los cuales pueden transformarse en humanos cuando así lo requieren. Tambien es común considerar a las boas (anacondas) y a los lagartos (caimanes) como animales de las aguas que pueden adquirir la forma humana para ingresar a nuestro mundo y así poder relacionarse con los seres humanos.

Asimismo, en Madre de Dios, algunos testigos afirman que ciertas personas han tenido y tienen el privilegio de ingresar a los lagos y ríos sin que se ahoguen. Esas personas serian especialmente los “brujos” y “hechiceros” con capacidades para hacerlo, quienes han manifestado que en el “fondo de los lagos o ríos, en realidad no hay agua, si no mas bien que existen ciudades y personas, donde los lagartos (caimanes), las boas de agua y los lobos de rio son personas comunes y corrientes como nosotros, con quienes se puede conversar”.

REGISTROS DE SIRENAS EN OTRAS REALIDADES DE LA GEOGRAFÍA PERUANA

En el Departamento de Ica, existen historias que reflejan la creencia en las sirenas, tal es el caso de la popular “Leyenda de Huacachina“, que atribuye los orígenes de ese oasis, a la existencia de una sirena. Algo muy parecido se atribuye a la existencia de otras lagunas iqueñas ya desparecidas como fueron las lagunas de “La Huega“, “La Victoria” y “Saraja”, sin considerar que también entre los pescadores de la ciudad de Pisco se habla de esta entidad acuática. También he confirmado que es común la creencia de sirenas en los departamentos de Loreto, Ucayali, San Martín, y las lagunas altoandinas de Huanuco, Junín, Cuzco, Ayacucho, Huancavelica y Puno (Lago Titicaca).

LOS SERES DEL AGUA EN OTRAS REALIDADES MUNDIALES

En diversos países de América y del Mundo Antiguo existe el mito de la sirena o de los espíritus del agua, los cuales pueden exhibir diversos nombres y algunas características propias de esas realidades, pero en general todos esos mitos y leyendas tienen un denominador común y exhiben las mismas características de la típica sirena. Los nombres y países donde se conocen a esos seres del agua, se muestran en el cuadro N° 01.

Nombres y Lugares donde se mencionan a los espiritus de las aguas

NOMBRE LUGAR DE ORIGEN DEFINICION
Ningyo Japon es un pez con solo la cabeza de mujer que llora perlas en lugar de lágrimas
Neck. Escandinavia Sirenas de agua dulce y salada.
Rusalka Ruso y eslavo Espíritu del agua, que habita a las riveras de los ríos.
Náyades Ninfas del agua con cuerpo de mujer. Pueden sobrevivir solamente si su manantial de agua dulce y fresca, no se seca.
Nixe y Nix Aguas nórdicas Espíritus, que atraen a la gente al agua en que viven. Los nixes machos asumen cualquier forma.
Gwragedd Annwn leyenda galesa Doncellas del lago que se casan con los hombres que ellas escogían.
Glaistig escoces Es una ondina –o elemental del agua- mitad mujer y mitad cabra que podía ser vista en tierra pero que invariablemente era asociada con el agua.
Murduchu, irlandés Significa “canción del mar” o “canto del mar”. Sirena que si se le roba su tocado ya no puede cantar nunca más.
Selkies, o Sealchies Irlanda y Escocia. Mitad foca y mitad mujer, aunque no al mismo tiempo. La foca se convierte en mujer al pisar tierra firme y quitarse su piel de foca. Las leyendas dicen que el hombre que logre robar la piel de foca obtendrá los poderes de la selkie, y hasta podrá casarse con ella y tener prole. Pero, si ella encuentra de nuevo su piel, sin importarle nada, ni su estatus marital ni los hijos procreados, volverá al mar.
Each Uisge, tierras altas de Escocia Es un caballo acuático. Estas criaturas son consideradas más bien neutrales, si no benevolentes, hacia los seres humanos. Excepto cuando son amenazados o secuestrados.
Boto Brasil Espíritu del agua que vive en el delfín y que se puede transformar en humano
Yara Brasil “madre del agua” de rio y lagos amazónicos.
Yacumama, Yacupamama Mayumaman Argentina Espíritu protector del agua
Madre del agua Colombia Espíritu de los ríos
Pincoya Chile sirena conocida en el archipiélago “Chiloé
SIrena y Yakuruna Perú Mujer y hombre del agua, ríos y lagunas del Perú.
Wandras Panamá Duendes o espíritus de las aguas

DISCUSIÓN DE LAS POSIBLES EXPLICACIONES AL FENÓMENO

¿Observaciones distantes de mamíferos acuáticos?

Es posible que el mito de las sirenas tenga sus orígenes en las primeras observaciones que realizaron marinos de los siglos pasados, donde todavía no se ha habían descubierto y descrito a los mamíferos marinos del Orden Pinnípedos (focas y otros), que al ser observados a la distancia pudieron ser confundidos con seres humanos. Posteriormente el ingenio y la imaginación pudieron hacer el resto en la construcción imaginaria de este ser, que al ser difundida pudo haberse transformado en la leyenda que es hoy en dia.

Tal podría ser el caso de la observación realizada por Cristóbal Colón, quien informó haber visto sirenas en uno de sus viajes a América, pero que en realidad habría correspondido a las observaciones del “manati” o “dugong” (Orden Sirenia), de los ríos Amazónicos.

Las primeras observaciones de estos mamíferos y su posterior difusión, pero transformados en “sirenas” gracias al imaginario de marinos y pescadores, pudo haber sido reforzada por la acción de muchos estafadores que momificaban cuerpos (torsos y cabezas) de monos (primates) y que los cosían para unirlos a la parte inferior del cuerpo de ciertos peces, asegurando que los mismos eran momias de sirenas y que podían ser vendidas a jugosos precios a coleccionistas de objetos extraños y antigüedades, lo que pudo haber alimentado un lucrativo negocio, a través de los tiempos y por lo tanto al imaginario popular, que ha mantenido vivo el mito de la sirena.

¿Casos de “Sirenomelia“?

La posible explicación anterior, pudo haber estado reforzada por el esporádico nacimiento de algún recién nacido con “sirenomalia”, un raro mal congénito que se caracteriza por que los bebes naces con las extremidades inferiores unidas entre si y que en algunos casos pueden ser separados solo por intervención quirúrgica, algo que en la antigüedad pudo haber sido imposible.

La sirenomalia o el “síndrome de la sirena” es una malformación congénita letal extremadamente rara, que se origina a la 3ra semana de desarrollo. Consiste en que la mitad inferior del cuerpo se desarrolla anormalmente, existe fusión de los miembros inferiores y una amplia gama de anomalías (Nuñez et., al., 2003). Este síndrome aparece en 1 de cada 60,000 niños recién nacidos y según las estadísticas médicas, el 98% de los bebés que padecen con esta patología no sobreviven más de siete días.

En siglos pasados estos nacimientos pudieron haber sido señal de mal augurio y haber pasado al campo del misticismo, que lo transformó en la leyenda de la sirena, la cual basada en un supuesto origen real, pudo haberse fortalecido y difundido por todo el mundo.

¿Una entidad de dimensiones paralelas?

Según las actuales investigaciones sobre la física quántica y la astrofísica, se tendrían evidencias teóricas de la existencia de dimensiones o mundos paralelos que interactúan unos con otros y que coexisten con el nuestro; formando un espacio multidimensional o “Hiperespacio” o “Pluriverso” (Lozano, 2003). Al respecto, existen algunos registros de acontecimientos insólitos suscitados en diversas partes del mundo que hacen especular sobre la existencia de estos universos paralelos (Tesolin, 2005).

Pocos son los estudios y las hipótesis al respecto; y son selectos los físicos que se han aventurado a brindar explicaciones sobre estos extraños mundos y la forma como podrían estar interactuando con el nuestro.

Algunas hipótesis indican la posible existencia de puertas dimensionales que comunicarían a estos mundos paralelos con el nuestro; a través del cual se podrían intercambiar objetos y tal vez entidades que podrían estar ingresando y saliendo de estos universos paralelos.

Basado en la Teoría de los Mundos Paralelos, y como sustenté en el origen del duende amazónico o “chullachaqui” (Velásquez, 2007), me aventuro a considerar la posibilidad de que las rocas, cerros, cuevas, lagos, árboles y demás micro ambientes naturales, puedan ser o contener posibles puertas dimensionales naturales, a través de los cuales ingresan los duendes, sirenas, silfos y demás entidades astrales de las naturaleza (seres feéricos), que serian los comunes habitantes de esos mundos paralelos. Si esto es verdad, se justificaría la constante observación de vincular a las sirenas con las rocas o “cachuelas” de los ríos, y porque no decirlo con las rocas y peñasco de las orillas de los mares, ambientes que podrían ser puertas dimensionales que son abiertas y cerradas a la posible voluntad de estos seres; pero cuyo funcionamiento podría ser su secreto mejor guardado. Otras puertas dimensionales podrían ser las mismas fuentes de agua como arroyos o “quebradas“, pozos o “puquios“, ríos, lagos, lagunas, mares, etc. los cuales siempre están relacionadas con la presencia de estos seres.

Los desaparecidos o “llevados” por las “sirenas” y “yakurunas”, podrían haber ingresado a esas dimensiones, lo cual explicaría las afirmaciones de algunos testigos que dicen haber “entrado” a los ríos y lagos, donde es “igualito que acá”, en cuyo interior “existen ciudades con mucha gente, donde los animales acuáticos en realidad son personas que habitan en esas profundidades”.

6. ¿Ondas de energía generadas por las fuentes de agua?

Algunos ambientes, vinculados a las fuentes de agua podrían generar algún tipo de energía que interfieren con las ondas mentales de las personas afectadas y causarles alucinaciones, paranoias, estados de esquizofrenia y algún posible estado de trance hipnótico. Las “cachuelas”, “palizadas” y “muyunas”, donde es común observar a las sirenas, son considerados micro hábitats importantes para la fauna ictiológica (Carlos Cañas, comentario personal) y son a su vez lugares de mucha concentración de energía. Estos ambientes podrían ser los generadores de algunas fuerzas desconocidas que serían los causantes de los estados de paranoia de los afectados, quienes llegan a tener visiones ajenas a la realidad.

Esto podría dar una explicación al estado de trance hipnótico en que son encontradas las victimas y a la visión que tienen de haber ingresado a los lagos y ríos donde pudieron ver y hablaron personas que poblaban ciudades encantadas y agradables.

7. ¿Proyección física del anhelo humano de respeto y convivencia armónica con las fuentes de agua?

Muchas de las historias narradas sobre la existencia de la “sirenas”, reflejan una clara connotación ecológica del agua y sus recursos, debido a que encierran mensajes que la entidad trataría de inculcar a los que frecuentan las fuentes de agua; mensajes como “no pesques demasiado” o en vano.

Estos mensajes pudieron haber sido transmitidos por nuestros ancestros que vaticinaban el agotamiento de los recursos hidrobiológicos; los mismos que pudieron haber enmascarado una valiosa información mediante narraciones fantásticas, donde el ingenio creó a dicho personaje (“sirena”) para así inculcar el aprovechamiento racional y eficiente de las fuentes de agua, infundiendo temor a través de la existencia de un guardián de tales recursos; quien controla que estos no se agoten y castiga al que no los usa racionalmente.

Dicho mensaje, encarnado en el anhelo del hombre de vivir en armonía con la naturaleza, pudo haberse reflejado de generación en generación a través del mito de “la madre del agua”, que posteriormente se modernizó a través de la influencia de los colonos andinos, quienes sumaron a este mito, algunas posibles características físicas de este ser, lo cual permitió que le asignen el nombre de origen quechua: “yakuruna”.

Los mismos fundamentos filosóficos se reflejan en las narraciones de las sirenas de los mares de todo el mundo, al extremo que algunos investigadores afirman fehacientemente de que estos seres existen realmente y de que en efecto serían ellos los que estarían dictando tales mensajes de convivencia armónica con la naturaleza, los mismos que estarían muy preocupados por la alteración de los ambientes naturales, la pesca indiscriminada y la contaminación de las aguas del planeta.

Este mito también pudo tener sus orígenes en el diseño de lazos sociales, como el caso de los duendes de otras realidades, mito que “permite reforzar las sanciones para el cumplimiento cotidiano de los deberes personales y comunitarios, contribuyendo así al control social al interior de la colectividad” (F.J. Guerrero, 1981:233 y O. Smailus, 1974:222, cit. por. Campos, 2005).

COMENTARIOS Y CONCLUSIONES PRELIMINARES

En Madre de Dios, al igual que en toda la Amazonia Peruana, así como en las zonas andinas y costeras del Perú, se habla del mito de las “sirenas“, como espíritus femeninos de morfología híbrida, encarnados en bellas mujeres cuya anatomía refleja la mitad superior de su cuerpo con forma humana y la mitad restante con una larga cola de pez. La sirena es la versión femenina de una cosmovisión mayor que afirma la existencia de habitantes (“gente”) en las profundidades de las aguas de ríos, arroyos, lagos y lagunas, los cuales son conocidos por el nombre de “yakurunas“, de idioma quechua, que en castellano se traduce como “gente del agua” (yaku = agua; runa = gente); terminología que solo es conocida en las regiones amazónicas, mas no he tenido referencias de la misma en las zonas costeras y andinas. La creencia en los “yakurunas”, forma parte de una filosofía que concibe a las fuentes de agua como un mundo paralelo poblado por habitantes acuáticos, que curiosamente guarda paralelismo con las creencias de muchas culturas en todo el mundo, considerando que esta filosofía ya era conocida entre la población nativa amazónica, mucho antes de la llegada de los españoles.

Las características de las sirenas, identificadas en los mitos regionales peruanos, son idénticas a las expresadas en las versiones mitológicas de otras partes del mundo, por lo que considero que en los orígenes de ciertas características del fenómeno “sirena” pudieron haber existido fuertes influencias extranjeras. Asimismo en Madre de Dios y en los otros departamentos amazónicos del País, también es común la afirmación de la existencia de sirenas de género masculino (conocidos en otras realidades y mencionados por la bibliografía como “Tritones“) con casi los mismos atributos que la típica mujer del agua.

Las sirenas son seres que habitan en las profundidades de los ríos, lagos y arroyos, dentro de los cuales existen algunos micro-ambientes que estarían fuertemente vinculados a la presencia de esta entidad. Tal es el caso de las “cachuelas“, las “palizadas” y las “muyunas“, donde es común observar a las sirenas, sentadas sobre rocas y troncos, o emergiendo y nadando en sus aguas respectivamente; los mismos que también serían importantes micro hábitats para la fauna ictiológica; pero que a la fecha han sido pobremente investigados.

La cosmovisión amazónica, concibe a la “sirena”, como un espíritu del agua, que tiene una personalidad ambivalente ya que puede ser generoso y maligno, según su estado anímico producto de la interacción con los seres humanos que son de su agrado o no. La “sirena” es generosa con los que aprovechan racionalmente los recursos hidrobiológicos y con los que logran captar su atención amorosa; pero es dañina contra las personas que invaden su espacio sin permiso y aprovechan mal los recursos ictiológicos, o contra aquellos, que revelaron los secretos que le fueron celosamente confiados. Es una entidad que adopta ciertas características propias de los humanos como es la lujuria, la ira, el egoísmo, la obsesión, el engaño, el secuestro, la exigencia, la adulación, el enamoramiento y la venganza. Al igual que en los otros espíritus amazónicos (chullachaqui, yakumana, sachamama), estas características evidencian, que en la construcción del personaje ha existido una fuerte intencionalidad por humanizar a dicho espíritu.

El mito de la “sirena” junto a la del duende “chullachaqui”, ocupan gran parte (aprox. mas del 70%) del imaginario popular de los habitantes tanto rurales como urbanos de la Región de Madre de Dios y porque no decirlo de toda la Amazonía peruana. Asimismo forma parte importante de la creencia de la población de las zonas andinas, mas no así en las zonas costeras, donde pasa desapercibida o esta un tanto olvidada por parte de la creencia popular.

Aunque se bosquejan muchas hipótesis, solo puedo decir que en los orígenes del personaje existirían posibles influencias extranjeras y autóctonas. Pese a que los orígenes de esta entidad todavía no son entendibles, el mito tiene un denominador común en la mayor parte del mundo, en relación a la morfología hibrida, el aspecto bello, el poder hipnótico y la convivencia acuática de la entidad. Al margen de las posibles explicaciones racionales al fenómeno “sirena“; existen algunas experiencias extrañas de muchos testigos que no pueden hasta la fecha ser explicadas sin considerar que existe “algo” en las fuentes de agua que lo causa y que probablemente escapa al típico entendimiento racional de nuestra cultura actual.

La típica advertencia: “……….Ten cuidado, no te vaya a llevar la sirena”, o “…..Ten cuidado con la madre de la cocha”, ha servido durante tiempos ancestrales y sirve actualmente para amedrentar a las personas que pretenden ir solas a las orillas de los ríos, lagos y arroyos, y en especial cuando tratan de ingresar a tales ambientes naturales para bañarse sin cuidado o protección.

Asimismo, la creencia de que la sirena es la “la madre del agua”, ha servido para que los pescadores de las regiones amazónicas, tengan al menos la idea de pescar con respeto y de forma racional el recurso hídrico, traducidos en mensajes como “no pesques demasiado” o “no pesques en vano” o “deja que descanse la pesca” o que la sirena “mezquina su pescado”. Lo expresado en los Testimonios N° 09 y N° 10, nos confirma que en la cosmovisión amazónica sobre la existencia de los espíritus del agua existe una clara connotación ecológica del fenómeno vinculado al aprovechamiento racional de los recursos ictiológicos, a través de procedimientos de cosecha sostenible, que serian exigidos por estas entidades acuáticas; las cuales fijan periodos de cosechas y periodos de veda (08 a 10 días en el caso del testimonio N° 09) que al ser contravenidas, obligan a la sanción respectiva (en este caso mediante el retiro de los aparejos de pesca). Tal visión de cosecha sostenible a través del mito de las sirenas, es concordante con la exigida por nuestra cultura racional mediante la Ley General de Pesca; la Resolución N° 147 de Ordenamiento Pesquero de la Amazonía Peruana y el Decreto N° 008 de sanciones a los que infringen estas normas.

Lo cierto es que ligado al mito de las “sirenas” o “yakurunas”, existirían valiosos mensajes orales de ética y moral ecológica, relacionados con el respeto y el uso racional de los recursos hidrobiológicos, que se fueron transmitiendo a través de generaciones y desde tiempos inmemoriales en toda la Amazonía, producto de una filosofía que concibe a las fuentes de agua como importantes y desconocidos mundos paralelos que merecen ser respetados y protegidos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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http://www.bohemia.cubasi.cu/2007/01/09/especiales/sirenas.html

Borges J. L. y M. Guerrero. 1978. El Libro de los Seres Imaginarios. Emecé Editores, S. A., Buenos Aires. Edición Digital de Arácnido.

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Cometamagico.com. 2001. Sirenas. Espíritus del agua. En:

http://www.cometamagico.com.ar/seresfantasticos/sirenas/sirenas.htm

Delgado, Antonio 2006. El hombre pez de lierganes.

En: http://www.mundoparanormal.com/docs/criptozoologia/hombre_pez.html

Equipo Naya. 2007. Diccionario de Mitos y Leyendas. En: http://www.cuco.com.ar/

Feijoo, Benito Jerónimo 1730. Teatro Critico Universal. Vol VI. Editorial Ediciones Cátedra 336pp.

Huaman, Cesar. 1981. Los Secretos de la Amazonía. Ediciones Grafital. 310pp.

Keller Rueff, C . 1972. Mitos y Leyendas de Chile. Editorial Jerónimo de Vivar. 101pp.

Lozano, Jose. 2003. ¿Cuántos Universos existen?. En: La verdad es.

On Line: http://www.laverdad.es/cienciaysalud/2_1_15.html.

Microsoft® Encarta® 2006. “Sirena.” Microsoft Corporation, 2005. [CD]

Nuñez, J.; Arcienaga, G. y J. Bustillo. 2003. Sirenomalia. Rev. Inst. Méd. Sucre 68(123):67-70.

Revista Elfos, 2001. Escritos de leyendas, fantasia y obras similares. Sirenas y otros seres

En: http://www.aragonesasi.com/elfos/04/s04sire.htm

Tesolin, Rubén. 2005. Los Universos paralelos. En: FORMARSE, enigmas. On Line: http://www.formarse.com.ar/enigmas/universos_paralelos.htm.

Ross, Elizabeth 2001. ACENTO Año VI Número 448 Morelia, Michoacán. (México D.F.).

Velásquez Zea, Victor. 2006. El Chullachaqui y la cosmovisión forestal del poblador amazónico. Boletín de Lima. N° 145: pp.47-61.

AGRADECIMIENTOS

Mi gratitud a Milagros Bascopé, por la ayuda en la recopilación de los testimonios en las zonas rurales y urbanas. Asimismo a todos los moradores de Madre de Dios quienes brindaron sus testimonios para el desarrollo del presente trabajo.

SOBRE EL AUTOR

VICTOR HUGO VELASQUEZ ZEA

Nacido en la ciudad de Ica, donde cursó sus estudios de primarios y universitarios. Actualmente cuenta con 39 años de edad y radica en la ciudad de Puerto Maldonado, en Madre de Dios, en el sur este del Perú.

Es Biólogo de profesión, dedicado a la investigación de la biodiversidad amazónica, con énfasis en fauna silvestre, específicamente en temas de herpetología.

Actualmente es Director del Instituto de Investigaciones de Recursos Naturales y Medio Ambiente (INRENMA) de la Universidad Nacional Amazónica de Madre de Dios – UNAMAD, donde también labora como docente de los cursos de fauna silvestre.

Asimismo es Director del Serpentario de Madre de Dios; Presidente de la Asociación para la Conservación de la Fauna Silvestre – ACOFAS y es Gerente general de ECOBIDA, Empresa Consultora en Conservación, Biodiversidad y Desarrollo Ambiental.

Es autor de 02 libros y de mas de 20 artículos sobre fauna silvestre. Últimamente viene investigando temas de cosmovisión amazónica vinculados al conocimiento ancestral del manejo racional de la biodiversidad en las selvas peruanas.

Apoyado por sus estudiantes, es uno de los principales activistas en defensa de los bosques tropicales de la selva amazónica del sur este del Perú.

Autor:

Blgo. Víctor Hugo Velásquez Zea

ecofaunabio[arroba]yahoo.es

Director del Instituto de Investigaciones de la Universidad Nacional Amazónica de Madre de Dios

Director del Zoológico (Serpentario) Tropifauna

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Comentarios

17 comentarios en “La sirenas ¿realidad o fantasía?

  1. Me encanto!!! Yo tengo una fascinacion por las sirenas desde muy pequena.
    Ahora soy coleccionista de ellas, y mi coleccion llega a mas de 300 sirenas.
    Me siento dichosa y feliz que hay otras personas que adoran a las sirenas.

    Publicado por Lilibeth | febrero 7, 2010, 2:29 pm
  2. yo creo que podria ser verdad que existen las sirenas y saludos para miriam hernandez

    Publicado por camila fuentes | junio 7, 2010, 2:13 pm
  3. me encanto!! esta increible

    Publicado por lisset rodriguez | junio 9, 2010, 1:56 am
  4. que farsa no es verdad lo que dice ahi porke eeso no es educativo para los niños

    Publicado por arantxa | julio 7, 2010, 5:46 pm
  5. bueno en iquitos si existen, yo no lose pero dicen que siempre pasas muchas aventuras.. yo quisiera pasar unas de ellas seria fantastico.
    dicen que mas que todo en la chacra.

    Publicado por regina | agosto 6, 2010, 5:52 pm
  6. Hola a todos una vez mi tia conto cuando ella vivia en Pucallpa y su señora madre era enfermera ella dice que habian traido una sirena al hospital era tanta la emocion que solo la vieron los medico y enfermeros decian que los pescadores la habian traido .

    Publicado por DanielL | octubre 1, 2010, 9:45 pm
  7. ESTA INTERESANTE EL TEMA. AUNQUE LA UNICA SIRENA AMAZONICA QUE EXISTE. SOY YOOOO JEJE

    Publicado por SYLVIA | octubre 20, 2010, 3:39 am
  8. Mi me cuenta mi familia que mi bisabuelo veia a sirenas vivia en una chacra y junto al rio me dicen que el contaba que eran blancas com cola larga larga y ploma vio una que era su cola negra ay que susto cola negra dise mi abuela que lo que veia el era demonios mi bisabuelo era brujo yo lo conoci murio cuando tenia cuatro años vivio mucho me hubiese encantado que me contara am me gusta las sirenas pero me aterra pensar que son demonios feos.yo sueno mucho com sirenas cuando era mas niña soñaba con ellas pero yo no sabia que eran sirenas siempre soñaba com mujeres hermosas com colas celestes hasta que un dia supe que eran sirenas mi familia me dise que yo debo de haber heredado esos poderes de mi bisabuelo porque mi familia piensa que habla otro descendiente com esos poderes no deseo ser yo.las sirenas creo que si existen en peru la an visto mucho.*-* *-*

    Publicado por hannah | enero 6, 2011, 11:21 pm
  9. Muy bueno—me encanta. soy de Ica y aqui existe la Leyenda de la sirena de Huacachina. es muy interesante. no se si es verdad o no. Pero algo de cierto debe haber, ya que tantas personas hablan de ello.

    Publicado por GLORIA PEREZ | febrero 10, 2011, 10:41 pm
  10. esta buenaso saben amo a las sirenas jajajajajajajajajajaj

    Publicado por karen | marzo 14, 2011, 2:32 am
  11. Hola me llamo Paola , oigan me alegra mucho saber q ustedes realmente cren en las sirenas , al igual q muchas de ustedes , yo he soñado muchaS veces con ellas soñaba q me hablaban y q querian q sea su amiga , peo al contar a mi mama sobre eso piensan q el demonio me quiere llevar , la verdad porq seran asi los adultos , no hay duda elos tiene q verlo para creerlo .
    bueno les dejo mi correo para q me den + informacion : lupita23122hotmail.com

    Publicado por paola guadalupe | junio 6, 2011, 2:38 am
  12. holis :::::,,,,,…..

    Publicado por vale | junio 10, 2011, 10:34 pm
  13. emmmm yo desde pequeña me inclino mucho por el descubrimiento de las sirenas esto me llama mucho la atension, yo me pregunto que profesion se encarga de estudiarlas porque de todo lo que he leido ya no encuentro otra cosa que no hable de lo mismo es decir ya no encuentro un acontecimiento que se diferente al los leidos anteriormente

    Publicado por karen | junio 20, 2011, 3:22 pm
  14. en verdad si creo por que vi un video de una sirena y yo la vi en vivo

    Publicado por natalia | agosto 30, 2011, 6:38 pm
  15. Es un artículolargo e interesante que no termine. Tecomparto esto
    http://teecuento.wordpress.com/2011/11/11/el-silencio-de-las-sirenas-franz-kafka/
    un abrazo
    Rub

    Publicado por rubengarcia | abril 24, 2012, 2:36 pm
  16. Segun un documental de animal planet, las sirenas existen, desde 2004 eeuu esta haciendo investigaciones sobre esto, yo creo que si existen pero no creo que tengan cabello y sean hermosas, pq son como peces, deberias de ver el documental, ahora a mi no me queda la menor duda en que son reales, buscalo en youtube como sirenas el documental que no quieren que sepas, hasta hay grabaciones reales de ellas. Saludos

    Publicado por Elizabeth Rivera | noviembre 26, 2012, 7:13 pm

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