Él pretendía su amor, ella reclamaba que debía ser creativo para aceptarlo. Él le regaló un beso, ella dijo que no bastaba. Entonces le regaló una carreta cargada de flores.
Tu voto:
En mi oasis no hay riquezas, pero sí mucho amor, tranquilidad, espiritualidad, deseo de colaboración; no existen carteles de derecho de autor, yo solo recibo y administro lo que ustedes coloquen en el blog.