Tremenda sorpresa me llevé cuando hoy veo en facebook que mi escritora favorita, Almudena Grandes, cumple hoy 53 años, me encantaría poder felicitarla, desearle salud y larga vida para que pueda seguir premiándonos con sus obras. Continuar leyendo
Siempre he pensado que Enrique Machín es un líder natural, con amplia convocatoria para movilizar las masas, fortalecer tradiciones y trabajar por la cultura pinareña. Tanto como promotor cultural o como gestor de proyectos comunitarios se desenvuelve con facilidad, mostrando dominio y dando pasos seguros para lograr sus metas. Continuar leyendo
DEFENDER LA ALEGRÍA ………..
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas Continuar leyendo
El Consejo Popular de Gobierno de Puerto Esperanza, se encuentra situado en la vertiente norte del municipio Viñales, en la provincia de Pinar del Río, Cuba. En él existen cinco asentamientos poblacionales: El Rosario, Tres por ciento, El gallito, Finca blanca y Puerto Esperanza; este último, con más de 7000 habitantes, posee dos Consejos de Cultura Comunitaria, con un potencial artístico incalculable y tradición en la pintura, la escultura, la talla en piedra y madera, la música tradicional campesina y criolla, la artesanía popular y tradicional y el folclor afrocubano. Continuar leyendo
Un artista del trapecio -como se sabe, este arte que se practica en lo alto de las cúpulas de los grandes circos es uno de los más difíciles entre todos los asequibles al hombre- había organizado su vida de tal manera -primero por afán profesional de perfección, después por costumbre que se había hecho tiránica- que, mientras trabajaba en la misma empresa, permanecía día y noche en el trapecio. Todas sus necesidades -por otra parte muy pequeñas- eran satisfechas por criados que se relevaban a intervalos y vigilaban debajo. Todo lo que arriba se necesitaba lo subían y bajaban en cestillos construidos para el caso. Continuar leyendo
Siempre me alegró tener un libro al alcance de mi mano y eso lo agradezco a mi mamá que a pesar de su bajo nivel de escolaridad supo inculcarme el amor por la lectura. Continuar leyendo
Todo el día, sentados en el patio, en un banco estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos, y volvían la cabeza con la boca abierta. Continuar leyendo
-Pues sí que está usted cómodo aquí -dijo el viejo señor Woodifield con su voz de flauta. Miraba desde el fondo del gran butacón de cuero verde, junto a la mesa de su amigo el jefe, como lo haría un bebé desde su cochecito. Su conversación había terminado; ya era hora de marchar. Pero no quería irse. Desde que se había retirado, desde su… apoplejía, la mujer y las chicas lo tenían encerrado en casa todos los días de la semana excepto los martes. Continuar leyendo
Como hace muchos años he dejado de escribir un Diario, no puedo decir con exactitud cuánto tiempo hace que me encontré el cuerpo y el alma del Amigo Dité. Probablemente, dada mi distracción, no me di cuenta en qué día preciso mi segunda sombra -aquella sólida y relativamente viva- se decidió a entrar en la escena poco iluminada de mi vida. Continuar leyendo
Un poco cansada, con las compras deformando la nueva bolsa de malla, Ana subió al tranvía. Depositó la bolsa sobre las rodillas y el tranvía comenzó a andar. Entonces se recostó en el banco en busca de comodidad, con un suspiro casi de satisfacción. Los hijos de Ana eran buenos, algo verdadero y jugoso. Crecían, se bañaban, exigían, malcriados, por momentos cada vez más completos. Continuar leyendo