El legado cultural de Mantua

balletHay dos aspectos que hacen relevante al municipio de Mantua: primero que fue fundada por italianos y el arraigo con la danza y el ballet. Lo cierto es que desde Emeterio Santovenia, figura que dedicó esfuerzos y voluntades al estudio de la historia local, hasta los más recientes estudios de Rodolfo Álvarez y Enrique Pertierra se buscan nexos objetivos que muestran la realidad de la hipótesis sobre el vínculo entre la patria de Garibaldi y este terruño.
En su libro, Mantua en Cuba, entre la Historia y la Leyenda, Pertierra expone un grupo de argumentos geográficos, demográficos e indiscutiblemente históricos que convergen en una concepción razonable acerca de la fundación de Mantua por navegantes italianos. ballet01También existen referencias de este territorio donde la historia apunta hacia un grupo de inquietudes artísticas y literarias, en las cuales se destacan la fundación de un periódico, una imprenta, una banda de música, un liceo o casa para la sociedad mantuana, además de la formación autodidacta de músicos notables y cuna además de médicos reconocidos y personajes que en el comercio y los negocios hoy son leyenda local a pesar de los años pasados.
La idiosincrasia del mantuano tiene vestigios autóctonos y muy propios de sus raíces, en los cuales se aprecia el germen de la inquietud cultural y científica, pese a la lejanía de los centros intelectuales y culturales.
Las décadas del 70 y el 80 fueron privilegiadas por el boom cultural que vivió este territorio. Las brigadas de instructores de arte comenzaron a fluir dentro de nuestras fronteras y por medio de ellas a canalizarse las inquietudes artísticas.
Todos ellos constituyeron no solo la vanguardia y el cimiento de la nueva generación de instructores, sino que amasaron paso a paso un adobe más profundo, el de la tradición.
El mejor ejemplo es Zoe Élida Justis Reyes, nacida el 2 de mayo de 1939 en San Luis, provincia de Santiago de Cuba, quien estudió en la Escuela de Instructores de Arte Hotel Copacabana, en Miramar, desde 1960 hasta 1964. Entre sus estudios preparatorios figuran aquellos hechos en el Centro de Superación Profesional de Pinar del Río, donde, aprendió también los secretos esenciales de la coreografía con el profesor Ramiro Guerra.
Desde 1978 viene Zoe Élida cosechando logros, entre premios y reconocimientos. Es necesario aclarar que durante un período de más de 10 años, los grupos danzarios de Élida resultaron ganadores de premios provinciales y cuando ningún mantuano esperaba verse en la televisión nacional, las niñas de Élida ya habían hecho historia. Por sus mágicas manos han pasado más de 300 alumnos, 16 de ellos hoy bailan en el Ballet Nacional de Cuba.
Con sus 64 años se le ve, en el portal de su casa, entrenando niños para que no muera la tradición. Su labor incansable propició que la danza y el ballet perduren hasta nuestros días en Mantua, y se materializa en las talentosas figuras del Ballet Nacional, Prodanza y otras prestigiosas agrupaciones nacionales e internacionales donde los hijos de esta tierra muestran su riqueza espiritual.

Anuncios

One thought on “El legado cultural de Mantua

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s