La necesaria mano amiga

Una amiga española que conocí cuando aun era una estudiante universitaria nos visitó recientemente, y en una fiesta sorpresa a una quinceañera del barrio me dijo unas palabras que quedaron grabadas en mi mente: “Cuiden esto, donde vivo nadie ayuda a nadie, me mata la soledad porque mi hija trabaja y mi vecino más cercano ni me conoce. Te puedes morir que eso a nadie le importa, cada uno anda inmerso en su vida. Aquí  ustedes son ricos porque cuentan con una mano amiga en cualquier lugar y no les hace falta ir a ningún psicoanalista pues cuando conversas con cualquiera eliminas el stress”. Sigue leyendo