De engreído a cosechero destacado

Maximito, Hombre Habano 2012

Desde niños corretéabamos por los campos de tabaco jugando al escondido o haciendo travesuras; el pelo se ponía duro por la melusa, los pies negros de la tierra y la risa desbordaba los atarcederes. Niñas y niños pasábamos horas entretenidos buscando piedras bonitas en el río seco, haciendo coronas de flores para adornar el cabello o sencillamente, riñendo por cualquier motivo. Sigue leyendo