Bienvenido al infierno

manolinBuscando páginas personales en internet encontré el blog de Manolín,  El Médico de la Salsa, e increíblemente leí un artículo titulado Bienvenido al infierno, en el que expone todas las vicisitudes por las que pasó en Miami para promover su música.
Como dice la frase de Taladrid “Saque usted sus propias conclusiones”

http://elblogdelmedicodelasalsa.blogspot.com/2009/05/bienvenido-al-infierno.html Sigue leyendo

El tiempo, ese ser invisible

Comienza un nuevo año, 365 días, en los que el reloj avisa la hora de levantarnos, de ir a la escuela o al trabajo, de comer y dormir, en fin de realizar  las tareas cotidianas.
   Porque el tiempo no solamente rige las actividades del hombre, sino su mismo ser. De las abstracciones de la ciencia, es lo que más a menudo mencionamos. Se detiene o se nos va, podemos ahorrarlo o perderlo, gastarlo o desperdiciarlo. Sigue leyendo

Un saludo y feliz 2009

felizAsí como termina cada día, este año llega a su fin, un año en el que muchas cosas pasaron. Espero que haya sido un año tan bueno para ustedes, como lo fue para mí. Y que en este año que viene se cumplan todos sus deseos y metas, junto con sus seres queridos.
Desde este blog, les mando a todos un gran abrazo y les dejo como regalo la canción Feliz año nuevo de Buena Fe, un dúo cubano de excelencia.
Escúchala aquí. 
Buena Fe, Feliz año nuevo

Crónica para una navidad

La Navidad es la época más linda y esperada del calendario. Significa reunión de familias, de padres e hijos, hermanos, parientes y amigos. Época de cavilar sobre nuestros aciertos y desaciertos, nuestros sueños y esperanzas. La música de Navidad alcanza las cuerdas más sensibles de nuestro corazón.

fuegos-artificiales

Las tarjetas de navidad no empezaron a utilizarse hasta la década de 1870, aunque la primera de ellas se imprimió en Londres en 1846.

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Las palmas de mi infancia

palmarCuando cursaba mis estudios primarios (sépase que han pasado bastantes años jajajajajaja) para ir hasta la escuela debía recorrer una distancia grande, pero entre los juegos con el resto de los niños del barrio y  las travesuras, la distancia se acortaba de una forma increíble.

Lo cierto es que a todos nos gustaba hacer ese recorrido juntos, y más de una vez el juego de los escondidos se hizo en un inmenso palmar que rodeaba una finca, que en años posteriores pasó a nombrarse como El palmar de Santa Damiana. Sigue leyendo