Los ruidos y sus afectaciones

Desde los tiempos más antiguos las frecuencias y los volúmenes de tipo de ruido han cambiado. En la naturaleza existían sólo ruidos graves como la lluvia y los truenos, y en cuanto a la intensidad, eran volúmenes más bajos. Ahora, en cambio hay un aumento significativo de pérdida auditiva. Esto se deba a que hoy el ser humano se expone normalmente a fuertes ruidos, los tonos están mucho más agudos y gracias a la tecnología los volúmenes son más altos. Como consecuencia, en gran parte de la población juvenil se han acelerando los procesos hereditarios de sordera -que normalmente deberían presentarse en personas de 50 ó 60 años de edad-, ya que están mucho más expuestos a fuertes ruidos que generaciones anteriores. Sigue leyendo