Él lo sabía

amor paternalEl primer amor masculino en mi vida fue Juan Perdigón, mi padre, mi luz, mi guía, el que me dejaba mataperrear a mi antojo por el campo, ir a las peleas de gallos, bañarme en el río, a ser independiente, sin miedos a las ranas, lagartijos, ni a ningún animalejo raro, pero también fue el incentivo para que encontrara refugio en los libros, en la música, la creación. Sigue leyendo