Los caprichos de la lluvia en Pinar del Río

Esta lluvia que no cesa
Esta lluvia que no cesa

El corazón como que se estruja un poco cuando llueve y tienes que permanecer en casa por días. Ves una película, no te motiva, empiezas a leer un libro y tampoco en ese momento cautiva tu interés, abres el refrigerador cada dos minutos como si tuvieras un hambre que devoraras un elefante si estuviera delante de ti y al final recuerdas que no puedes ir al gimnasio, que la dieta… en fin, terminas tirada en la cama, mirando al techo en pose meditativa. Sigue leyendo

Aplastamiento de las gotas

 la lluvia

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortázar
Fotos Alejandro Rosales

El tintineo y las aguas mansas

lluvia

Todavía los días de lluvia me perturban. Aunque pasaron los años y las condiciones cambiaron si llueve no puedo dormir con tranquilidad. Hace muchas horas que una tormenta no me deja salir a la calle, por suerte estoy de vacaciones y no tengo que mojarme en el recorrido de casa al trabajo y viceversa. La humedad cala todo y con el sueño agotado, aburrida de ver filmes vienen los recuerdos a asaltarme y con mi corta familia rememoro historias que escuché de niña y otras que viví con mucha intensidad. En la mayoría de ellas cohabita la lluvia como leitmotif de tristezas y algunas alegrías. Sigue leyendo

Santiagueros, cuenten conmigo

Veo hoy las tristes imágenes del paso del huracán Sandy por Guantánamo y Santiago de Cuba y me invade la tristeza ante tanta destrucción. En facebook leo acerca de la cantidad de derrumbes totales y parciales, de la carencia de electricidad y me entero que el colega Miguel Noa, santiaguero nato, tiene a su mamá ingresada y su casa fue destruida por esta inclemencia del tiempo.

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Río crecido, Pinar del Río bajo lluvia

Anoche desperté a las dos de la madrugada con el sonido de la lluvia. Un viento sutil se colaba por la ventana y tardé en retomar el sueño, quizás se instalaron en mi mente recuerdos que pugnaban por salir a flote. Reviví las crecidas del río en el lugar donde nací, mis travesuras, las noches de desvelo para que no hicieras estragos en la casita de mis padres. Sigue leyendo

Los ruidos y sus afectaciones

Desde los tiempos más antiguos las frecuencias y los volúmenes de tipo de ruido han cambiado. En la naturaleza existían sólo ruidos graves como la lluvia y los truenos, y en cuanto a la intensidad, eran volúmenes más bajos. Ahora, en cambio hay un aumento significativo de pérdida auditiva. Esto se deba a que hoy el ser humano se expone normalmente a fuertes ruidos, los tonos están mucho más agudos y gracias a la tecnología los volúmenes son más altos. Como consecuencia, en gran parte de la población juvenil se han acelerando los procesos hereditarios de sordera -que normalmente deberían presentarse en personas de 50 ó 60 años de edad-, ya que están mucho más expuestos a fuertes ruidos que generaciones anteriores. Sigue leyendo