Las motivaciones

 
De niña me gustaban tantas cosas ya, que cuando me hacían la típica pregunta: ¿Qué quieres ser mayor? no sabía muy bien qué contestar. Me debatía entre ser maestra, doctora, veterinaria; lo primero pues cada niño que llegaba a la casa recibía mis lecciones en la pequeña pizarrita que me habían regalado, la segunda motivación para cuidar a mis seres queridos, principalmente a mi mamá que me tuvo con 44 años, y por último quería recoger a cuanto animalito me encontraba, por esa razón también debía saber cómo atenderlos correctamente. Sigue leyendo