San Juan y Martínez, la tierra de mis amores

San Juan y Martínez es la tierra donde nací, en la que di mis primeros pasos y en la que me adentré en cada uno de sus encantos. Las escapadas al río, los juegos en los campos de tabaco, la sencillez de las personas, la magia de las noches con los cuentos de mi padre y las torrejas de mi madre. Todo eso y más hace que cuando regrese a mi terruño sienta como si nunca hubiera salido de él y reencontarme con las amistades de antaño es como un bálsamo sanativo.

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De engreído a cosechero destacado

Maximito, Hombre Habano 2012

Desde niños corretéabamos por los campos de tabaco jugando al escondido o haciendo travesuras; el pelo se ponía duro por la melusa, los pies negros de la tierra y la risa desbordaba los atarcederes. Niñas y niños pasábamos horas entretenidos buscando piedras bonitas en el río seco, haciendo coronas de flores para adornar el cabello o sencillamente, riñendo por cualquier motivo. Sigue leyendo

El tintineo y las aguas mansas

lluvia

Todavía los días de lluvia me perturban. Aunque pasaron los años y las condiciones cambiaron si llueve no puedo dormir con tranquilidad. Hace muchas horas que una tormenta no me deja salir a la calle, por suerte estoy de vacaciones y no tengo que mojarme en el recorrido de casa al trabajo y viceversa. La humedad cala todo y con el sueño agotado, aburrida de ver filmes vienen los recuerdos a asaltarme y con mi corta familia rememoro historias que escuché de niña y otras que viví con mucha intensidad. En la mayoría de ellas cohabita la lluvia como leitmotif de tristezas y algunas alegrías. Sigue leyendo

Él lo sabía

amor paternalEl primer amor masculino en mi vida fue Juan Perdigón, mi padre, mi luz, mi guía, el que me dejaba mataperrear a mi antojo por el campo, ir a las peleas de gallos, bañarme en el río, a ser independiente, sin miedos a las ranas, lagartijos, ni a ningún animalejo raro, pero también fue el incentivo para que encontrara refugio en los libros, en la música, la creación. Sigue leyendo

Hacienda de Cortina, un gozo para el espíritu

Esa entrada a La Guira es toda una joya arquitectónicaMi padre acostumbraba todos los años  ir a un hotel en San Diego de los Baños para tratarse sus dolores en las aguas sulfurosas de ese lugar. Esos eran los días  precisos para dar el paseo hasta allá con mi mamá, pero secretamente mi principal finalidad era que me llevaran hasta la cercana Hacienda de Cortina, un sitio para mí mágico. Sigue leyendo

Pobre del que no tenga recuerdos ni sueños

Aquellas palmeras del fondo pertenecen a la finca perla una de la más importante en la producción tabacalera sanjuanera

Pobre del que viva sin recuerdos, que no se aferre a cada detalle de la niñez o de otra etapa de su existencia, además de vivir el presente intensamente.
A pesar de ser hija única, nunca fui una niña común y corriente, una hijita de mamá y papá engreída y malcriada, eso sí, era bien traviesa y mis amistades siempre preferí que fueran  varones. Los campos de tabaco fueron testigos de correrías, de regaños de mi mamá por llegar con el pelo endurecido de la melusa del tabaco y el río surtía un efecto de magia en mí. Sigue leyendo

El regreso de Elvis Céllez

Una vez más Elvis Céllez vuelve a las galerías y una vez más deja boquiabiertos a quienes visitan el museo de arte de Pinar del Río, con sus propuestas irreverentes, de lecturas que van desde la desgarradura hasta el toque a temas tan sensibles como los problemas raciales y los desórdenes sociales. Sigue leyendo