Frases de José Martí

Hoy pongo a la disposición de  todos una amplia gama de frases de José Martí. Espero les sean útiles.

• Quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos

• ¡Grande es la palabra cuando cabalga en la razón!

• Juntarse: ésta es la palabra del mundo

• Cuando un pueblo se divide se mata

• El hombre que lo niega todo, a quien se niega es a sí mismo.

• Esta no es solo la revolución de la cólera. Es la revolución de la reflexión

• Plan contra plan. Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque

• La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante: es proposición, estudio, examen y consejo

• ¡La prensa es un poder!

• No hay monarca como un periodista honrado

• No hay cetro mejor que un buen periódico

• ¡Ah! Cuba futura universidad americana

• Hombres recogerá quien siembra escuelas

• El deber debe cumplirse sencilla y naturalmente

• La prensa es el can guardador de la casa patria (…)

• Es túnica sacerdotal una investidura de diputado

• Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro

• ¡Adelante el porvenir es nuestro (…)

• ¡Los flojos, respeten: los grandes adelante! Esta es tarea de grandes.

• Estamos haciendo obra universal

• El alma de Bolívar nos alienta; el pensamiento americano me transporta

• Y Cuba debe ser libre -de España y de los Estados Unidos-

• De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento

• Para todas penas, la amistad es remedio seguro

• En pinturas, como en todo, el que no anuncia no vende

• Es necesario poner de moda la virtud (…)

• Pueblo que se somete, perece

• La música es la más bella forma de lo bello (…)

• Es recia y nauseabunda, una campaña presidencial en los Estados Unidos.

• Ciudad sin árboles, es malsana

• (…) el sentimiento es también un elemento de la ciencia

• La poesía vive de honra

• La tierra es la gran madre de la fortuna

• Podrán los gobiernos desconocernos: los pueblos tendrán siempre que amarnos y admirarnos

• Trinchera de ideas valen más que trincheras de piedras

• (…) un hijo es el corazón

• ¿Y de quien aprendí yo mi entereza y mi rebeldía, o de quien pude heredarlas, sino de mi padre y de mi madre?

• La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave: la higiene es la verdadera medicina

• Por Cuba va a cuajar la emancipación de la América

• Venceremos porque está a nuestro lado la justicia

• Ni la teoría de los héroes vale en el mundo lo que la de la asociación.

• (…) el arte difícil de asociarse, que es el secreto único del bienestar de los pueblos y la garantía única de su libertad

• Los que desdeñan el arte son hombres de estado a medias

• Es un ejército una imprenta

• El mundo sangra sin cesar de los crímenes que se cometen en él contra la naturaleza

• Si inspiramos hoy fe, es porque hacemos todo lo que decimos

• Así, donde la razón campea, florece la fe en la armonía del Universo

• No son inútiles la verdad y la ternura

• Vale, y vivirás. Sirve y vivirás. Ama y vivirás

• Yo abrazo a todos los que saben amar

• Y sin pan se vive –sin amor- ¡no!

• Por el amor se ve. Con el amor se ve. El amor es quien ve. Espíritu sin amor no puede ver

• Y ¡hay tanta diferencia de gustarse a amarse!

• La vida tiene goces suavísimos, que vienen de amar y de pensar

• El odio canijo ladra, y no obra. Solo el amor construye

• Se ha de vivir y morir abrazado a la verdad

• Seamos honrado, cueste lo que cueste

• Independencia es una cosa, y revolución es otra

• (…) peleamos en Cuba para asegurar, con la nuestra, la independencia hispanoamericana

• Los grandes derechos no se compran con lágrimas, -sino con sangre

• Se tratará como enemigos a los que como a enemigos nos traten (…)

• El ansia de paz es lo que nos decide a la guerra

• De vez en cuando es necesario sacudir el mundo, para que lo podrido caiga a tierra.

• El primer trabajo del hombre es reconquistarse

• Sólo la moralidad de los individuos conserva el esplendor de las naciones

• El cariño es la llave del mundo. Y el odio es su estercolero

• Las mujeres son sagradas

• Es una mano de mujer, vara de mago (…)

• La mujer de instinto divisa la verdad y la precede

• (…) ¡a la par por el mundo, el hombre y la mujer!

• (…) delicia y manantial de orgullo, es una mujer valiente y abnegada

• Precisamente tengo ahora ante los ojos “La Protesta de Baraguá”, que es de lo más glorioso de nuestra historia

• Un progreso no es verdad sino cuando invadiendo las masas, penetra en ellas y parte de ellas (…)

• La tierra es perpetua: séanlo las fuerzas que a vivir en la tierra se apliquen

• Estudien, los que pretenden opinar

• El mal es accidental: sólo el bien es eterno

• Tierra, cuanta haya debe cultivarse: y con varios cultivos, jamás con uno solo

• Se puede ser, y se debe ser cómplice de la virtud

• (…) el pensar en cosas altas y bellas da elegancia al cuerpo y al rostro hermosura

• Donde el virtuoso se recata, el ambicioso vence

• Un ambicioso, es un criminal

• Las ciencias confirman lo que el espíritu posee: la analogía de todas las fuerzas de la naturaleza (…)

• Los versos son las flores de la vida

• Sólo cuando son directas, prosperan la política y la literatura

• Conocer diversas literaturas es el medio mejor de libertarse de la tiranía de algunas de ellas (…)

• A propia historia, soluciones propias. A vida nuestra, leyes nuestras

• De ver impune al bribón, crece naturalmente la bribonería

• Es cubano todo americano de nuestra América

• El hombre joven se debe a su patria

• ¡Nosotros somos la reserva de la patria!

• Crear, es la palabra de pase de esta generación

• ¡Eso somos nosotros: pinos nuevos!

• A nuestros niños los hemos de criar para hombres de su tiempo, y hombres de América

• La higiene va siendo ya la verdadera medicina (…)

• Lo culpable en las horas decisivas, es la indecisión

• Nada son los partidos políticos si no representan condiciones sociales

• Perdura lo que un pueblo quiere. El Partido revolucionario Cubano, es el pueblo cubano

• Se pelea cuando se dice la verdad

• La patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal.

• Reconocer la virtud es practicarla

• Con todos, y para el bien de todos

• La libertad y la inteligencia son la natural atmósfera del hombre

• Preferible es no ser, -a no ser sincero-

• El hombre ignorante no ha empezado a ser hombre

• De América soy hijo: a ella me debo

• Puesto que se vive justo es que donde se enseñe, se enseñe a conocer la vida

• Es de hombre el respeto al adversario (…)

• Se pelea cuando se organizan las fuerzas para la victoria

• ¡Qué sanos libros, esos que escribe el alma!

• Un libro nuevo es siempre un motivo de alegría

• La imitación servil extravía, en Economía, como en literatura y en política

• Vivir en la Tierra no es más que un deber de hacerle bien

• Un grano de poesía sazona un siglo

• Un hombre que oculta lo que piensa o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado

• Por Cuba va a cuajar la emancipación de la América

• Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Culling

• Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas; -y mi honda es la de David

• Aquí, donde los trabajadores son fuertes, lucharán y vencerán los trabajadores

• El corazón se me va a un trabajador como a un hermano

• Yo estrecho con gozo toda mano callosa

• El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos

• Trabajar es lo verdadero y decir sin miedo lo que se piensa he ahí las dos raíces

• Quien trabaja adivina y ama al trabajador

• Ni indirectamente debe la sociedad humana alimentar a quien no trabaja directamente en ella

• En lo que se trabaja no importa: sino que se trabaje

• Hasta que los obreros no sean hombres cultos no serán libres

• Toda madre debiera llamarse Maravilla

• La madre, esté lejos o cerca de nosotros, es el sostén de nuestras vidas

• Dos madres tienen los hombres la Naturaleza y las circunstancia (…)

• Todo acto equitativo es provecho de la masa laboriosa contribuye a afirmar la seguridad pública

• Sin honor no hay hombre. Cada cual viva de su sudor, o no viva

• El arte es trabajo. Trabajo es arte

• La verdad bien dicha, dicha a tiempo, disipa, como si fuesen humo, a sus enemigos

• Sobre la tierra no hay más que un poder definitivo: la inteligencia humana

• La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida (…)

• (…) moriré dando luz

• Hasta muertos, dan ciertos hombres luz de aurora

• Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento (…)

• Yo moriré sin dolor: será un rompimiento interior, una caída suave, y una sonrisa

• No hay más que un medio de vivir después de muerto: haber sido un hombre de todos los tiempos o un hombre de su tiempo.

• Este deber insigne, con fuerza de corazón nos fortalece, como perenne astro nos guía, y como luz de permanente aviso saldrá de nuestras tumbas.

• Siempre lo impuesto es vano y lo libre es vivifico

• (…) el dogma que vive de autoridad, muere de crítica

• Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes

• El ejército de la libertad fortifica el cultivo de la inteligencia, ennoblece

• En agricultura, como en todo, preparar bien ahorra tiempo, desengaños y riesgos

• Nosotros diríamos a la política! Yerra pero consuela! Que el que consuela, nunca yerra

• Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa adolorida, es el verdadero Jefe de las revoluciones

• (…) ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia.

• (…) sea libre nuestra tierra y nuestra América con ella

• De la independencia de los individuos depende la grandeza de los pueblos

• Si se desgrana un pueblo, cada grano ha de ser un hombre

• (…) en bosques, como en política, no es lícito derribar sino para edificar sobre las minas

• Eso es enseñar: hacer hombres piadosos y útiles

• Las palabras deshonran cuando no llevan detrás un corazón limpio y entero

• A quien merme un derecho, córtesele la mano (…)

• No tiembla el juicio decidido a defender la libertad

• Antes que impugnar, debe amarse al que nos dice rudamente la verdad

• La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla

• La razón es nuestro escudo

• El que no sabe honrar a los grandes no es digno de descender de ellos

• Un pueblo libre y justo es el único homenaje propio de los que mueren por él

• Amigos fraternales son los padres, no implacables censores

• Las cualidades de los padres quedan en el espíritu de los hijos (…)

• Por lo que mueven los corazones, y por lo que se inspiran en ellos, mido yo el mérito de las obras de arte

• La vergüenza de ha de poner de moda: y fuera de moda la desvergüenza

• La idea que penetra vale más que la palabra ostentosa

• La enseñanza primaria tiene que ser científica

• (…) sólo dejan de entender la honradez en los demás los que han dejado de ser hombres honrados

• Asimilarse lo útil es tan juicioso, como insensato imitar a ciegas

• Para eso es el genio: para vencer la fuerza con la habilidad

• El talento, es el deber de emplearlo en beneficio de los desamparados

• Contra la razón augusta, nada

• Estatuas talladas en fango parecen los hijos de sociedades despóticas

• ¡Y el que no pueda vivir honrado, que no viva!

• La verdad quiere arte. Solo triunfa lo bello

• Se debe abominar a los perezosos, y compelerlos a la vida limpia y útil (…)

• ¡Abajo el cesarismo americano!

• Unas son en el porvenir, como han sido unas en el pasado, el alma de Lares y el alma de Yara

• El primer peldaño, es nuestra unión sólida

• No quiere a su pueblo el que le ahoga la capacidad

• Aplazar no es nunca decidir

• En política, resistir vale tanto como arremeter

• Al acero responda el acero, y la amistad a la amistad

• Sin plan fijo es muy dudoso el éxito de una revolución

• Para unir vivo lo que la mala fortuna desunió

• Lo que no adelanta, retrocede

• Saber leer es saber andar. Saber escribir es saber ascender

• Ver con calma un crimen, es cometerlo

• De hombre es ver de lejos y disponerse al conflicto que ha de venir

• Servir es mi anhelo, y ver felices a los hombres

• La ley del talento, como la de la dicha verdadera, es el desinterés.

• Dígase la verdad que se siente, con el mayor arte con que se pueda decirla

• Nuestra sangre no sabe de miedos, ni en padres, ni en hijos

• Ese es mi pueblo y en él tengo fe

• Mientras que la justicia no este conseguida, se pelea.

• El deber de un hombre está allí donde es más útil

• Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo

• Así se es hombre: vertido en todo un pueblo

• Yo no trabajo por mi fama, puesto que toda la del mundo cabe en un grano de maíz (…)

• Hacer, es la mejor manera de decir

• Pelear es una manera de triunfar

• (…) estamos aquí para vencer

• Y los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan

• (…) para mi no hay derrota

• (…) se convierte en triunfo la derrota

• (…) la historia no nos ha de declarar culpables!

• Cada día, en la vida de los hombres, es una página imborrable de la historia

La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo los que lo aparte.

• Nuestra patria es una, empieza en el Río Grande y va a parar en los montes fangosos de la Patagonia.

• (…) hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes

• Los pueblos no se unen sino con lazos de fraternidad y amor

• Y hasta que no se haga andar al indio, no comenzará a andar bien la América.

• Pensar es prever.

• Aplazar no es resolver

• Lo primero en política, es aclarar y prever

• Decir es hacer, cuando se dice a tiempo

• La tolerancia en la paz es tan grandiosa como el heroísmo en la guerra

• Han de tenerse en grado igual sumo la conciencia del derecho propio y el respeto al derecho ajeno (…)

• Para mí la critica no ha sido nunca más que el mero ejercicio del criterio

• Sin emoción se puede hacer escultor en verso, o pintar en verso; pero no poeta

• La verdad en las obras de arte es la dignidad del talento

• No se pueden hacer grandes cosas sin grandes amigos

• El egoísmo es la mancha del mundo, y el desinterés su sol

• Cuanto no sea compatible con la dignidad humana, caerá

• ¡La razón si quiere guiar, tiene que entrar en la caballería!

• Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos

• Dos cosas hay que son gloriosas: el sol en el cielo, y la libertad en la tierra

• Si hay algo sagrado en cuanto alumbra el sol, son los intereses patrios

• El que no enseña, el que no anuncia, el que no ofrece, no vende.

• (…) en eso fío, -en la justicia natural del hombre, tratando con cariño y con respeto.

• Contra la verdad, nada dura: ni contra la Naturaleza

• Un pueblo instruido será siempre fuerte y libre

• Estudia y luego cree

• Al mundo nuevo corresponde la universidad nueva

• (…) sólo en el ejercicio de la virtud, reside el triunfo

• Gusanos me parecen todos esos despreciadores de los pobres

• Nación que no cuida de ennoblecer a sus masas, se cría para los chacales

• Sube por el cohecho al poder, y por la complicidad con los políticos, la casta de los monopolios (…)

• Los cubanos no son horda, ni rebaño, ni aldea

• Sólo una fuerza necesita un pueblo: no desconfiar de su fuerza

• (…) prepararse un pueblo para defenderse y para vivir con honor, es el mejor modo de defenderlo

• Esta es en todas partes época de reenquiciamiento y de remolde

• No hay provecho privado, ni provecho público, si no se baza en el honor

• Los honrados son mi circulo, y otros los pícaros

• (…) un pueblo inteligente, no puede ser fanático

• Pensar es servir

• (…) ¡dondequiera que un hombre recibe un golpe en su mejilla, todos los demás hombres los reciben!

• Se puede creer en los que no son hipócritas (…)

• No hay espectáculo, en verdad, más odioso que el de los talentos serviles

• Cada casa limpia y ventilada es una escuela

• Es glorioso, y da anhelo de gloria un anciano que ha vivido bravamente

• Comienza a ser desventurado el pueblo que empieza a ser desagradecido

• (.) para mí son una religión la cortesía y el agradecimiento, y de lo poco de flor que hay en la vida

• nuestro problema es nuestro, y no podemos conformar sus soluciones a las de los problemas de nadie

• La originalidad del lenguaje ha de venir de la originalidad de la idea (…)

• Poner la ciencia en lengua diaria: he ahí un gran bien que pocos hacen

• Todo en la tierra es consecuencia de los seres en la tierra vivos

• Hacer, es nuestra manera de decir

• Hacer, es el único modo eficaz de censurar a los que no hacen

• No hay monstruos mayores que aquellos en que la inteligencia está divorciada del corazón

• Los pueblos nuevos han de librarse de la lepra de los negocios inútiles

• La política virtuosa es la única útil y durable

• Hay propagandas que deben hacerse infatigablemente, y toda ocasión es oportuna para hacerlas

• Sólo la libertad trae consigo la paz y la riqueza

• ¿Quién es el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos?

• El robo, el abuso, la inmoralidad están debajo de esas fortunas enormes

• Con un poco de luz en la frente no se puede vivir donde mandan tiranos

• El monopolio está sentado, como un gigante implacable, a la puerta de todos los pobres

• ¡Ah! ¡qué culpa tan grande es la de no amar, y mimar, a nuestros ancianos!

• La revolución en Cuna no es una trama; es el alma de la Isla

• En política, hay que prever. El genio está en prever

• Debe hacerse lo que en cada momento es necesario

• ¿Que es pensar sin obrar, decir sin hacer, desear sin querer?

• Quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la revolución

• No basta escribir una estrofa patriótica: hay que vivirla

• Para mí, todo hombre justo y generoso ha nacido en Cuba

• Se afirma un pueblo que honra a sus héroes

• Los misterios más puros del alma se cumplieron en aquella mañana de la Demajagua (…)

• Cada año que pasa, el 10 de Octubre crece, el alma cubana crece (…)

• El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza u otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos

• Posea tierra el que la trabaja y la mejore

• La tierra, que da dolores, da a quien los alivia

• No fructifica la educación si no es continua y constante (…)

• Sola las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio

• El deber debe cumplirse sencilla y naturalmente

• Un pueblo obrará en el futuro con arreglo a los elementos de su formación

• Lo pasado es la raíz de lo presente. Ha de saberse lo que fue, porque lo que fue está en lo que es

• (…) no hay igualdad social posible sin igualdad de cultura

• Ser culto es el único modo de ser libre

• La vida espiritual es una ciencia, como la vida física

• La imaginación es la vanguardia y como el profeta de la ciencia

• ¿Para qué, sino para poner paz entre los hombres, han de ser adelantos de la ciencia?

• El primer deber de un hombre es pensar por sí mismo

• Es un ladrón el hombre egoísta

• Pero los pueblos no están hechos de los hombres como debieran ser, sino de los hombres como son

• Radical no es más que eso. el que va a las raíces

• (…) los malos solo se abren camino por entre las divisiones de los buenos

• Atienda a lo justo en tiempo el que no quiera que lo justo lo devore

• Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos

• Crear es pelear. Crear es vencer.

• Un pueblo se amengua cuando no tiene confianza en sí (…)

• Cuanto nos reúna, y nos muestre reunido, eso es nuestro.

• Lo que vale es ver antes, y estar preparados

• La gloria no es de los que ven para atrás, sino para adelante

• Debe hacerse en cada momento, lo que en cada momento es necesario

• Del pueblo y de la vida viene las palabras que perduran

• Sin libertad, como sin aire propio y esencial, nadie vive

• El arte, como la sal a los alimentos, preserva a las naciones

• (…) ¿criticar que es, sino ejercer el criterio?

• La voluntad de todos, pacíficamente expresada: he aquí el germen generador de las repúblicas

• El egoísmo es el mal del mundo

• No es la inteligencia, recibida y casual lo que da al hombre honor: sino el modo con que la usa y la salva

• Tiempo es ya de que el afecto reemplace en la ley del mundo al odio

• El odio es un tósigo: ofusca, sino mata, a aquel a quien invade

• La alabanza justa regocija al hombre bueno, y molesta al envidioso

• Que la enseñanza científica vaya, como la savia en los árboles, de la raíz al tope de la educación pública

• La tierra basta a sustentar todos los hombres que cría

• Comete suicidio un pueblo el día que fía su subsistencia a un solo fruto

• Una escuela es una fragua de espíritus ¡ay de los pueblos sin escuela!

• El pueblo más feliz es el que tenga mejor educado a sus hijos (…)

• Aplazar no es nunca decidir (…)

• Hacer, es el único modo eficaz de responder

• Esto es muerte o vida, y no cabe errar

• Los pueblos viven de la levadura heroica

• Honrar a la patria, es una manera de pelear por ella (…)

• Patria es la corona que deja en la tumba de Mariana Maceo, Pone una palabra:-¡Madre!

La República a caballo, mientras haya un enemigo que la estorbe

• Quiero libre a mi tierra, y a mi América libre

• (…) los pueblos de América son más libres y prósperos a medida que más se apartan de los Estados Unidos

• Patria es humanidad (…)

• Mejor es evitar la enfermedad que curarla, la medicina verdadera es la que precave

• La medicina pasa al médico, que ya por ser lo cura y con su sonrisa suele abatir la fiebre

• Honrar, honra

• Honrar a los muertos es vigorizar a los vivos

• El caudal de los pueblos son sus héroes

• (…) los cuerpos de los mártires son el altar más hermoso de la honra

• ¡Mal va un hombre cuando no le da un vuelco el corazón al leer o presenciar un acto heroico

• De amar las glorias pasadas, se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas

• Criticar no es censurar, sino ejercitar el criterio

• El lenguaje es humo cuando no sirve de vestido al sentimiento generoso o a la idea eterna

• El que ajuste su pensamiento a su forma, como una hoja de espada a la vaina, ése tiene estilo

• De agradecer, no dejaré jamás

• Conocer es resolver

• La cobardía y la indiferencia no pueden ser nunca las leyes de la humanidad

• Hay que prever, y marchar con el mundo

• (…) ¡tiene el mundo quien tiene el poder de poner sobre los niños las primeras manos!

• Instrucción no es lo mismo que educación: aquella se refiere al pensamiento, y ésta principalmente a los sentimientos

• La enseñanza ¿quién no lo sabe? es ante todo una obra de infinito amor

• Lo hizo maestro, que es hacerlo creador

• (…) el maestro es meritorio y generoso padre de muchos

• El maestro es la letra viva

• Cesen los soberbios, y cesará la necesidad de levantar a los humildes

• ¿Conviene a Hispanoamérica la unión política y económica con los Estados Unidos?

• Y una vez en Cuba los Estados Unidos ¿quién los saca de ella?

• Las Antillas libres salvarán la independencia de nuestra América (…)

• Los tiempos grandes requieren grandes sacrificios (…)

• Nada piden los cubanos al mundo, sino el conocimiento y respeto de su sacrificio: irá al universo su sangre

• Es la hora de los hornos en que no se ha de ver más que la luz

• Es un mundo lo que estamos equilibrando (…)

 

 

 

 

Otras

ABNEGACIÓN

1. No es ley de todos los humanos; pero debiera ser la ley de los hombres que se proclama divinos.
(t. 6, pág. 230, párr. 4, lín. 3)

ADULADOR

2. No hay espectáculo, en verdad, más odioso que el de los talentos serviles.
(t.13, pág. 158, párr. 8, lín. 7)

ADULTERIO

3. En puntos de honor, no hay más camino que el camino recto. – La pasión es el disfraz del adulterio; pero no es su sanción.
(t. 15, pág. 96, párr. 2, lín. 5)
4. Hay un castigo para las adúlteras, en el que no se ha pensado todavía: el honor de sus hijos.
(t. 22, pág. 122, párr. 7, lín. 1)
5. El hombre que es bastante infame para consentir esa propicia falsificación en el lecho mismo adonde ha engendrado a sus hijos, si permite el adulterio, es digno de él: – y como él lo autoriza, allí no hay engaño ya, sino un comercio de prostituciones.
(t. 22 pág. 122, párr. 6, lín. 1)

AGRICULTURA

6. A los niños debiera enseñárseles a leer esta frase: La agricultura es la única fuente constante, cierta y enteramente pura de riqueza.
(t. 8, pág. 298, Párr. 2, lín. 1)
7. … La agricultura. He ahí nuestro verdadero provenir.
(t. 6, pág. 349, Párr. 9, lín. 3)
8. Las ciudades son la mente de las naciones; pero su corazón, donde se agolpa, y de donde se reparte la sangre, está en los campos.
(t. 8, pág. 290, Párr. 1, lín. 9)
9. Comarca sin árboles, es pobre. Ciudad sin árboles, es malsana. Terreno sin árboles, llama poca lluvia y da frutos violentos.
(t. 8, pág. 302, Párr. 7, lín. 1)
10. El comercio con la naturaleza hermosea y fortalece. – Y dignifica: de un pueblo de agricultores no se hará nunca un rebaño.
(t. 8, pág. 383, Párr. 2, lín. 11)
11. El cultivador necesita conocer la naturaleza, las enfermedades, los caprichos, las travesuras mismas de las plantas para dirigir el cultivo de modo de aprovechar las fuerzas vegetales y evitar sus extravíos. Necesita enamorarse de su labor, y encontrarla, como es, más noble que otra alguna, aunque no sea más que porque permite el ejercicio más directo de la mente y proporciona con sus resultados pingüe y constantes una renta fija y libre que permite al hombre vivir con decoro e independencia.
(t. 8, pág. 286, Párr. 1, lín. 4)
12. De un pueblo de agricultores no se hará nunca un rebaño.
(t. 8, pág. 383, Párr. 2, lín. 12)
13. Debiera ser capítulo de nuestro evangelio agrícola la diversidad y abundancia de los cultivos menores.
(t. 7, pág. 189, Párr. 5, lín. 1)
14. Detrás de cada escuela un taller agrícola, a la lluvia y al sol, donde cada estudiante sembrase su árbol.
(t. 8, pág. 287, Párr. 6, lín. 1)
15. En agricultura, como en todo, preparar bien ahorra tiempo, desengaños y riesgos.
(t. 8, pág. 298, Párr. 3, lín. 1)
16. En los pueblos que han de vivir de la agricultura, los gobiernos tienen el deber de enseñar perfectamente el cultivo de los campos.
(t. 8, pág. 369, Párr. 2, lín. 7)
17. Es necesario mantener a los hombres en el conocimiento de la tierra y en el de la perdurabilidad y trascendencia de la vida.
(t. 8, pág. 288, Párr. 5, lín. 1)
18. Los hombres necesitan conocer la composición, fecundación, transformaciones y aplicaciones de los elementos materiales de cuyo laboreo les viene la saludable arrogancia del que trabaja directamente en la naturaleza, el vigor del cuerpo que resulta del contacto con la fuerza de la tierra, y la fortuna honesta y segura que produce su cultivo.
(t. 8, pág. 288, Párr. 8, lín. 1)
19. La instrucción acaba lo que la agricultura empieza. La agricultura es imperfecta sin el auxilio de la instrucción.
(t. 7, pág. 164, Párr. 3, lín. 1)
20. El mejor ciudadano es el que cultiva una extensión mayor de tierra.
(t. 7, pág. 164, Párr. 2, lín. 5)
21. No se viene a la vida a disfrutar de productos ajenos: se trae la obligación de crear productos propios.
(t. 6, pág. 270, Párr. 6, lín. 1)
22. El país tiene la firme decisión de adelantar: va por buen camino, piensa más en la agricultura que en la política.
(t. 7, pág. 140, Párr. 5, lín. 1)
23. Quien abona bien su tierra, trabaja menos, tiene tierra para más tiempo, y gana más.
(t. 8, pág. 299, Párr. 7, lín. 1)
24. Tierra, cuanta haya debe cultivarse: y con varios cultivos, – jamás con uno solo.
(t. 10, pág. 197, Párr. 1, lín. 10)
25. La tierra es la grande madre de la fortuna. Labrarla es ir derechamente a ella.
(t. 7, pág. 124, Párr. 5, lín. 7)

26. La tierra es perpetua; séanlo las fuerzas que a vivir en tierra se apliquen.
(t. 6, pág. 268, Párr. 3, lín. 5)
27. La tierra propia es lo que nos hace falta. Con ella ¿qué hambre y qué sed?. Con el gusto de hacerla buena y mejor ¿qué pena que no se atenúe y cure?.
(t. 2, pág. 380, Párr. 2, lín. 1)
28. Venturosa es la tierra en que cada hombre posee y cultiva un pedazo de terreno.
(t. 7, pág. 124, Párr. 5, lín. 9)
29. La verdad, sobre todo en punto de hacienda, es que la savia de las plantas es la más segura savia de los hombres.
(t. 7, pág. 131, Párr. 7, lín. 3)

AHORRO

30. El ahorro es inútil para quien no conoce los placeres que produce el capital – el ahorro inteligente, honrado y acumulado.
(t. 6, pág. [283], Párr. 4, lín. 1)

ALABANZA

31. A quien todo el mundo alaba, se puede dejar de alabar; que de turiferarios está lleno el mundo, y no hay como tener autoridad o riqueza para que la tierra entorno se cubra de rodillas.
(t. 1, pág. 370, Párr. 2, lín. 3)
32. La adulación es vil, y es necesaria la alabanza.
(t. 1, pág. 369, Párr. 3, lín. 7)
33. La alabanza excesiva repugna con razón al ánimo vil.
(t. 1, pág. 370, Párr. 1, lín. 1)
34. La alabanza injusta daña a quien la recibe: daña más a quien la hace.
(t. 1, pág. 369, Párr. 4, lín. 2)
35. La alabanza justa regocija al hombre bueno, y molesta al envidioso.
(t. 1, pág. 369, Párr. 4, lín. 1)
36. El elogio oportuno fomenta el mérito, y la falta del elogio lo desanima.
(t. 1, pág. 369, Párr. 3, lín. 2)
37. Es cobarde quien ve el mérito humilde, y no lo alaba.
(t. 1, pág. 370, Párr. 2, lín. 6)
38. Es loable la censura de la alabanza interesada. Cuando consuela a los tristes, cuando proclama el mérito desconocido, cuando levanta el ejemplo ante los flojos y los descorazonados, cuando sujeta a los hombres en la vida de la virtud, lo loable es la alabanza.
(t. 1, pág. 370, Párr. 4, lín. 5)
39. Los que desean toda la alabanza para sí, se enojan de ver repartida la alabanza entre los demás.
(t. 1, pág. 370, Párr. 1, lín. 1)
40. Solo el corazón heroico puede prescindir de la aprobación humana; y la falta de aprobación mina el mismo corazón heroico.
(t. 1, pág. 369, Párr. 3, lín. 3)

ALEGRIA

41. El que descubre medios de atraer y distraer a los demás – es un benefactor de los hombres. La alegría es el vino del espíritu.
(t. 8, pág. 409, Párr. 3, lín. 10)
42. Mayor que la ansiedad es la alegría. El entusiasmo redime a los hombres, y los embellece.
(t. 10, pág. 122, Párr. 2, lín. 2)

ALMA
43. El alma del hombre, como el cielo en el agua del mar, se refleja siempre en su obra.
(t. 8, pág. 353, Párr. 3, lín. 3)
44. El alma humana es como una caja de colores que, al sol de la gloria, resplandece.
(t. 13, pág. 125, Párr. 1, lín. 5)
45. El alma humana es noble puesto que llega a soportar la vida, en la que suele dejar de hallar totalmente placeres, por la mera conciencia de su deber, de su capacidad para el beneficio de otros.
(t. 21, pág. 253, Párr. 6, lín. 1)
46. El alma humana tiene gran necesidad de blancura. Desde que lo blanco se oscurece, la desdicha empieza. La práctica y conciencia de todas las virtudes, la posesión de las mejores cualidades, la arrogancia de los más nobles sacrificios, no bastan a consolar el alma de un solo extravío.
(t. 18, pág. [193], Párr. 1, lín. 7)
47. El alma satisfecha acrece las fuerzas, rejuvenece el rostro, desarruga la frente de los viejos, perpetúa la beldad de las mujeres, limpia de ortigas los años, aviva la voluntad, acrecienta los caudales.
(t. 19, pág. [15], Párr. 2, lín. 9)
48. Las almas, como las tierras de invierno, necesitan que la nieve las cubra, con muerte aparente, para brotar después, a las voces del sol, más enérgicas y primaverales.
(t. 5, pág. [15], Párr. 1, lín. 7)
49. Las almas exaltadas, inspiradas en el amor a lo grande, cuando no lo encuentran en casa, lo buscan fuera.
(t. 15, pág. 27, Párr. 2, lín. 1)
50. Las almas humanas son como las flores; se abren, y perfuman todo en torno suyo; al más ligero soplo de la dicha.
(t. 21, pág. 160, Párr. 2, lín. 1)
51. Así como el alma se aparta del disgusto de los de corazón frío, y mente calculadora y reservada, así se entrega con júbilo y sin reboso a los de espíritu sencillo y ardiente, mano acariciadora y pensamiento abierto.
(t. 20, pág. [307], Párr. 1, lín. 21)
52. Creen las mujeres con error, y creen los hombres, que una vez dada la gran prenda, la prenda del cuerpo; el beso sacudidor – todo está dado, y todo conseguido. ¡OH! ¡No!. El alma es espíritu, y se escapa de las redes de carne: – es necesario conquistarla con espíritu.
(t. 21, pág. 129, Párr. 11, lín. 8)
53. La elegancia … está en el buen gusto, y no en el costo. La elegancia del vestido, -la grande y verdadera, – está en la altivez y fortaleza del alma. Un alma honrada, inteligente y libre, da al cuerpo más elegancia, y más poderío a la mujer que las modas más ricas de las tiendas. Mucha tienda, poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco.
(t. 20, pág. 219, Párr. 1, lín. 3)
54. En momentos sublimes se purifica, y eleva para la hora necesaria, el alma de los hombres.
(t. 1, pág. 327, Párr. 2, lín. 8)
55. Enseñemos el alma como es …, para que vean que la tenemos honrada y leal, y que la admiración justa y el estudio útil y sincero de lo ajeno, el estudio sin cristales de présbita ni de miope, no nos debilita el amor ardiente y santo de lo propio; ni por el bien de nuestra persona, si en al conciencia sin paz hay bien, hemos de ser traidores a lo que nos mandan hacer la naturaleza y la humanidad.
(t. 6, pág. 140, Párr. 2, lín. 15)
56. Grande es asir la luz; pero de modo que encienda la del alma.
(t. 15, pág. 431, Párr. 4, lín. 3)
57. Hay en el alma como otro ser dormido, fiera cuando lo mueve el espanto o la venganza, llanto cuando lo agita el duelo o el amor.
(t. 6, pág. 420, Párr. 1, lín. 1)
58. La limpieza del alma: he aquí una fuerza que aún es mejor compañera que el amor de una mujer.
(t. 6, pág. 370, Párr. 7, lín. 5)
59. Los literatos de las librerías son como los segundones de la literatura y como la luz de los espejuelos. Es necesario que debajo de las letras sangre un alma.
(t. 10, pág. 132, Párr. 2, lín. 8)
60. Lo que el cerebro escribe, en el cerebro es sentido. Sólo lo que brota del alma es oído en el suspenso corazón.
(t. 6, pág. 453, Párr. 4, lín. 6)
61. No hay más que una gloria cierta, y es la del alma que está contenta de sí.
(t. 5, pág. 168, Párr. 2, lín. 14)
62. No hay tormento mayor que escribir contra el alma, o sin ella.
(t. 9, pág. 18, Párr. 2, lín. 6)
63. Rápida como el reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.
(t. 16, pág. 64, Párr. 3, lín. 1)
64. Las rosas del alma suben a las mejillas: las estrellas del alma, a la frente.
(t. 18, pág. 203, Párr. 2, lín. 28)
65. Son las almas como las rosas y han menester de sol radiante, y de que caiga en ellas, con cada alba, rocío nuevo.
(t. 9, pág. 289, Párr. 1, lín. 31)

AMBICION

66. Un ambicioso, es un criminal. Un caudillo desinteresado, es una gala de los hombres y huésped eterno de la patria.
(t. 9, pág. 488, Párr. 1, lín. 4)
67. El ansia de la fortuna bebe en flor, como abeja venenosa, las mieles de la vida. Ni al corazón mismo se le abren las puertas hasta que no se tienen vencidas ya las de la fortuna.
(t. 9, pág. 335, Párr. 3, lín. 1)

AMERICA

68. A nuestra América desinteresada, la hemos de querer y de admirar sin límites, porque la sangre que dio por conquistar la libertad ha continuado dándola por conservarla.
(t. 7, pág. 291, Párr. 2, lín. 14)
69. ¿Adónde va
la América, y quién la junta y guía?. Sola, y como un solo pueblo, se levanta. Sola pelea. Vencerá, sola.
(t. 6, pág. 138, Párr. 1, lín. 16)
70.
La América ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el porvenir es la paz.
(t. 6, pág. 153, Párr. 1, lín. 2).
71. El buen gobernante de América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y como puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidos del mismo país, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia con que la naturaleza puso para todos en el pueblo que fundan con su trabajo y defienden con sus vidas
(t. 6, pág. 17, Párr. 1, lín. 5)
72. Cuba no anda de pedigüeña por el mundo: anda de hermana y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva. Nuestra América no le fallará, porque ella no le falla a América.
(t. 2, pág. 373, Párr. 2, lín. 8)

73. De América soy hijo, a ella me debo.
(t. 7, pág. 267, Párr. 2, lín. 12)
74. De la tiranía de España supo salvarse
la América española; y ahora, después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia.
(t. 6, pág. 46, Párr. 1, lín. 14)
75. Diré con mi palabra agradecida cuanto es bella y notable, y fraternal y próspera, la tierra guatemalteca, donde el trabajo es hábito, naturaleza la virtud, tradición el cariño, azul el cielo, fértil la tierra, hermosa la mujer y bueno el hombre.
(t. 7, pág. 117, Párr. 4, lín. 3)
76. Donde no se olvida, y donde no hay muerte, llevamos a nuestra América, como luz y como ostia; y ni el interés corruptor, ni ciertas modas nuevas de fanatismo, podrán arrancárnosla de allí.
(t. 6, pág. 140, Párr. 2, lín. 13)
77. Al que niegue al hombre un ápice de su decoro, o quiera vivir sobre los hombres, ya no puede vivir en América: lo que importa ahora es ver cómo se vive en paz y abundancia dentro de la libertad. Lo que importa es que le nazcan a la libertad hombres reales.
(t. 7, pág. 58, Párr. 1, lín. 21)
78. ¿En qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras republicas dolorosas de América, levantadas entre las masa mudas de indios, al ruido de la pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles?. De factores tan descompuestos, jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas y compactas.
(t. 6, pág. 16, Párr. 2, lín. 1)
79. Es cubano todo americano de nuestra América y en Cuba no peleamos por la libertad humana solamente; ni por el bienestar imposible bajo un gobierno de conquista y un servicio de sobornos, ni por el bien exclusivo de la isla idolatrada, que nos ilumina y fortalece con su simple nombre: peleamos en Cuba para asegurar, con la nuestra, la independencia hispanoamericana.
(t. 5, pág. 375, Párr. 3, lín. 1)
80. Es necesario que América sea en todas partes, no una esperanza avariciosa de granjerías sino una amante dispuesta a la solicitud laboriosa de los hombres de todas las razas y países.
(t. 7, pág. 105, Párr. 3, lín. 28)
81. Esta es América, la tierra de los rebeldes y de los creadores.
(t. 7, pág. 301, Párr. 2, lín. 1)
82. Esta es la faz seductora de la vida guatemalteca. El amor puro, la hospitalidad amable, la confianza histórica, la familia honrada. Gran salvación.
(t. 7, pág. 121, Párr. 4, lín. 1)
83. ¡Estos nacidos en América, que se avergüenzan, porque llevan delantal indio, de la madre que los crió, y reniegan, ¡bribones!, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades!. Pues, ¿quién es el hombre? ¿el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierra podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo al seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel?.
(t. 6, pág. 16, Párr. 1, lín. 9)
84. La historia de América, de los Incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia.
(t. 6, pág. 18, Párr. 1, lín. 14)
85. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas.
(t, 6, pág. 18, Párr. 1, lín. 18)
86. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura de su sudor.
(t. 6, pág. 20, Párr. 2, lín. 28)
87. Lo que el americanismo sano pide es que cada pueblo de América se desenvuelva con el albedrío y propio ejercicio necesarios a la salud, aunque al cruzar el río se moje la ropa y al subir tropiece, sin dañarle la libertad a ningún otro pueblo.
(t. 8, pág. [35], Párr. 1, lín. 7)
88. Nacer en América es haber nacido en tierra donde el corazón, como fuera de él, lucen astros nuevos, arden fuegos vírgenes, corren ríos oceánicos.
(t. 8, pág. [167], Párr. 2, lín. 3)
89. No nos dio la naturaleza en vano las palabras para nuestros bosques, y Amazonas y Orinocos para regar nuestras comarcas; de estos ríos la abundancia, y de aquellos palmares la eminencia, tiene la mente hispanoamericana.
(t. 6, pág. 25, párr. 1, lín. 1)
90. Por eso vivimos aquí, orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No vivimos, no, como siervos futuros, ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios.
(t. 6, pág. 140, párr. 2, lín. 1
91. ¡Proclamemos, contra lacayos y pedantes, la gloria de los que en la gran labor de América se van poniendo de quicio y abono para la paz libre y decorosa del continente y la felicidad e independencia de las generaciones futuras!
(t. 7, pág. 291, párr. 2, lín. 16)
92. Los pueblos de América son más libres y prósperos a medida que más se apartan de los Estados Unidos.
(t, 6, pág. 27, párr. 1, lín. 1)
93. Los pueblos latinos de América han de volverse a juntar pronto, donde se vea o donde no se vea. El corazón se los pide.
(t. 6, pág. 80, párr. 1, lín. 6)
94. Quién, quién pretenderá divorciarnos a nosotros de América, ni a América de nosotros?. Ella sin nosotros, como túnica imperial sin manchas. Nosotros sin ella, como hijos sin madre.
(t. 22, pág. 71, párr. 3, lín. 1)
95. Todos los americanos deben querer a Bolívar como a un padre. A Bolívar, y a todos los que pelearon como él porque
la América fuese del hombre americano.
(t, l8, pág. [304], párr. 1, lín.8)

AMISTAD

96. Acordarse de un amigo es tan grato como escribir un beso.
(t. 20, pág. 199, párr. 2, lín. 18)
97. Amigo es como ser de nuestro ser, como continuación de sí mismo.
(t. 18, pág. 47, párr. 1, lín. 3)
98. La amistad es la ternura del amor sin la volubilidad de la mujer.
(t. 18, pág. 33, párr. 4, lín. 6)
99. La amistad es tan hermosa como el amor: es el amor mismo, desprovistos de las encantadoras volubilidades de la mujer.
(t. 6, pág. 307, párr. 4, lín. 1)
100. La amistad, la cultura, la sinceridad ¿no son los únicos gustos de la vida?. Lo demás es pesadilla, pompa de jabón y náusea.
(t. 5, pág. [267], párr. 2, lín. 5)
101. Después del amor de la mujer no hay nada más hermoso que la amistad.
(t. 18, pág. 33, párr. 4, lín. 2)
102. Enfermarse es pecar. Pero hay médicos diversos, – y el mejor, es un buen amigo.
(t. 20, pág. 360, párr. 1, lín. 2)
103. Es ley hermosa de almas que el amigo ayude al amigo y comparta con él su pesadumbre.
(t. 18, pág. 33, párr. 4, lín. 24)
104. Habría en mi sentido, apoyado su brazo en mi brazo, como hay un amor casi tan bello como el amor, pronto siempre en el hombre a complacencias infantiles y a debilidades de mujer: un suave amor sereno que llaman amistad.
(t. 6, pág. 369, p’arr. 4, lín. 1)
105. Hay una flor más pura que la blanca Flor de azahar!- La que perfuma el alma sin quemarla: la flor de la amistad.-
(t. 22, pág. 159, párr. 5, lín. 1)
106. ¡No hay orugas más ruines que los amigos de la hora venturosa!
(t. 9, pág. 337, párr. 3, lín. 19)
107. No puede un hombre considerar como su amigo a quien, directa o indirectamente, pidiendo el encomio de otros días le pide que falte a su deber, y ponga su interés por sobre el de la nación.
(t. 21, pág. 408, párr. 1, lín. 8)
108. Para todas las penas, la amistad es remedio seguro. Con un amigo seguro, el mundo lo es.
(t. 5, pág. 254, párr. 3, lín. 5)
109. Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.
(t. 16, pág. 64, párr. 7, lín. 1)
110. Sólo hay una cosa comparada al placer de hallar un amigo: el dolor de perderlo.
(t. 7, pág. 273, párr. 2, lín. 7)

111. Tiene el conde su abolengo:
Tiene la aurora el mendigo:
Tiene ala el ave: ¡Yo tengo
Allá en México un amigo!
(t. 16, pág. 122, párr. 3, lín. 1)
112. Tiene el leopardo un abrigo
En su monte seco y pardo:
Yo tengo más que el leopardo,
Porque tengo un buen amigo.
(t. 16, pág. 122, párr. 1, lín. 1)
113. Tiene el señor presidente
Un jardín con una fuente,
Y un tesoro en oro y trigo:
Tengo más, tengo un amigo.
(t. 16, pág. 122, párr. 4, lín. 1)
114. Yo soy tu amigo. Cuando tengo que decir bien, hablo. Cuando mal, callo. Este es el mundo mío de censurar.
(t. 5, pág. 95, párr. 3, lín. 4)

AMOR

115. Ama más el hombre viejo. Y se le ama más. Si erró se le perdona.
(t. 14, pág. 396, párr. 3, lín. 5)
116. ¡Amado será el que ama, besos recogerá quien siembre besos [...]!
(t. 5, pág. 88, párr. 5, lín. 5)
117. Amar no es más que el modo de crecer.
(t. 5, pág. 87, párr. 5, lín. 6)
118. El amor, como el árbol ha de pasar de semilla a arbolito, a flor, y a fruto.
(t. 20, pág. 287, párr. 1, lín. 28)
119. ¡El amor de una mujer joven trastorna a los ancianos, como si volviera a llenarles la copa de la vida!
(t. 13, pág. 42, párr. 3, lín. 11)
120. El amor es avaricioso, insaciable, activa: es que no se contenta con los sacrificio hechos sino con los sacrificios que se hacen -es que es una gran fuerza inquieta, que requiere grandes alimentos diarios, es que es el único apetito que no se sacia nunca.
(t. 21, pág. 129, párr. 11, lín. 3)
121. Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento, y respeto.
(t. 20, pág. 216, párr. 1, lín. 14)
122. El amor es el lazo de los hombres, el modo de enseñar y el centro del mundo.
(t. 13, pág. 188, párr. 1, lín. 3)
123. El amor es superior a la amistad en que crea hijos. La amistad es superior al amor en que no crea deseos.
(t. 13, pág. 18, párr. 2, lín. 33)
124. El amor es una fiera, que necesita cada día alimento nuevo.
(t. 21, pág. 130, párr. 2, lín. 1)
125. El amor es una rosa al revés, porque tiene las espinas dentro.
(t. 21, pág. 407, párr. 2, lín. 1)
126. El amor lícito, honradamente sentido, y decorosamente expresado, predispone a la bondad, dota de energía la mente, acerca y acentúa toda noble fuerza.
(t. 22, pág. 118, párr. 1, lín. 7)
127. El amor no es más que la necesidad de la creencia: hay una fuerza secreta que anhela siempre algo que respetar y en qué creer.
(t. 6, pág. [195], párr. 1, lín. 1)
128. Amor que huye de los vigilantes ojos del hogar es criminal e impuro amor.
(t. 18, pág. 35, párr. 3, lín. 2)

129. Así se crea: amando.
(t. 2, pág. 202, párr. 1, lín. 5)
130. ¡Así se entiende que se ponga el pie en el cielo, con el amor de la casa!
(t. 13, pág. 307, párr. 3, lín. 20)
131. ¡Bienvenido sea a la estima de los hombres el que es capaz de amarlos y maravillarlos!
(t. 8, pág. 172, párr. 1, lín. 14)
132. La capacidad de amar es el verdadero pergamino de nobleza de los hombres. Rey es el que ama mucho: solo los que aman bien -duques, marqueses y condes: -y los que no aman, gente de horca y pecho afuera de toda lista de nobleza.
(t. 22, pág. 210, párr. 5, lín. 1)
133. El cariño es la llave del mundo. Y el odio es su estercolero.
(t. 5, pág. 363, párr. 2, lín. 20)
134. El cariño es la más correcta y elocuente de todas las gramáticas. Dí ¡ternura! y ya eres una mujer elocuentísima.
(t. 20, pág. 288, párr. 3, lín. 5)
135. Como con el agua fuerte, se ha de ir tentando el oro de los hombres. El que ama es oro. El que ama poco, con trabajo, a regañadientes, con su propia voluntad, o no ama, no es oro. Que el amor sea la moda. Que se marque al que no ame, para que la pena lo convierta.
(t. 4, pág. 413, párr. 1, lín. 6)
136. Compensación inteligente, -premio sabroso- ¡dulcísimo trabajo! dando a otro ventura, fabricamos la nuestra. Siendo tiernos elaboramos la ternura que hemos de gozar nosotros.
(t. 21, pág. 130, párr. 1, lín. 10)
137. ¿Cuál es la fuerza de la vida, y su única raiz, sino el amor de la mujer?
(t. 5, pág. 174, párr. 1, lín. 21)

138. Cuando nací, la naturaleza me dijo: ¡ama! Y mi corazón dijo: ¡agradece! Y desde entonces yo amo al bueno y al malo, hago religión de la lealtad y abrazo a cuantos me hacen bien.
(t. 7, pág. 116, párr. 5, lín. 1)
139. Cuando no se ha merecido, por la generosidad en la riqueza o por la honradez en la pobreza, el amor de los hombres, el muerto debe sentir mucho frío.
(t. 4, pág. 416, párr. 1, lín. 31)
140. De odio y de amor, y de más odio que amor, están hecho los pueblos; sólo que el amor como sol que es, todo lo abraza y funde; y lo que por siglos enteros van la codicia y el privilegio acumulando, de una sacudida lo echa abajo, con su séquito natural de almas oprimidas, la indignación de un alma piadosa.
(t. 3, pág. 139, párr. 2, lín. 11)
141. En el amor del hombre y la mujer, la ternura infatigable y galante es la dote de esencia, que asegura al efecto luenga y sólida vida: en el amor del hombre y la libertad, la felicidad es la condición del goce permanente de la amada.
(t. 9, pág. 340, párr. 4, lín. 8)
142. Fusta recogerá quien siembre fusta: besos recogerá quien siembre besos: la única ley de la autoridad es el amor.
(t. 5, pág. [83], párr. 5, lín. 1)
143. La justicia misma no da hijos, sino es el amor quien los engendra.
(t. 9, pág. [387], párr. 1, lín. 20)
144. No es para la mayor parte de los hombres una obra santa, y una copa de espíritu la hermosura; sino una manzana apetitosa. Si hubiera un lente que permitiese a las mujeres ver, tales como les pasean por el cráneo los pensamientos de los hombres, y lo que les anda en el corazón, los querrían mucho menos.
(t. 18, pág. 234, párr. 1, lín. 23)
145. No ha de desperdiciarse ocasión alguna de consolar toda tristeza, de acariciar la frente mustia, de encender la mirada lánguida, de estrechar una mano caliente de amor. Perpetua obra, obra de todo instante es la ternura.
(t. 21, pág. 130, párr. 1, lín. 13)
146. ¡No sabe de la delicia del mundo el que desconoce la realidad de la idea y la fruición espiritual que viene del constante ejercicio del amor!
(t. 13, pág. 188, párr. 1, lín. 16)
147. Una palabra de cariño es más que pan y carne.
(t. 20, pág. 371, párr. 6, lín. 1)
148. Para el amor no hay peña dura, que no se abra a su contacto en raudal de aguas.
(t. 9, pág. [231], párr. 1, lín. 9)
149. Que haya siempre una perla en la hoja verde: -una palabra en el oído, una mirada meciente en nuestros ojos; -en nuestra frente, un beso húmedo; -El que así no ame, no será jamás amado. Caerá y volverá a caer, y clamará desesperado, y se perderá en abismos negros, y morirá solo.
(t. 21, pág. 130, párr. 1, lín. 17)
150. Que tu madre sienta todos los días el calor de tus brazos. Que no hagas nunca nada que te de tristeza [...] Que te respeten todos, por decorosa y estudiosa.
(t. 20, pág. 215, párr. 5, lín. 3)
151. Quedan los hombres de acto; y sobre todo los de acto de amor. El acto es la dignidad de la grandeza.
(t. 7, pág. 327, párr. 1, lín. 9)
152. Quien quiere, gana. Quien no se esfuerza, no quiere.
(t. 20, pág. 235, párr. 3, lín. 3)
153. Si amoríos estériles te agitan déjalos morir sin pena, que pierde el hombre para la vida verdadera todo el tiempo que en ellos malgasta.
(t. 18, pág. 33, párr. 4, lín. 18)
154. Solo saca de sí su fuerza entera el que vive en la arrogancia interior de ser querido.
(t. 13, pág. 171, párr. 7, lín. 1)
155. Solo una llave abre las puertas de la felicidad: Amor.
(t. 13, pág. 50, párr. 2, lín. 8)
156. ¡Son tan desventurados los que no son tiernos!
(t. 18, pág. 269, párr. 3, lín. 5)
157. ¿Tanto hace sufrir el amor? -El amor cierto, el amor honrado, el único amor de la vida, sí. No es amor ese zumbido estúpido con que revoletean tantos necios alrededor de las mujeres. No es amor ses deseo de los ojos que quema con su ardor la pureza del alma que incautamente los mira. No es amor la necedad de los presuntuosos, ni las vanidades de la mujer, ni los apetitos de la voluntad: -amor es sentimiento total que no se puede sentir más que una sola vez en la existencia, [...] Amor es que dos espíritus se conozcan, se acaricien, se confundan, se ayuden a levantarse de la tierra, se eleven de ella en un solo y único ser: -Nace en dos con el regocijo de mirarse: -alienta con la necesidad de verse: -concluye con la imposibilidad de desunirse. No es torrente; es arroyo; no es hoguera, es llama ; no es ímpetu, es paz.
(t. 18, pág. 48, párr. 12, lín. 10)
158. Todos los árboles de la tierra se encontrarán al cabo en uno, que dará en lo eterno suavísimo aroma: el árbol del amor.
(t. 5, pág. 103, párr. 2, lín. 3)
159. La única ley de la autoridad es el amor.
(t. 5, pág. 84, párr. 1, lín. 3)
160. Yo que vivo, aunque me he muerto,
Soy un gran descubridor,
Porque anoche he descubierto
La medicina del amor.
(t. 16, pág. 101, párr. 1, lín. 1)

ANCIANIDAD

161. A fuego lento se les ha ido blanqueando, como la corteza del hierro en la fragua, los cabellos.
(t. 8, pág. 315, párr. 1, lín. 5)
162. La ancianidad es sublimemente sintética. Habla por los pueblos antiguos, en frases cortas, con grandes palabras. Todo se agranda al ascender: así es tan grande la cumbre el camino.
(t. 6, pág. 201, párr. 5, lín. 2)
163. Los años santifican: los años embellecen; los años, como aliento poderoso, soplan sobre el espíritu, y le dejan limpio.
(t. 14, pág. 396, párr. 3, lín. 1)
164. Aquella barba blanca se mueve de una manera venerable; aquella cabeza noble encanece en el servicio de la patria; los ancianos son los patriarcas.
(t. 6, pág. 204, párr. 5, lín. 4)
165. Así se piensa y se ama, cuando de un cuerpo viejo y abrumado, se ve brotar ciencia gustosa por los labios trémulos, confianza en las miradas vivas, entusiasmo consolador en los ojos perpetuamente juveniles. Rejuvenece esa vejez; nace algo en esos cuerpos que van ya camino del yacer aparente del sepulcro.
(t. 6, pág. 305, párr. 5, lín. 1)
166. ¡Cansa tanto la vida! En la calle nos debíamos quitar el sombrero cuando pasan los ancianos.
(t. 12, pág. 45, párr. 4, lín. 4)

167. Cuando habla un joven, el alma recuerda donde se enciende su vigor. Cuando habla un anciano, el alma descansa, confía, espera, sonreiría si tuviera labios, y parece que se dilata en paz.
(t. 6, pág. 201, párr. 4, lín. 1)
168. Cuando no se ha cuidado del corazón y la mente en los años jóvenes, bien se puede temer que la ancianidad sea desolada y triste.
(t. 18, pág. [390], párr. 1, lín. 4)
169. Los defectos, los delitos mismos, parecen que se funden y desaparecen en la majestad de la vejez.
(t. 8, pág. 315, párr. 1, lín. 1)
170. Ejemplo de novicios, báculo de principiantes, orgullo de la patria, y motivo de culto y veneración: tanto es y aun esto es poco, la canosa ancianidad.
(t, 6, pág. 305, párr. 1, lín. 1)
171. En los nuevos ancianos hay como el descontento de haber vivido; en los nuevos jóvenes como el miedo de vivir bastante.
(t. 9, pág. 335, párr. 3, lín. 3)
172. Es glorioso, y da anhelos de gloria, un anciano que ha vivido bravamente. Estos son monumentos que andan, y que aun cuando caen en la tierra, y emparedados en su ataúd se hunden en ella, quedan de pie.
(t. 14, pág. [395], párr. 1, lín. 3)
173. ¡Hablan tan bien las cabelleras blancas! ¡Miran con tanto cariño los ojos de los ancianos! Dilatase el espíritu en contento: integrase el ser con esta vida ajena; como que se vierte uno de sí mismo en una atmósfera de extraña alegría: – al fin en irse de sí mismo consistirá en su día de todo el vivir.
(t. 6, pág. 306, párr. 1, lín. 1)
174. El hombre se siente consagrado en los ancianos.
(t. 11, pág. 136, párr. 3, lín. 2)
175. No hay cosa más bella que amar a los ancianos; el respeto es un dulcísimo placer.
(t. 6, pág. 204, párr. 5, lín. 1)


176. ¡ Oh, cabellera cana, vida tan cierta por ser el punto y cabo de esta vida, imagen de lo perpetuo y de lo eterno que vas hacia lo que es llamado muerte vertiendo dones que fortalezcan al que aun tiene este pesado y necesario trabajo de vivir! ¡Oh, hombres ancianos, regocijo del espíritu, gusto de los ojos, orgullo para los que nacemos, y gala y lustre rica de las copiosas remembranzas de la patria!
(t. 6, pág. 305, párr. 4, lín. 1)
177. ¡Qué ejemplo, un anciano sereno! ¡Qué domador de fieras, todo anciano! ¡Cuán bueno ha de haber sido el que llega a esos años altos sonriendo!
(t. 9, pág. 368, párr. 2, lín. 2)
178. ¡Qué encanto tienen los cabellos blancos! Parece que viene de alto lo que viene de ellos. Las puerilidades mismas están llenas de gracia en los ancianos. Se les ve como a veteranos gloriosísimos que vuelven heridos de una gran campaña.
(t. 8, pág. 314, párr. 7, lín. 1)
179. ¡Qué fortuna ser niño siendo viejo! Esa es la corona y la santidad de la vejez.
(t. 8, pág. 163, párr. 2, lín. 7)
180. ¡Qué hombres esos que han vivido ochenta años! Aun cuando hablan con voz trémula y andan con paso tardo, se les ve como a titanes. ¡La vida llevaron a cuestas, y la sacaron a la orilla!
(t. 8, pág. 315, párr. 1, lín. 2)
181. La voz de los ancianos tiene algo de los otros mundos: tiene algo de religión, de paz no humana, algo de revelación y profecía. Se tiene como un consuelo en las palabras de un honrado anciano.
(t. 6, pág. 201, párr. 1, lín. 2)


AÑO NUEVO

182. Es día de ir y venir el día primero de año ¡día de jubileo, en que no se cambian deudas, sino de cortesía; día de jubileo y estreno en las damas, y de peregrinación en los galantes caballeros. Vacianse de carruajes los vastos establos; hay frente a cada puerta un coche; el galán que entra tropieza con el galán que sale. Adivinase el plácido rostro de los hombres que vienen a ver damas.
(t. 9, pág. [213], párr. 1, lín. 8)

ARTE

183. La agitación del arte es natural y sana, y el alma que la siente padece más de contenerla que de darle salida.
(t. 18, pág. 391, párr. 4, lín. 3)
184. El alma gusta más de la música que de la pintura, y tal vez más de la pintura que de la poesía: ¡triste aquel que delante de un cuadro hermoso no halla sentido en sí como el crecimiento de una fuerza extraña, y en su garganta como amontonadas sin salida las palabras de contento y conmoción!
(t. 6, pág. 387, párr. 5, lín. 1)
185. Ámese, puesto que ama al hombre, al artista nuevo de Cuba, al que padece de la pena humana, y no tiene pinceles para los vanos y culpables de la tierra, sino para los adoloridos y creadores.
(t. 5, pág. 287, párr. 1, lín. 16)
186. El amor al arte aquilata al alma y la enaltece: un bello cuadro, una límpida estatua, un juguete artístico, una modesta flor en lindo vaso, pone sonrisa en los labios donde morían tal vez, pocos momentos ha, las lágrimas.
(t. 15, pág. 367, párr. 2, lín. 21)
187. El amor al arte, fuente de encantos reales y de consuelos con que reparar el espíritu acongojado de las amarguras que acarrea la vida!
(t. 15, pág. 368, párr. 2, lín. 31)
188. El arte afirma los pensamientos que expresa, los cuales crecen en el alma, de tenerlos siempre delante de los ojos en una forma hermosa.
(t. 7, pág. 262, párr. 4, lín. 3)
189. El arte aviva, agranda y estimula el ojo, y ennoblece, da percepción fácil y ansia de toda cultura.
(t. 22, pág. 62, párr. 2, lín. 1)
190. El arte, como la literatura, ni se improvisa ni transplanta; ni transplantado, da buen fruto. Para ser poderoso, ha de ser genuino. En pintura, como en letras, sólo perdura lo directo. El arte ha de madurar en el árbol, como la fruta.
(t. 10, pág. 228, párr. 3, lín. 1)
191. El arte, como la sal a los alimentos, preserva a las naciones.
(t. 13, pág. 482, párr. 1, lín. 3)
192. Arte es huir de lo mezquino, y afirmarse en lo grande, y olvidarse, y enaltecerse, y vivir, porque olvidarlo es la única manera de perdonar al Creador ese don pesado, incomprensible y loco de la vida.
(t. 6, pág. 421, párr. 5, lín. 3)
193. El arte es la forma de lo divino, la revelación de lo extraordinario.
(t. 19, pág. 17, párr. 2, lín. 1)
194. El arte es una forma de la armonía.
(t. 6, pág. 390, párr. 4, lín. 1)
195. El arte no es más que la naturaleza creada por el hombre.
(t. 13, pág. 25, párr. 3, lín. 8)
196. El arte no es banal adorno de reyes y pontífices, por donde apenas asoma la cabeza eterna del genio, sino divina acumulación del alma humana donde los hombres de todas las edades se reconocen y confortan.
(t. 5, pág. 120, párr. 1, lín. 4)
197. El arte no ha de ser tanto que resulte artificio, ni tanta la habilidad que se le vea la intriga. El arte es una forma de respeto; pero cuando se le exagera, es una falta de respeto.
(t. 22, pág. 97, párr. 1, lín. 4)
198. El arte, que en épocas posteriores y complicadas puede ser el producto de un ardoroso amor a la belleza, en los tiempos primeros no es más que la expresión del deseo humano de crear y de vencer.
(t. 8, pág. 332, párr. 2, lín. 14)
199. Las artes, que son el elemento femenino del espíritu, se entran sublimemente por las almas forzudas de los hombres y las postran.
(t. 10, pág. 132, párr. 1, lín. 7)
200. La condición esencial del arte es la moderación. En el pueblo más arrebatado en apariencia, ha de haber un gobierno ordenado.
(t. 22, pág. 21, párr. 3, lín. 1)
201. El culto de las artes ennoblece el ánimo y embellece las fisonomías
(t. 6, pág. 208, párr. 4, lín. 1)
202. Dícese arte, y siéntese la voluntada encadenada a extraña y poderosa fuerza, y levantada la inspiración, y como cumplida una alegría, y regocijada y agradecida una ventura.
(t. 6, párr. 421, párr. 5, lín. 1)
203. En pintura no existe lo sencillo: el primer grado es lo bello: el grado inmediato es lo sublime.
(t. 6, pág. 391, párr. 1, lín. 8)
204. Estudie mucho el pintor; vea en la naturaleza el colorido real: no dañe a sus obras con esa sombra vaga que envuelve sus retratos; no se limite a lograr alguna exactitud en el parecido, porque el pintor que quiere ser algo más que retratista, debe acostumbrar su pincel a las riquezas, movilidad, golpes luminosos y contrastes del color.
(t. 6, pág. 388, párr. 3, lín. 16)
205. El estudio es un mérito; pero las imitaciones un error: más que error, una dejación de la dignidad de la inteligencia.
(t. 6, pág. 368, párr. 1, lín. 3)
206. Háblese a los cortesanos con vos de justicia. Averígüense aquel que les hable con perniciosas palabras de lisonja.
(t. 6, pág. 277, párr. 5, lín. 3)
207. Hacer el arte industrial, y la industria artística, esparce el amor por la belleza, que es mejorar hombres.
(t. 8, pág. 282, párr. 2, lín. 8)
208. Hallar el grito de la naturaleza, es en el teatro el único, el verdadero y más bello triunfo del arte.
(t. 6, pág. 455, párr. 3, lín. 10)
209. ¡La justicia primero, y el arte después! [...] Cuando no se disfruta de la libertad, la única excusa del arte y su único derecho para existir es ponerse al servicio de ella.
(t. 15, pág. 33, párr. 3, lín. 1)
210. Mientras más tenga el arte un oficio, más hace caballero al artesano.
(t. 10, pág. 87, párr. 1, lín. 2)
211. ¡Mirad los cuadros de Rafael: son el Paraíso! ¡Mirad los de Miguel Angel: son el Infierno! El color es el alma. En el caso de Madrazo, – se pueden señalar sus cuadros sin preguntar el nombre del artista. He aquí lo que es hallar una persona en su obra.
(t. 15, pág. 149, párr. 2, lín. 5)
212. El mundo es patético, y el artista mejor no es quien cuelga y recama, de modo que sólo se le vea el raso y el oro, y pinta amable el pecado oneroso, y mueve a fe inmortal en el lujo y la dicha, sino quien usa el don de componer, con la palabra, o los colores, de modo que se vea la pena del mundo, y quede el hombre movido a su remedio. Mientras halla un antro, no hay derecho al sol.
(t. 5, pág. 285, párr. 2, lín. 10)
213. Nada hay tan sencillo y tan amargo, tan desconsolador y tan lleno de creencia, tan ejemplar y tan simpático como la vida del artista, en que la decepción engaña tantas veces los más acariciados devaneos, en que el celoso sinsabor está siempre cerca del difícil premio.
(t. 6, pág. [411], párr. 3, lín. 3)
214. No debe decirse de un pintor que es correcto; debe decirse que es soberbio, innovador, brioso y grande.
(t. 6, pág. 391, párr. 1, lín. 10)
215. No está el arte en meterse por los escondrijos del idioma, y desparramar por entre los versos palabras arcaicas o violentas; ni en deslucirle la beldad natural a la idea poética poniéndole de tocado a la novia rosa, una mitra de piedras ostentosas; sino en escoger las palabras de manera que con su ligereza o señorío aviven el verso o le den paso imperial, y silben o zumben, o se arremolinen y se arrastren, y se muevan con la idea.
(t. 5, pág. 191, párr. 3, lín. 4)
216. No hay belleza en la riqueza; la vida es móvil, desenvuelta, abandonada, muelle, activa. Se ha de sentir la carne, se ha de palpar el nervio en el ademán del movimiento .
(t. 6, pág. 391, párr. 1, lín. 3)
217. Las obras de los grandes creadores en arte están hechas de manera que, salvo el oscuro color que les da el tiempo, parecen obras de ahora: es que los grandes creadores ven lo eterno en lo accidental; por lo que sus obras perduran.
(t. 13, pág. 431, párr. 2, lín, 21)
218. ¿Pintar es una delicia de la fantasía, una ocupación noble, una protesta de la luz, un acto de rebelión del alma fina contra la existencia grotesca, bestial, insípida, indigna de un pueblo que perece, con lo mismo en que se hincha y deslumbra, porque no ama más que lo animal y lo precedero? ¡A pintar, pues, los que, tengan el alma fina y mientras más grosera sea la vida nacional, más alto el arte!
(t. 13, pág. 480, párr. 1, lín. 1)
219. Los pueblos inmorales tienen todavía una salvación: el arte.
(t. 19, pág. 17, párr. 2, lín. 1)
220. ¿Qué es el arte, sino el modo más corto de llegar al triunfo de la verdad, y de ponerla a la vez, de manera que perdure y centellee en las mentes y en los corazones?
(t. 13, pág. 395, párr. 5, lín. 3)
221. Sacar de sí el mensaje de la naturaleza es la obra del artista, y ver con sus propios ojos, que es la fuerza a que aún los hombres de sumo valer suelen llegar tarde en la vida, por lo falso y ajeno de la educación artificial con que los vedan.
( t. 5, pág. 287, párr. 1, lín. 9)
222. Se siente correr por las venas una savia nueva cuando se contempla una nueva obra de arte. Es como tener de presente lo venidero. Es como beber en copa de Cellini la vida ideal.
(t. 15, pág. 367, párr. 2, lín. 28)
223. Si la religión no está en el alma ¿cómo ha de estar la unción religiosa en el pincel?
(t. 6, pág. 389, párr. 2, lín. 19)
224. Son una la verdad, que es la hermosura en el juicio; la bondad, que es la hermosura en los afectos; y la mera belleza, que es la hermosura en el arte.
(t. 13, pág. 25, párr. 3, lín. 6)
225. El teatro es copia y consecuencia del pueblo. Un pueblo que quiere ser nuevo, necesita producir un teatro original.
(t. 6, pág. 200, párr. 7, lín. 1)
226. La verdad en las obras de arte es la dignidad del talento.
(t. 8, pág. 333, párr. 1, lín. 2)
227. Y debe ser inmensa, y fiera y soberbia en sus sacudimientos íntimos, el alma de los escultores.
(t. 6, pág. [411], párr. 4, lín. 1)

BELLEZA

228. Alhajar la casa, colgar de cuadros las paredes, gustar de ellos, estimar sus méritos, platicar de sus bellezas, son goces nobles que dan valía a la vida, distracción a la mente y alto empleo al espíritu.
(t. 15, pág. 367, párr. 2, lín. 26)
229. Así el sastre, de andar con ropas, que son los ornamentos y realces de la hermosura cobra horror por todo lo feo y desarreglado, y se eleva insensiblemente, por ser la nobleza contagiosa. Y ser noble todo lo que es bello.
(t. 10, pág. 87, párr. 1, lín. 8)
230. La belleza, por sí misma, es un placer. Hallamos algo bello, y hallamos algo de nosotros mismos.
(t. 6, pág. 424, párr. 2, lín. 1)
231. Como la belleza es la conformidad del espíritu con todo lo indescifrable, lo exquisito, lo inmedible y lo vago, lo bello se expresa mejor en tanto que tiene más extensión en qué expresarse, menos trabas para producirse, más medios con qué reflejar la abstracta necesidad, la mórbida concepción, las combinaciones tempestuosas o apacibles de esta presunción de lo venidero, religión de la soledad, propio hogar del hombre, que llaman caprichosa fantasía.
(t. 6, pág. 387, párr. 4, lín. 3)
232. Es deber humano causar placer en vez de pena, a quien conoce la belleza la respeta y cuida en los demás y en sí.
(t. 20, pág. 219, párr. 1, lin. 12)
233. Las habitaciones se han de tener lindas, no para enseñarlas, por vanidad, a las visitas, sino para vivir en ellas. Mejora y alivia el contacto constante con la belleza.
(t. 18, pág. 205, párr. 1, lín. 9)
234. Hace bien a los hombres quien se ocupa de dar bella forma a los objetos que han de rodearlos. El lujo es un placer, no por sí mismo, que fuera entonces placer vulgar y abominable, sino por las bellezas que acaudala: Ayuda a vivir una casita limpia y bien aderezada.
(t. 14, pág. 303, párr. 1, lín. 2)
235. Mientras halla un bien que hacer, un derecho que defender, un libro sano que leer, un rincón de monte, una mujer buena, un verdadero amigo, tendrá vigor el corazón sensible para amar y loar lo bello y ordenado de la vida.
(t. 5, pág. [221], párr. 2, lin. 12)
236. No está todo en producir, sino en saber presentar. Dama gallarda, parece mejor sin afeites pero con aseado aliño. En envolver bien está a veces el único secreto de vender mucho. El hombre es por naturaleza, y aún a despecho suyo, artista; cuanto halaga a su naturaleza, aún cuando no se dé de él cuento de ello, tiene venta segura.
(t. 8, pág. 351, párr. 2, lín. 7)
237. Quien siente su belleza, la belleza interior, no busca afuera belleza prestada: se sabe hermoso, y la belleza hecha luz.
(t. 20, pág. 219, párr. 1, lín. 9)
238. Se ha de cuidar de la hermosura, como de la libertad, porque las verdades mismas andan más de prisa por los caminos bien atendidos; y el oro enfangado, o labrado burdamente, no es como aquel donde recorta ángulos y palomas el orífice.
(t. 5, pág. 51, párr. 2, lín. 9)
239. Sobre el placer de conocer lo hermoso, que mejora y fortifica, está el placer de poseer lo hermoso, que nos deja contentos de nosotros mismos.
(t. 15, pág. 367, párr. 2, lín. 24)
240. Todo en la tierra, en estos tiempos negros, tiende a rebajar el alma, todo, libros y cuadros, negocios y afectos; ¡aún en nuestros países azules! Conviene tener siempre delante de los ojos, alrededor, ornando las paredes, animando los rincones donde se refugia la sombra, objetos bellos, que la coloreen y la disipen.
(t. 18, pág. 205, párr. 1, lín. 12)
241. Todo ha de ser elegante, la cuna del niño y la mesa de trabajar, el traje que se viste y el periódico que se lee: acomete mejor, un ejército bien vestido; un rifle bello da deseos de ensayar la bala en los árboles venenosos; contra el veneno nada más han de ir las balas.
(t. 5, pág. 51, párr. 2, lín. 12)
242. Todo lo merece la hermosura. La hermosura es un derecho natural. Donde aparece surge la luz, la fuerza y la alegría. Un ser hermoso es un bienhechor.
(t. 23, pág. [29], párr. 1, lín. 1)

BIEN

243. La bondad es la flor de la fuerza.
(t. 18, pág. 198, párr. 2, lín. 1)
244. Cuando al peso de la cruz
El hombre morir resuelve,
Sale a hacer bien, lo hace, y vuelve
Como de un baño de luz.
(t. 16, pág. 101, párr. 2, lín.1).

245. En lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.
(t. 8, pág. 289, párr. 6, lín. 1)
246. Es más propio del hombre, aunque no lo parezca, el derramar consuelos que el recibirlos, como se ve cuando se recibe un bien, que no es tanto el goce como cuando se hace.
(t. 5, pág. 187, párr. 1, lín. 6)
247. El hombre virtuoso debe ser fuerte de ánimo, y no tenerle miedo a la soledad, ni esperar a que los demás le ayuden, porque estará siempre solo: ¡pero con la alegría de obrar bien, que se parece al cielo de la mañana en la claridad!
(t. 18, pág. 446, párr. 1, lín. 19)
248. Los hombres crecen, creces físicamente, de una manera visible crecen, cuando aprenden algo, cuando entran a poseer algo, y cuando han hecho algún bien.
(t. 8, pág. 289, párr. 2, lín. 1)
249. La honra puede ser mancillada, la justicia puede ser vencida, todo puede ser desgarrado; pero la noción del bien flota sobre todo y no naufraga jamás.
(t. 1, pág. 52, párr. 10, lín. 1)
250. Lo primero es ser bueno; y lo demás, para que la bondad sea útil, es que los demás sepan dónde está.
(t. 20, pág. 371, párr. 2, lín. 3)
251. La luz de las buenas acciones se parece a la luz de las estrellas.
(t. 9, pág. 354, párr. 3, lín. 12)
252. El mal es accidental: sólo el bien es eterno. Contra el dogma del mal eterno, el dogma nuevo del eterno trabajo por el bien. Confiar en lo que no se conoce no mejora mundos, sino trabajar en ello.
(t. 9, pág. 464, párr. 4, lín. 1)


253. Más bella que la del sol sobre la tierra es la luz de una buena acción sobre el rostro del bueno.
(t. 9, pág. 354, párr. 3, lín. 11)
254. Ninguna pluma que se inspire en el bien, puede pintar en todo su horror el frenesí del mal.
(t. 1, pág. 59, párr. 2, lín. 30)
255. No hay maldad, ni responsabilidad, como la de sentirse capaz de hacer, con daño propio, bien ajeno, y – por gozar de paz egoísta, dejar de hacer el bien ajeno.
(t. 21, pág. 166, párr. 1, lín. 12)
256. ¡Que es doble manera de hacer el bien, dar pan al cuerpo y darlo al alma!
(t. 5, pág. 85, párr. 1, lín. 7)
257. ¿Qué hace el hombre bueno, con manos para izar y para arriar, cuando ve que va a mal, por los malos marineros, el barco donde navega con una muchedumbre desvalida?. Los hombres que lo son, se juntarán para salvar el barco de quienes lo desvían, y los hombres que no lo son, los hombres recortados, los egoístas, se echarán, solos, a los pocos botes de naufragio dejando atrás a sus compañeros de desgracia: y vagarán, abandonados, por las olas.
(t. 1, pág. 336, párr. 4, lín. 1)
258. Quien se siente con fuerza de hacer bien a los hombres, no tiene derecho al descanso.
(t. 9, pág. 486, párr. 3, lín. 19)
259. ¿Quién siente mejor la ausencia de un bien que el que lo ha poseído y lo pierde?. De la vehemencia de los dolores viene la grandeza de su representación.
(t. 11, pág. 106, párr. 4, lín. 5)

260. Se es bueno porque sí; y porque allá dentro se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien, o se ha dicho algo útil a los demás. Eso es mejor que ser príncipe: ser útil.
(t. 18, pág. [449], párr. 1, lín. 11)
261. El ser bueno da gusto, y lo hace a uno fuerte y feliz.
(t. 18, pág. 391, párr. 1, lín. 3)
262. Ser bueno es el único modo de ser dichoso.
(t. 8, pág. 289, párr. 4, lín. 1)
263. ¡Sólo perdura, y es para bien, la riqueza que se crea, y la libertad que se conquista con las propias manos!. No conoce a nuestras América quien eso ose temer.
(t. 6, pág. 139, párr. 2, lín. 16)

CARÁCTER

264. El carácter impera. La elocuencia brilla más: el atrevimiento lleva lejos: el que sabe dominar las pasiones ajenas o tiene grandes propias, es guía natural de los hombres, aunque efímero, a menos que la virtud no lo sea; pero el que al fin triunfa, no es el que enciende y desata las pasiones, sino el que sabe reprimirlas.
(t. 11, pág. [233], párr. 1 , lín. 1)
265. Como mármol ha de ser el carácter: blanco y bueno.
(t. 13, pág. 278, párr. 2, lín. 8)
266. Las cualidades esenciales del carácter, lo original y lo enérgico de cada hombre, se deja ver desde la infancia en un acto, en una idea, en una mirada.
(t. 18, pág. [390], párr. 1, lín. 12)
267. La indiferencia del poder es la prueba más difícil y menos frecuente de la grandeza del carácter.
(t. 10, pág. 177, párr. 3, lín. 6)

268. ¡Mejor caer bajo los excesos del carácter imperfecto de nuestros compatriotas que valerse del crédito adquirido por las armas de la guerra o los de la palabra para rebajarles el carácter!
(t. 4, pág. 270, párr. 2, lín. 25)
269. El silencio es el pudor de los grandes caracteres; la queja es la prostitución del carácter.
(t. 13, pág. 88, párr. 2, lín. 7)

CIENCIAS

270. Ciencia es el conjunto de conocimiento humano aplicables a un orden de objetos, íntima y particularmente relacionados entre sí.
(t. 6, pág. 234, párr. 2, lín. 1)
271. La ciencia y las letras doman las pasiones que engendra la política.
(t. 14, pág. 82, párr. 1, lín. 8)
272. Ciencia y libertad son las llaves maestras que han abierto las puertas por donde entran los hombres a torrentes, enamorados del mundo venidero.
(t. 6, pág. 24, párr. 3, lín. 3)
273. Las ciencias aumentan la capacidad de juzgar que posee el hombre, y le nutren de datos seguros.
(t. 23, pág. 317, párr. 4, lín. 3)
274. Las ciencias confirman lo que el espíritu posee: la analogía de todas las fuerzas de la naturaleza; la semejanza de todos los seres vivos; la igualdad de la composición de todos los elementos del Universo; la soberanía del hombre.
(t. 13, pág. 25, párr. 2, lín. 1)

275. La creencia ciega en verdades no probadas, y que no tiene medio humano de probarse, destruye la dignidad de la inteligencia y la del carácter. Es preciso fomentar el estudio de las ciencias como vía única para el conocimiento de las verdades.
(t. 15, pág. 192, párr. 2, lín. 22)
276. Palabras sobre ciencia borran la impresión desagradable que produce emplear la inteligencia creadora en ideas sobre destrucción. [...] La patria estaría más orgullosa con los hijos que la ensangrientan.
(t. 6, pág. 257, párr. 4, lín. 1)
277. Poner la ciencia en lengua diaria: he ahí un gran bien que pocos hacen.
(t. 13, pág. 425, párr. 4, lín. 1)

CIVISMO

278. A lo que se ha de estar no es a la forma de las cosas, lo real es lo que importa, no lo aparente.
(t. 6, pág. 158, párr. 2, lín. 1)
279. A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses.
(t. 6, pág. 16, párr. 1, lín. 1)
280. ¿A qué palabras, en tiempo de hechos? Lo que se hace es lo que queda, y no lo que se dice. La lengua es fofa y el brazo es membrado.
(t. 3, pág. 325, párr. 1, lín 21)
281. A veces, esperar es morir. A veces, esperar es vencer.
(t. 2, pág. [35], párr. 1, lín. 20)
282. La altivez es útil: todo hombre debe ser altivo.
(t. 6, pág. 265, párr. 6, lín. 1)
283. Alzar la frente es mucho más hermoso que bajarla; golpear la vida es más hermoso que abatirse y tenderse en tierra por sus golpes.
(t. 6, pág. 369, párr. 1, lín. 4)
284. Aquel que es capaz de algo y muere sin que le halla llegado su hora, muere en calma, que en alguna parte le llegará. Y si no llega, bien está; ya es bastante el que es capaz de serlo.
(t. 13, pág. 88, párr. 2, lín. 8)
285. Así es lo grande: comprensivo, perfecto y sintético: place a los ojos, cautiva el deseo, se explica con la razón, se le siente y se le guarda en el alma.
(t. 6, pág. 400, párr. 1, lín. 5)
286. ¡Así han de ser por dentro los que estrujan y oprimen al hombre, así como los pescados vencidos por su gula, son por fuera!
(t. 11, pág. 214, párr. 3, lín. 16)
287. ¡Ay del que no tiene un recuerdo de desinterés con qué calentarse en el invierno, la dichosa memoria de una hora pura de servicio humano, de amistad o de libertad, de cariño o de justicia, de compasión o de limosna! – ¡Ay del que no tiene un poco de luz en su alma!
(t. 5, pág. [435], párr. 2, lín. 10)
288. La beldad moral hay que enseñarla, y hay que hacerla amable, pero no está tan a los ojos, ni da placeres tan inmediatos como la beldad física.
(t. 12, pág. 337, párr. 3, lín. 8)
289. Los caballos llevan el freno en la boca, y los hombres en el chaleco. El corazón empuja, y el chaleco guía. Y las leyes, por ser viables, se han de hacer a la medida del chaleco.
(t. 12, pág. 57, párr. 4, lín. 1)
290. Cada hombre, al nacer, puede ver cómo flota sobre su cabeza una corona: a él, ceñírsela.
(t. 8, pág. 284, párr. 4, lín. 1)
291. La caridad es nuestro corazón. La razón es nuestro escudo. La lanza, la que recogimos de las manos de nuestros muertos.
(t. 4, pág. 255, párr. 2, lín. 7)
292. ¡Clávese la lengua del adulador popular, y cuelgue al viento como bandera de ignorancia, donde sea castigo de los que adelantan sus ambiciones azuzando en vano la pena de los que padecen, y ocultándoles verdades esenciales de su problema, o levantándoles la ira; al lado de la lengua de los aduladores, clávese la de los que se niegan a la justicia!
(t. 4, pág. 274, párr. 2, lín. 8)
293. Las columnas son sustento más seguro de un pueblo que los lomos. Los lomos se han de enderezar. Las columnas se rompen pero no se doblan. La obra de la columna no podría hacerse con los lomos.
(t. 1, pág. 356, párr. 1, lín. 1)
294. La cordura no está en confirmar la forma de débil, sino en aprovechar la ocasión de mostrarse enérgico sin peligro.
(t. 6, pág. 167, párr. 3, lín. 3)
295. Crear es la palabra de pase de ésta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino!.
(t. 6, pág. 20, párr. 2, lín. 30)
296. Cuánta fortuna es vivir en tiempos grandes, y cuánta desdicha ser grande en tiempos pequeños!
(t. 10, pág. 269, párr. 4, lín. 2)
297. Culminan las montañas en picos y los pueblos en hombres.
(t. 13, pág. 84, párr. 2, lín. 8)
298. ¡Da dolor ver a grandes almas ir por sendas pequeñas!. Eso enaltece cuando se olvida el bien ajeno, y se piensa en el propio. Para deslucirse, no hay más que amarse.
(t. 14, pág. 318, párr. 2, lín. 18)
299. Da prenda de infamia el hombre que se goza de abatir a otro. Tiene su aristocracia el espíritu: y la forma aquellos que se regocijan con el crecimiento y la afirmación del hombre.
(t. 10, pág. 288, párr. 2, lín. 1)
300. De hombre es ver de lejos, y disponerse al conflicto que ha de venir. De malvados es parar el brazo, o herir el costado de aquellos cuya gloriosa culpa es haberse dispuesto a tiempo para atender a las consecuencias inevitables de una situación que hoy reconocen, contritos y azorados, los que no tuvieron juicio o valor para preverla.
(t. 3, pág. 426, párr. 1, lín. 14)
301. De llorar, tiempo se tiene en la callada alcoba, frente a sí mismo, en la solemne noche: durante el día, la universal faena, el bienestar de nuestros hijos y la elaboración de nuestra patria nos reclaman
(t. 7, pág. 210, párr. 2, lín. 13.)
302. Debe hacerse en cada momento lo que en cada momento es necesario. No debe perderse el tiempo de intentar lo que hay fundamento sobrado para creer que no ha de lograrse. Aplazar es nunca decidir.
(t. 21, pág. 107, párr. 11, lín. 1)
303. Debe ser ley en los tribunales en ahorro de la vida humana. Debe ser culto en las familias el horror al crimen.
(t. 9, pág. 217, párr. 1, lín. 19)
304. Decir es hacer, cuando se dice a tiempo.
(t. 1, pág. 262, párr. 1, lín. 2)
305. Digno y libre, independiente y sabio, conocedor de los demás y de sí mismo, a la par instruido e inspirado, así ha de ser el que en nuestros días quiera robar una estrella más al cielo para dejarla en la tierra perpetuamente atada a su nombre.
(t. 6, pág. 368, párr. 5, lín. 1)
306. Donde el virtuoso se recata, el ambicioso vence. La justicia manda reconocer que el mundo adelanta por la obra unida, hostil en la apariencia e idéntica en el fondo, de la ambición y la virtud. Cuando están tan ordenados en la naturaleza los agentes físicos, y hay flor silvestre que es una maravilla de labor, ¿por qué no han de estar dispuestos por igual orden, aunque no se las pueda probar de hecho ni ver con los ojos, las fuerzas morales?
(t. 13, pág. 351, párr. 2, lín. 6)
307. Dos culpas más graves de nuestra vida moral moderna: la facilidad del adulterio; y la debilidad de la conciencia.
(t. 15, pág. 99, párr. 1, lín. 1)
308. El que cae luchando es tan valeroso como el que lo vence, si el que cae dio muestras en la lid de esfuerzos briosos.
(t. 6, pág. 307, párr. 2, lín. 4)
309. El que desentierra una cuidad merece más aplausos que el que la devasta.
(t. 23, pág. 22, párr. 1, lín. 2)
310. El que vive de la infamia, o la codea en paz, es un infame. Abstenerse a ella no basta: se ha de pelear contra ella. Ver en calma un crimen, es cometerlo.
(t. 5, pág., 168, párr. 2, lín. 4)
311. En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre.
(t. 4, pág. 270, párr. 2, lín. 6)
312. En verdad, en verdad: mientras haya un hombre que duerma en el fango, ¿cómo debe haber otro que duerma en cama de oro?
(t. 10, pág. 146, párr. 2, lín. 18)
313. Entiendo, …, que el amor de la mercancía turbe el espíritu, entiendo que la sinrazón viva en el cerebro, entiendo que el orgullo desmedido condene lo que para sí mismo realza, y busca y adquiere; pero no entiendo que haya cieno allí donde debe haber corazón.
(t. 1, pág. 90, párr. 5, lín. 5)
314. Es de hijos poner, y no quitar, a la virtud y hacienda que les vinieron de sus padres.
(t. 7, pág. 414, párr. 1, lín. 6.)
315. Es preciso batallar para entender bien a los que han batallado: es preciso, para entender bien a Jesús, haber venido al mundo en pesebre oscuro, con el espíritu limpio y piadoso, y palpado en la vida la escasez del amor, el florecimiento de la codicia y la victoria del odio: es preciso haber aserrado la madera y amasado el pan entre el silencio y la ofensa de los hombres.
(t. 15, pág. [343], párr. 2, lín. 1)
316. Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos.
(t. 6, pág. 346, párr. 2, lín. 2)
317. El espectáculo de lo grande templa el espíritu para la producción de lo grande.
(t. 8, pág. 280, párr. 1, lín. 12)
318. Los espectáculos grandiosos, recompensan a los buenos, y a dudar, cuando no convierten, a los malvados. Ni a los hombres ni a los pueblos debe ahorrarse el dolor que purifica, ni los espectáculos solemnes, que educan, revelan y salvan.
(t. 10, pág. 23, párr. 1, lín. 12)
319. Esperar es una manera de vencer.
(t. 1, pág. 168, párr. 3, lín. 15)
320. El espíritu humano como la tierra, como la atmósfera, tiene capas. Las unas son de arena menudísima que el sol calienta, y movida de vientos extraños, asciende, en revueltas y brillantes columnas al sol: y son las otras de roca áspera, en que parece quebrarse impotente, como la masa intallable, el cincel divino.
(t. 9, pág. 268, párr. 1, lín. 1)
321. Esta es la obra gloriosa, y completa, de todos. No es la obra vanidosa e incompleta de uno.
(t. 2, pág. 44, párr. 1, lín. 15)
322. Estos son los héroes de ahora: los que doman sus pasiones.
(t. 10, pág. 85, párr. 2, lín. 12)
323. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo en la cabeza, sino con las armas de almohada.
(t. 6, pág. [15], párr. 1, lín. 7)
324. Las estrellas no están más altas que la ambición y locura de los hombres.
(t. 1, pág. [225], párr. 6, lín. 1)
325. El exceso de soberbia daña: pero el exceso de humildad lastima y deshonra.
(t. 6, pág. 273, párr. 1, lín. 2)
326. ¡Los flojos, respeten: los grandes, adelante! Esta es tarea de grandes.
(t. 3, pág. 143, párr. 1, lín. 24)
327. Los fuertes prevén; los hombres de segunda mano esperan la tormenta con los brazos en la cruz.
(t. 1, pág. 316, párr. 1, lín. 4)
328. Ganar un alma en la sombra, un alma que se purga y se vence, un alma que peca y se avergüenza, es más grato, y más útil al país, que caracolear y levantar el polvo.
(t. 2, pág. [35], párr. 2, lín. 2)
329. El género humano no tiene más que una mejilla: ¡dondequiera que un hombre recibe un golpe en su mejilla, todos los demás hombres lo reciben!
(t. 10, pág, 288, párr. 2, lín. 3)
330. La generosidad congrega a los hombres, y la aspereza los aparta.
(t. 1, pág. 369, párr. 3, lín. 1)
331. La gloria no cede a los amantes brazos que corren tras ella y la fatigan, sino a los amantes dignos, que la respetan e intentan ganarse su afecto por sus altas obras.
(t. 14, pág. [363], párr. 1, lín. 13)
332. Guiar es prever. El débil se aturde por lo superficial: el fuerte le ve las entrañas al enemigo, y da sobre ellas.
(t. 3, pág. [425], párr. 1, lín. 7)
333. Hacer, es la mejor manera de decir.
(t. 7, pág. [197], párr. 1, lín. 6)
334. Hacernos dueños de nosotros, y prepararnos de manera que no sirvamos ciegamente a sombrías intenciones o a vergonzantes intereses. A sacar a la luz lo que está en la sombra, y a luchar a la luz.
(t. 21, pág. 179, párr. 1, lín. 1)
335. Hay algo que vale más que la estimación de los extraños: la estimación propia.
(t. 6, pág. 273, párr. 8, lín. 5)
336. Hay genios de concepción y de expresión. Hay grandes hombres solitarios. Unos elaboran su dolor en las intimidades de su espíritu: otros tienen en sí tan grande cantidad de luz, que penetran y transparentan y hacen luminosa la forma porque tienen que pasar.
(t. 15, pág. 79, párr. 2, lín. 2)
337. Hay hombres en quienes el bien reposa, -que son los apóstoles; y otros en quienes el mal reposa, -como hay buitres y hay palomas.
(t. 9, pág. [317], párr. 2, lín. 8)
338. He aquí la ley suprema, legislador de legisladores, y juez de jueces: – la condición humana.
(t. 9, pág. 26, párr. 2, lín. 20)
339. Los hombres necesitan quien les mueva a menudo la compasión en el pecho, y las lágrimas en los ojos, y les haga el supremo bien de sentirse generosos: que por maravillosa compensación de la naturaleza aquel que se da, crece; y el que se repliega en sí, y vive de pequeños goces, y teme partirlos con los demás, y sólo piensa avariciosamente en beneficiar sus apetitos, se va trocando de hombre en soledad, y lleva en el pecho todas las canas del invierno, y llega a ser por dentro, y a parecer por fuera, -insecto.
(t. 8, pág. 288, párr. 9, lín. 11)
340. Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.
(t. 18, pág. 305, párr. 2, lín. 12)
341. Los hombres que ceden no son los que hacen a los pueblos, sino los que se rebelan. El déspota cede a quien se le encara, con su única manera de ceder, que es desaparecer: no cede jamás a quien se le humilla.
(t. 7, pág. 324, párr. 2, lín. 7)
342. La imaginación es águila, y vuela: el interés es cerdo, y anda despacio: y es la lucha de los pensadores impacientes y los pueblos perezosos una lucha entre águilas y cerdos.
(t. 14, pág. [341], párr. 1, lín. 4)
343. Ira y piedad levanta el puñado de gente ávidas que rodea siempre el mostrador de los diamantes. Parecen esclavas, prosternadas ante un señor[...] ¡Oh, si miraran de esa manera en el alma de sus hijos: qué hermosos diamantes hallarían!
(t. 9, pág. 202, párr. 2, lín. 5)
344. Lengua, todos tenemos; pero espada, pocos.
(t. 2, pág. 200, párr. 1, lín. 20)
345. Lo que se ha de fundar en sangre y en dolor, no admite ilusión ni engaño.
(t. 1, pág. 382, párr. 4, lín. 4)
346. Los que abandonen, serán culpables. Los que peleen, héroes. Los que les ayuden, hombres honrados. ¡No cabe honor en dejar morir, sin defensa, a aquellos cuyos triunfos nos preparamos, sin embargo, a aprovechar!
(t. 1, pág. 152, párr. 2, lín. 5)
347. La madurez en el pensar debe ir seguida de la rapidez en el obrar.
(t. 14, pág. 62, párr. 2, lín. 1)
348. Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes.
(t. 9, pág. 359, párr. 2, lín. 12)
349. Las manchas de honra son tales que hasta con pensar en ellas las aumentamos, cuanto más diciéndoselas a otro.
(t. 18, pág. 32, párr. 5, lín. 9)
350. Mientras halla un hombre alto, todos los hombres tienen el deber de aspirar a ser altos como él. El hurón se mete por los rincones de la tierra. El águila sale vencedora por el aire. A mi me gusta más el cielo que las cuevas.
(t. 2, pág. 405, párr. 2, lín. 4)
351. El mundo es torre, y hay que ir poniendo piedras: otros, los hombres negativos, prefieren echarlas abajo.
(t. 1, pág. 370, párr. 4, lín. 4)
352. Nada lastima tanto como un ser servil; parece que mancha; parece que se hace constantemente daño.
(t. 6, pág. 266, párr. 1, lín, 1)
353. Ni la naturaleza misma es bella para los hombres ardientes que han sido engañados, o, para los hombres grandes y desinteresados que no hallan en el mundo compañía.
(t. 22, pág. 61, párr. 1, lín. 1)
354. No debe abandonarse por descuido lo que habrá de conquistarse luego a gran costa.
(t. 13, pág. 162, párr. 3, lín. 1)
355. ¡No es grande el que se deja arrebatar por la vida, sino el que la doma! ¡No el que va, palpitante y rugiente, por donde sus pasiones, o las ajenas, lo empujan, sino el que clava los pies en medio de la vida, y enfrenta a los demás y así propio, y ve – como por sobre dosel – sus pasiones domadas!
(t. 9, pág. 403, párr. 5, lín. 4)
356. No hay, en honra, el derecho de emplear las fuerzas de la revolución para oponerse a ella.
(t. 1, pág. 334, párr. 2, lín. 7)
357. Nada hay que embellezca como el ejercicio de sí propio. No nade que afee como el desdén o la pereza; o el miedo de poner nuestras fuerzas en ejercicio.
(t. 9, pág. 348, párr. 4, lín. 1)
358. No hay que estar a las palabras, sino a lo que está debajo de ellas.
(t. 1, pág. [355], párr. 1, lín. 2)
359. No se siente completo el ánimo sin algo que respetar y venerar: no es que se explique con razones: es que se siente con afectos: es que se tiene la necesidad de algo inenarrable y puro: de algo claro, luminoso, sano e infalible.
(t. 6, párr. 305, párr. 6, lín. 1)
360. Nuestro oficio no es convencer de su incapacidad a los que están harto convencidos de ello. Nuestro oficio es demostrar al país que no somos tan incapaces como la política que censuramos. Hacer, es único modo eficaz de censurar a los que no hacen.
(t. 2, pág. 51, párr. 1, lín. 4)
361. Nuestros hijos han de vivir para algo más que para cabo de puñal y para fruta de cadalso.
(t. 1, pág. 158, párr. 2, lín. 8)
362. Para ser caritativo, se necesita haber sido infortunado.
(t. 10, pág. 147, párr. 2, lín. 2)

363. Para ser recompensado se necesita ser útil.
(t. 8, pág. 283, párr. 3, lín. 1)
364. Parece merecer ese unánime tributo el que sin miedo a las disidencias interesadas ni abuso de su empleo, ha demostrado la virtud de la honradez, y la soberanía de la razón.
(t. 11, pág. 458, párr. 4, lín. 1)
365. Las pasiones son leones; pero con qué facilidades se convierten en chacales.
(t. 22, pág. 119, párr. 2, lín. 1)
366. Las penas tienen eso de bueno: fortifican.
(t. 20, pág. [281], párr. 1, lín. 12)
367. El pensamiento se ha de ver en las obras. El hombre ha de escribir con obras. El hombre sólo crece en las obras. Si inspiramos hoy fe, es porque hacemos todo lo que decimos.
(t. 1, pág. 424, párr. 1, lín. 23)
368. Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra.
(t. 7, pág. 266, párr. 1, lín. 4)
369. Las piedras del odio, a poco de estar en el sol, hieden y se desmoronan, como masas de fango.
(t. 11, pág. 234, párr. 2, lín. 7)
370. La pobreza pasa: lo que no pasa es la deshonra que con pretexto de la pobreza suelen echar los hombres sobre sí.
(t. 2, pág. 361, párr. 3, lín. 5)
371. La poesía de las naciones libres, la de los pueblos dueños, la de nuestra tierra americana, es la que desentraña y ahonda, en el hombre las razones de la vida, en la tierra los gérmenes del ser.
(t. 6, pág. 211, párr. 8, lín. 1)
372. Por el poder de erguirse se mide a los hombres.
(t. 1, pág. [355], párr. 4, lín. 10)
373. Los pueblos, como los hombres, no se curan del mal que les roe el hueso con mejunjes de última hora, ni con parches que les muden el color de la piel. A la sangre hay que ir para que se cure la llaga. No hay que estar al remedio de un instante, que pasa con él, y deja viva y más sedienta la enfermedad. O se mete la mano en lo verdadero, y se le quema al hueso el mal, o es la cura impotente, que apenas remienda el dolor de un día, y luego deja suelta la desesperación.
(t. 2, pág. [377], párr. 1, lín. 1)
374. Los pueblos, como los volcanes, se labran en la sombra, donde solo ciertos ojos ven; y en un día brotan hechos, coronados de fuego y con los flancos jadeantes, y arrastran a la cumbre a los disertos y apacibles de este mundo, que niegan todo lo que no desean, y no saben del volcán hasta que no lo tienen encima. ¡Lo mejor es estar en las entrañas, y subir con él!
(t. 4, pág. 302, párr. 1, lín. 29)
375. Los pueblos han de tener una picota para quien los azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.

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6 thoughts on “Frases de José Martí

  1. Indudablemente, José Martí es un gran hombre de todos los tiempos. Periodista, escritor, poeta, político, luchador… sorprende que lo mismo escribe para niños que para adultos, de la guerra o del amor, siempre con ideas muy acertadas. Cada vez que quiero un consejo, busco en sus frases y encuentro la respuesta más correcta.

  2. Me gustaría saber dónde y cuándo Martí pronunció o escribió esta célebre frase suya: “Haga cada uno su parte de deber, y nada podrá vencernos”. ¿Podrían ayudarme con esto?

  3. No he podido leerme todo las frases pero me has salvado de una buena. Gracias por esto y menso mal que doy con tu blog. No es que me haya matado buscándolo, pero me preguntaba cúal era, es que quizas no presté atención cuando dijiste su nombre. Saludos de Kmilo

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